Arlequín: Crítica: What Men Want (En qué Piensan los Hombres?) (2019)

Critica de cine fantástico y de culto, peliculas de estreno.

Volver al Indice – Arlequin, crítica de Cine Fantástico y de Culto / una crítica del film, por Alejandro Franco


3 atómicos: buenaUSA, 2019: Taraji P. Henson (Ali Davis), Josh Brener (Brandon Wallace), Brian Bosworth (Nick Ivers), Richard Roundtree (Skip Davis), Aldis Hodge (Will)

Director: Adam Shankman – Guión: Tina Gordon, Peter Huyck & Alex Gregory, basados en el filme Lo que las Mujeres Quieren

Trama: Ali Davis es una avispada representante de deportistas que trabaja para una prestigiosa agencia. El problema es que ella ve pasar constantemente una y otra oportunidad de ser nombrada socia principal de la agencia, debido a que es la única mujer en el staff y sólo representa atletas olímpicos. Decidida a hacerse con Jamal Barry, una incipiente estrella de basket, ella lo acosa una y otra vez sin éxito. Decidida a olvidar las penas de su fracaso, se emborracha mal en la despedida de soltera de una de sus amigas y, por accidente, se termina dando un fuerte golpe en la cabeza. Al despertar en la guardia del hospital Ali descubre que puede escuchar el pensamiento de los demás… pero sólo de los hombres que se cruza. Utilizándolo en su beneficio, Ali se entera de lo que Barry quiere y termina armando todo tipo de estratagemas para que firme con ella. Pero ello también implica manipular a Will, el barman que atiende la barra del bar donde se emborrachó, el cual es un tipo simple con buenas intenciones. Y cuando Ali empiece a enredarse en toda su trama de mentiras las cosas se empezarán a poner feas y pondrá en peligro la relación que tiene con Will, Barry y hasta con su propio jefe. Portarse con prepotencia y amoralidad – tal como lo hacen sus compañeros varones de trabajo – le ha acercado al éxito… pero ahora está a punto de perderlo todo, incluyendo su propia alma, por haber traicionado sus valores en busca de una fama y fortuna que son efímeras… y que ni por asomo son lo realmente valioso para su vida.

Arlequín: Crítica: What Men Want (En qué Piensan los Hombres?) (2019)

Como en Hollywood las ideas originales escasean, la última moda para camuflar las remakesy redirigirlas al público femenino – es cambiarle el sexo a los protagonistas. Pasó con la herética versión de Ghostbusters (2016) – que nadie quiso ver pero que a mi me encantó -, pasó con la nueva iteración de la pandilla de Danny Ocean y pasó ahora con el popular filme de Mel Gibson Los que Ellas Quieren (2000), el cual ni por asomo es un clásico sino un vehículo muy potable para explotar el carisma del austro americano en lo mejor de su carrera. En What Women Want Gibson – mujeriego empedernido, macho alfa y líder en una agencia publicitaria de renombre – se electrocuta accidentalmente y se despertaba con el poder de escuchar el pensamiento de las mujeres. En un principio esto le allanaba el camino para no dejar títere con cabeza, pero en un momento semejante poder terminaba por carcomerle la conciencia y pronto comenzaba a convertirse en una buena persona, un tipo sensible capaz de tratar de igual a igual a las mujeres. No era una super película (ni a la crítica le pareció tan genial) pero todo el mundo se acuerda de ella y en su momento recaudó muy bien. Ahora llega esta pseudo remake con Taraji P.  Henson (ese clon siglo XXI de Eartha Kitt; ¿por qué no le ofrecen un papel de Gatúbela ya que tiene el rostro ideal para el personaje?) en el rol de Gibson, una dura representante de deportistas que trabaja para la agencia mas machista del mundo. Cuando a la Henson le niegan un ascenso, decide emborracharse hasta desmayarse y termina pegándose un flor de porrazo que la deja en la guardia del hospital. Claro, ni bien se despierta sabe que el doctor la mira como si fuera una bruja, que se le murió algún que otro paciente en la guardia, y que va a sepultar sus angustias en una tonelada de cocaína y alcohol. Y si, la Henson puede leer las mentes de los hombres.

Lo Que Ellos Quieren entran en ese pequeño subgénero de fantasía en donde una persona común adquiere un superpoder / inhabilidad temporal que le altera toda su vida y le hace ver su existencia desde otro punto de vista. Desde Liar, Liar hasta 1.000 Palabras (y hasta se podría incluir a Groundhog Day en el rubro), son una especie de fábulas dickensianas donde el detestable personaje de turno termina encontrando la redención a través de la situación que lo aqueja. Como dicen los yanquis son “ponys con un solo truco”, filmes que basan su entera existencia (y eficacia) en la gracia de la situación anormal elegida.

Si What Women Want era mas que pasable, la remake con Henson a bordo resulta inferior en un montón de sentidos. No mejora a la original, tiene menos gracia y sensibilidad – el despertar emocional de la protagonista se ve forzado – y apuesta todas sus bazas a la sobreactuación, la que en algunos momentos bordea lo sideral. Gracias a que la Henson tiene una gracia innata, sale mas que bien parada de lo que sería un montón de situaciones bochornosas para cualquier otro actor e incluso logra inyectarle a su personaje una sutil emotividad que el libreto ni se calienta en buscar. Ya sean los encuentros ardientes con el cantinero que le hace ojitos, desbarrancándose en una despedida de soltera (y luego en un casamiento), o acosando a su asistente gay (Josh Brener, el cual tiene la triste suerte de lidiar con un cliché que parece salido de una comedia de los 80s), la Henson le saca chispas a su rol aunque el libreto sea ingrato y, por momentos, grosero. Curiosamente el filme funciona mejor antes y después del truco de leer los pensamientos, en donde la escena está mas despejada y uno puede apreciar las perfomances. En cambio, activado el gag de la telepatía, el filme se vuelve sobrecargado y con el lastre de la presencia de Tracy Morgan – el que dispara una estupidez tras otra y está a años luz de ser un personaje creíble; pareciera que Morgan no puede sintonizar otra cosa que sean sus viejos papeles en Saturday Night Live – las cosas se espesan. Solo cuando la Henson se sobrecarga, grita y sobreactúa es cuando el filme cobra algo de vida.

What Men Want no es una película horrible – hay unas cuantas cosas que te hacen reír – pero la historia de fondo no se siente honesta, cosa que sí ocurría con el original de Gibson. Acá todo se toma para el disparate – incluyendo los honestos sentimientos del cantinero sexy, viudo y con un pibe, que le arrastra el ala a la Henson – y hay demasiadas caricaturas como para que aflore la emotividad inherente a la anécdota. En todo caso es una cinta para pasar un rato sin exigir demasiado, y disfrutando del carisma de la Henson que es capaz de sacar a flote al Titanic con toda su energía.

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