Arlequin: Critica: El Extraño Mundo de Ze do Caixao (1968)

El Extraño Mundo de Ze do Caixao (1968): tras relatos de terror contados por el procer del cine de horror brasilero Jose Mojica Marins. Critica del film

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una crítica del film, por Alejandro Franco

Brasil, 1968 : José Mojica Marins, Osvaldo de Souza, Nidi Reis, Nivaldo de Lima, Salvador do Amaral, Kátia Dumont, Dario Santos, Carla Sotis

Director – José Mojica Marins, Guión – José Mojica Marins

Trama: Tres historias de terror contadas por el demoníaco personaje de Ze Do Caixao: en El Fabricante de Muñecas, un grupo de ladrones asalta la casa de un anciano artesano y violan a sus cuatro hijas sin saber lo que realmente les espera; en Vicio, un vendedor callejero se obsesiona con la belleza de una mujer y la sigue hasta la muerte; y en Ideología, un profesor de extrañas teorías se compromete con un periodista y su esposa a probarlas… en su propia carne.

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  O Estranho Mundo Do Ze Do Caixao El cine de horror latinoamericano suele ser esporádico y de mala calidad. Suele suceder que los emprendimientos cinematográficos tienden a financiar filmes de autor y no cine de género. En Argentina los intentos de crear un género de horror vernáculo y honorable han fracasado miserablemente, con la excepción de Narciso Ibañez Menta (Dios lo tenga en la gloria). En Mexico la producción ha sido relativamente más asidua, pero la falta de talentos y presupuestos decentes ha culminado en películas clase Z, cuando no se ha decantado por la parodia y la mezcla con otros géneros de fantasía, como la comentada Santo y Blue Demon contra Dracula y el Hombre Lobo. Pero en Brasil hay un prócer, un individuo que fundó el género en su país, y que ha podido vivir de éste, hacerlo rentable y respetable: ese hombre es Jose Mojica Marins.

Marins siempre fue un aficionado al cine desde su infancia. A los 18 años ya contaba con 80 cortos caseros, y era obvio que el horror gotico le fascinaba. Comenzó como escritor en la industria cinematográfica brasilera en 1958, y al poco tiempo ya estaba dirigiendo. Pero no sería hasta 1964 que el éxito golpearía su puerta. Dirigiendo el film À Meia-Noite Levarei Sua Alma (que él mismo había escrito), se presentó el problema del reemplazo del actor principal, papel que terminaría en sus manos. Y así nació el legendario Ze Do Caixao (José Ataud).

El argumento de À Meia-Noite Levarei Sua Alma tenía notables influencias de Poe. Un funebrero se enamora de una chica, y elabora una complicada maraña de intrigas y muertes para quedarse con ella, pero la joven decide suicidarse, no sin antes jurar que regresará de la tumba para vengarse. Ocultismo, muertes gráficas y maquillajes grotescos convirtieron a À Meia-Noite Levarei Sua Alma en un éxito arrasador, durando cuatro meses en cartel. A los tres años Ze Do Caixao resucitaría y volvería en Esta Noite Encarnarei no Teu Cadáver (1967). Otra vez el éxito; y el personaje se volvería tan popular que Mojica Marins comenzaría a aparecer en público y comportarse como Ze Do Caixao (incluso se dejaría crecer las uñas a dimensiones grotescas).

Ze Do Caixao aparecería en 11 filmes, incluyendo una serie de TV, e incluso hay una producción en marcha para estrenar sobre el 2008, Encarnação do Demônio que es una remake del film de 1981 pero con una producción impecable. Un notable crecimiento para alguien que comenzó haciendo horror de Grand Guinol entre decorados de cartón pintado.

El filme que nos ocupa, O Estranho Mundo de Zé do Caixão, no pertenece oficialmente a dicha filmografía (a pesar del título, que es un obvio recurso de marketing). Mojica Marins presenta tres cuentos de horror ataviado como el personaje de marras, pero no participa como tal (a lo sumo, en el tercer segmento, aparece como el profesor Oaxiac Odez … o sea, su nombre al revés).

A los pocos minutos de comenzada la película uno puede percibir en dónde radica el éxito de Mojica Marins. El hombre filma pulp horror al más puro estilo de las revistas Creepshow, Tales From The Crypt o, en castellano, El Monje Loco. Esto es horror y visceras en primer plano con viñetas plenas de desnudez y softcore. Considerando la época en que fue filmado (finales de los sesenta) es un film más que osado. Por aquellos años había algunos antecedentes aislados como los primeros films gore dirigidos por Herschell Gordon Lewis, o alguna película perdida en Italia; pero si uno considera que la Hammer (con sus ambientes góticos pristinos y su sangre rojo frutilla) era el standard, Mojica Marins era pornográfico. Un verdadero tirabombas.

