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En 1995, el impresionante éxito de Goldeneye
había dado señales más que claras que la
franquicia no había muerto, y que había
un público ávido de nuevas aventuras de
James Bond. Con un nuevo intérprete que inmediatamente
había caído en la gracia del público,
y con un aggiornamiento del mito basado precisamente en
la desconstrucción del mismo, la serie tomaba un
impulso inesperadamente potente, infrecuente quizás
desde la época de The Spy Who
Loved Me.
Pero Goldeneye tenía defectos y el más
notorio era su falta de escenas de acción, amén
de una banda sonora horrenda - de la cual sólo
se salvaba la canción del título - . Con
el control creativo en manos de la hija y yerno de Broccoli,
éstos decidieron expandir las nuevas facetas
del mundo Bond exploradas en Goldeneye,
y llevar la serie a terrenos nuevos puliendo los problemas
de la anterior entrega. Y el resultado, en Tomorrow
Never Dies, no pudo ser mas satisfactorio.
Ciertamente el film es - a mi entender - el punto mas
alto de la serie Brosnan. Y la mejor definición
sobre el mismo que he leído, sería la
de "ver a un film del estilo de los que protagonizaba
Sean Connery, aggiornado a los años 2000 y con Brosnan
como 007". Y Tomorrow Never Dies cumple
a la perfección con el enunciado : no sólo
posee toda la acción que carecía Goldeneye,
sino un desarrollo muy interesante de personajes, diálogos
brillantes, y un villano de calidad que la serie echaba
de menos - por lo menos, desde Never
Say Never Again - . Amén de darle a Brosnan
la posibilidad de expandir el rol y jugar con el personaje,
y dejar atrás ciertas timideces que a todo nuevo
intérprete Bond le suele pasar con su primer
film.
Pero Tomorrow Never Dies no fue un lecho de
rosas. Hubo demasiados complicaciones con el guión,
que se iba reescribiendo en cada día de filmación.
Y se suma el hecho de problemas de elenco, con ciertos
divismos de Teri Hatcher que complicaron la atmósfera
del set. Por suerte, la participación de Hatcher
es breve - quizás demasiado - y uno sospecha
que hubo alguna pequeña conspiración para quitarse
el problema de encima, cercenando su presencia en el
film.
Al momento de iniciarse la filmación, también
se contaban con bastantes perjuicios sobre el director
elegido. Verdaderamente Spottiswoode no era la primera
elección que uno tendría en mente a la
hora de filmar una película de acción.
Y con antecedentes como Stop! Or My Mom Will Shoot
(la desastrosa comedia de Sylvester Stallone) o Air
America, podría sospecharse que Barbara Broccoli
y Michael G. Wilson habían errado feo.
Sin embargo Spottiswoode consigue crear uno de los films
más intensos desde, probablemente, The
Living Daylights. Las escenas de acción están
impecablemente concebidas, sin entrar en un ritmo frenético
y mareante de cortes rápido tipo Michael Bay. Desde
el teaser en la feria de armas clandestina en Rusia, siguiendo
con la persecución en el hotel en Hamburgo y la
cacería del helicóptero, hasta el dilatado
final en el interior del barco stealth, estan manejadas
con talento y tensión, sumando a esto la mejor
partitura Bond desde la partida de John Barry de la serie.
David Arnold no solo genera un soundtrack memorable, aggiornando
con sonidos electrónicos los temas musicales tradicionales,
sino expandiendo el sonido Barry a la enésima potencia.
Arnold es un fan, llegó con miras de quedarse,
y bienvenido que así sea; sus cualidades serán
confirmadas en sus próximos soundtracks de la serie,
y en el trabajo de culto Shaken and Stirren - un
cd con versiones aggiornadas de temas clásicos
de la serie, destacandose la version de Propellerheads
de On Her Majesty´s Secret
Service -.
Pero mas allá de los apartados técnicos,
que siempre son buenos (y aquí excelentes), el
film no sería lo que es sino fuera por el guión
y las interpretaciones. La trama está brillantemente
dirigida, si bien es cierto que el objetivo final de
Carver es bastante gris - apoyar un golpe militar en
China tras estos incidentes, y quedarse con los derechos
exclusivos de TV Cable -. El desarrollo bien podría
calzar en otro tipo de argumento que pudiera utilizar
el villano, y si bien es débil, no deja de proveer
sabrosos comentarios y críticas sobre los grupos
multimedios (Carver llena perfecto el molde de un Ted
Turner). La debilidad del objetivo final no deja opacar
al desarrollo impecable del resto del film.
El villano es sensacional. Ciertamente el molde tomado
es el de Goldfinger : un poderoso
y carismático hombre de negocios de ambición
desmedida. Y mucho de sus parlamentos son memorables ("no
hay mejores noticias que las malas noticias", o cuando
Carver atrapa a Wai Lin y a Bond, y le explica su plan,
mencionando que un posible titular sería "el
imperio contraataca"). Pryce le da rienda suelta
a toda la malignidad y sofisticación que requiere
el personaje, lo hace atractivo y disfrutable, y obviamente
se divierte mucho con él. Y si bien no es particularmente
siniestro, es totalmente coherente en acciones y decisiones
con su propósito, que es también otro punto
de contacto con Goldfinger. Villanos de este calibre
no se ven, en la serie oficial, desde The
Spy Who Loved Me (Stromberg fué el último
gran villano de la serie).
Pero el villano no sería nada si no estuviera
acompañado por secuaces. Stamper es un sádico
modelado visiblemente sobre el Red Grant de From
Russia With Love. Y el pintoresco Dr. Kaufman de
Vincent Schiavelli nos da en escasos minutos una lección
de comedia negra sin llegar a la caricatura.
Por el lado femenino, la Paris Carver de Teri Hatcher
es decididamente chata, sin carisma y sin la sofisticación
que requiere el personaje, y por suerte su participación
se limita a pocos minutos. Quien destaca sobresalientemente
es Michelle Yeoh, habitual partner de Jackie Chan, que
se muestra impecable en las escenas de acción
y es muy buena para la comedia, aunque tiene una química
algo débil con Brosnan.
Como siempre, los secundarios cumplen a la perfeccion
su trabajo, pero en este caso brillan. Judi Dench y
Samantha Bond se hacen con sus papeles, y nos proveen
excelentes escenas que van desde la complicidad sobreentendida
entre mujeres hasta los guiños hacia Bond.
¿Pero cómo es Tomorrow Never Dies
como film?. Es excelente, pero padece de algunas rutinas
que parecen insalvables en la serie. Al mejor estilo
Thunderball, se sigue el esquema
: Bond conoce al villano y le dice algo que lo incomoda,
el villano - creyénndose superior o absolutamente
estúpido - envía inmediatamente a sus
esbirros a liquidar a Bond sin intentar guardar las
apariencias, y confirmando todas las sospechas de 007,
además de no permanecer en secreto ante la inminencia
de la concreción de su brillante plan. La presencia
de Carver en la nave stealth sobre el final del film
es artificial, a sólo efectos de liquidar todos
los temas -secuaces, villano, plan - en un solo escenario.
Y si bien Pryce es brillante, en algunas ocasiones menores
tiende al exceso.
La música como dijimos, es brillante. La canción
del título es algo floja, en comparación
al excelente tema Surrender de k.d.lang que debería
haber sido la canción del film (y es arreglada
en la mayor parte del soundtrack como leit motiv de
la acción). Es mucho más potente y salvaje,
muy al estilo Bassey, pero decidieron dejarla relegada
a los títulos finales. Igual de excelente es la
versión tecno del tema de James Bond - con guiños
a Goldfinger - por parte de Moby, que sólo
puede disfrutarse en su totalidad en el CD de la banda
sonora.
Con este film, Brosnan confirma sus dotes para el papel.
Tiene el carisma y la dureza de Connery, y el ángel
para la comedia de Roger Moore. Y pronto opacará
a la mayoría de los intérpretes de la
serie, quedando como el 2do intérprete Bond favorito
detrás del escocés en predilecciones de
los fans (y del público).
5 CONNERYS : Brillante film, el
mejor de la serie Brosnan, y de la serie toda en mucho
mucho tiempo. El Elliot Carver de Jonathan Pryce es
genial, aunque tienda al exceso en contados momentos.
Pura adrenalina, grandes parlamentos y actuaciones,
y una excelente banda sonora con David Arnold como digno
sucesor de John Barry. Hay defectos menores en el guión,
pero son ampliamente perdonables por la gran calidad
del film como espectáculo.
Canción del film
El film contiene dos temas; el principal, de Sheryl
Crow (que es bueno), y uno de títulos finales
(Surrender), que es más que excelente
y que debería haber sido elegido como titular
en nuestra opinión, cantado por k.d.lang, y que
muestra como se puede hacer algo original y moderno
sobre los aires de Goldfinger, que todo el mundo
insiste en imitar cuando compone para un film Bond (originalmente
David Arnold quería a Shirley Bassey para interpretar
el tema). Letra y música de Sheryl Crow y Mitchel
Froom - Cantada por Sheryl Crow
| inglés |
español |
| Darling,
I'm killed.
I'm in a puddle on the floor
Waiting for you to return.
Oh what a thrill,
Fascination's galore.
How you tease, how you leave me to burn,
It's so deadly my dear
The power of having you near.
Until that day,
Until the world falls away,
Until you say there'll be no more goodbyes,
See it in your eyes,
Tomorrow Never Dies.
Darling you've won,
It's no fun.
Martinis, girls and guns,
It's murder on our love affair.
But you bet your life
Every night
While you're chasing the morning light
You're not the only spy out there.
It's so deadly my dear,
The power of wanting you near.
Until that day,
Until the world falls away,
Until you say there'll be no more goodbyes,
See it in your eyes,
Tomorrow Never Dies.
Until that day,
Until the world falls away,
Until you say there'll be no more goodbyes,
See it in your eyes,
Until that day,
Until that day,
Until that day.
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Querido,
me han matado
estoy en un charco sobre el piso
esperando que regreses
Oh qué escalofrío,
sofocante fascinación
como me lastimaste, como me dejaste arder
Es tan mortífero, cariño,
el poder tenerte cerca
hasta ese día
en el que el mundo se desmorone
en el que me digas que no habrá más
adioses
en el que veré en tus ojos,
que el mañana nunca morirá
Cariño, ganaste,
No es divertido.
Martinis, chicas y armas,
Esto asesina nuestro romance
pero puedes apostar tu vida
cada noche
mientras persigues la luz del día
que no eres el único espía que está
allí fuera
Es tan mortífero, cariño,
el poder de buscar tu compañía
hasta ese día
en el que el mundo se desmorone
en el que me digas que no habrá más
adioses
en el que veré en tus ojos,
que el mañana nunca morirá
hasta ese día
en el que el mundo se desmorone
en el que me digas que no habrá más
adioses
en que veré en tus ojos,
hasta ese día
hasta ese día
hasta ese día |
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