El primer segmento (El Fabricante de Muñecas) es el más redondo. La trama parece bastante obvia – anciano asaltado, chicas violadas, y la venganza que culmina con la carnicería de los agresores, siendo sus ojos utilizados en las muñecas -, después que uno ha paladeado decenas de capitulos de series de terror como Galería Nocturna; uno sabe que ese argumento ya lo ha visto, pero no ubica de donde. Aquí es donde Mojica Martins se explaya a piacere en desnudos y escenas softcore. Si bien las dirección está ok, uno no puede dejar de reirse al ver a las hijas del fabricante de muñecas, que parecen las strippers del cabaret del puerto.

El segundo segmento (Vicio) es el más artístico. En todo el capítulo los protagonistas no dicen una palabra, y realmente el espectador no tiene idea de cómo puede terminar la historia – el vendedor de globos que sigue día y noche a una chica, y ve pasar todas las etapas de su vida hasta la muerte -, hasta que se decanta por el tema de la necrofilia. Más que de terror, es una historia de humor negro bastante bien hecha. En ambos casos Mojica Martins muestra tener buena mano para crear atmósferas y mantenerlas, a pesar de los decorados baratos o el mal maquillaje. A lo sumo se le puede reprochar que, como director, no es muy bueno cambiando planos – la tumba de la chica está plagada de ratas blancas de laboratorio y tarantulas en en telarañas de hilo -, pero comparando esto con la mayoría del horror vernáculo y latinoamericano que conozco, es Hitchcock.

El film venía muy bien hasta el tercer capítulo (Ideología), que es donde quedan patentes todas las limitaciones de Mojica Martins como director y escritor. Definitivamente es excesivamente indulgente cuando se dirige a sí mismo, y es totalmente pedante en las historias que se asigna para protagonizar. Aquí ocurre el mismo problema que al inicio del film, cuando Ze Do Caixao realiza la presentación y empieza a despacharse con unas parrafadas de aire intelectualoide (¿La vida es todo y la muerte la nada? ¿O la vida es nada y la muerte es todo?. A mi no me importa quien es usted. Tampoco a usted le importa quien soy yo. En realidad no importa quienes somos…) que aburren, no dicen nada y se las da de grandes verdades reveladas. Pareciera un monólogo de Les Luthiers a la mañana siguiente de una borrachera. Para peor, el profesor que encarna se despacha con unas teorías intelectuales totalmente idiotas que Mojica Marins intenta presentar como fascinantes (habla en un programa de TV, y queda tan intrigado el periodista que lo interroga que decide visitarlo en su domicilio). Y una vez que el matrimonio llega a la casa, viene un festival de excesos a lo Night of the Living Dead (1968) que no tienen la más mínima coherencia. Algunos efectos están bien, otros son terriblemente falsos (gente a la que le ponen metal fundido en la boca, o que le clavan ganchos en el cuerpo – asumo que fakires contratados por Mojica Marins -; pero otras escenas de canibalismo son risibles). Y unas cuantas de esas escenas descontroladas están tan mal filmadas que son hilarantes: en una secuencia, una chica va a ser abusada por tres hombres de distinta forma: el primero la golpea e intenta violarla, el tercero le tira ácido… pero el segundo viene con un sandwich baguette de mortadela y queso (!). Es totalmente camp, del mismo modo que el festín final, donde las manos y pies de los actores están siendo mordisqueados por los extras, y no pueden evitar moverlos por las cosquillas.

O Estranho Mundo de Zé do Caixão hubiera merecido más puntaje si no fuera por el segmento final. José Mojica Marins dirige y escribe bien, hasta que decide ponerse al frente de la cámara y hace desastres (en el peor sentido). Sería apasionante ver la evolución del personaje, desde el maquillaje de plástico y salsa de tomate de los 60 hasta la versión 2008 de Encarnação do Demônio, que por el trailer parece Hellraiser a la brasilera. En 40 años Mojica Marins ha demostrado ser un artesano inteligente, y creo que es lo suficiente como para haber perfeccionado su oficio.

ZE DO CAIXAO

Los filmes comentados sobre Zé do Caixao, el icónico personaje de terror creado por Jose Mojica Marins son: A Media Noche me Llevaré tu Alma (1964); Esta Noche Poseeré tu Cadáver (1967), y La Encarnación del Demonio (2008), que constituyen la trilogía clásica. El personaje también ha aparecido como cameo en otros filmes como El Extraño Mundo de Zé do Caixao (1968)

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