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USA, 1973 : Intérpretes : Burt Lancaster (Cross),
Alain Delon (Jean Laurier, "Scorpio"), Paul
Scofield (Zharkov), John Colicos (McLeod), Gayle Hunnicutt
(Susan) Director: Michael Winner - Guión:
David W. Rintels & Gerard Wilson
TRAMA : Cross es un operador de la CIA que trabaja
en Europa. Gestiona misiones clandestinas, casi siempre
acompañado de un asesino profesional independiente
conocido por su nombre clave Scorpio. Pero ahora
la CIA sospecha que Cross intenta negociar con los soviéticos
su deserción, e irse tras la Cortina de Hierro.
Por ello le asignan a Scorpio la misión de atrapar
y matar a su antiguo amigo. Y la cacería tendrá
lugar en las calles de Viena, en donde Cross intenta
por todos los medios sacar clandestinamente a su esposa
de Estados Unidos antes que el asesino profesional logre
dar con su paradero.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans y seguidores de la
serie. Por ello, se pueden mencionar partes del film
que pueden develar el final (spoilers), pero asumimos
a esta altura que los lectores han visto el film o se
encuentran familiarizados con la historia. |
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En los setentas todo era paranoia y cinismo en los Estados
Unidos. El fracaso de la guerra de Vietnam, las enormes
heridas que el conflicto había dejado en el orgullo
nacional y, por supuesto, el escándalo de Watergate.
Era lógico que el cine reflejara todo esto con
películas conspirativas, oscuras y paranoicas en
extremo. Scorpio es una muestra de la época:
usualmente el cine de espionaje se mueve con intrigas
y atormentados héroes... pero aquí no hay
ni un personaje que resulte moralmente potable. El
que no es asesino es traidor, y el 99% del elenco juega
a dos puntas. El problema con un argumento así
es que no hay nadie por el cual tomar partido. El filme
intenta compensar esto con el reclutamiento de dos astros
carismáticos como Burt Lancaster y Alain Delon,
con lo cual tanto el traidor como el asesino son, cuando
menos, digeribles. El otro punto es que el libreto tampoco
intenta explicar si la traición de Burt Lancaster
es real o si sus jefes de la CIA se volvieron paranoicos
y el tipo se ve obligado a correr por su vida. No importa;
es el McGuffin de la historia y, desde entonces,
Lancaster se la pasa corriendo con Delón pegado
al trasero.
La acción está ok, y las perfomances son
buenas, pero hay algo que no me termina de cerrar con
Scorpio. Quizás sea que todos sus personajes
son omniscientes en extremo. Delon manda espiar todos
los llamados telefónicos hechos desde Austria hacia
Estados Unidos, como si fuera algo fácil y lo más
normal del mundo. En menos de cinco minutos descubren
quién ayuda a Lancaster. También hay demasiados
informes confidenciales que aparecen de la nada y justo
cuando el libreto se empantana. Delon sabe todo lo que
va a hacer Lancaster y viceversa. A su vez, el fugitivo
entra y sale de Estados Unidos como pancho por su casa,
pero el tipo - mientras está en Europa -
está estancado en Austria y no puede largarse de
ahí para irse a Rusia.
La trama es demasiado perfecta y artificial. Todos
saben todo de todos en todo momento. Lancaster actúa
con precisión milimétrica, y Delon siempre
llega retrasado. Y son todos tan retorcidos que uno
anticipa, desde el vamos, que el 99% del cast
va a terminar muerto de una manera u otra.
Scorpio no es un mal filme. Podría mencionarse
como el abuelo de la saga
Bourne, con otro agente renegado huyendo de sus
perseguidores y, en un momento, dándose vuelta
contra ellos en un giro vengativo y sangriento. El punto
es que al libreto sólo le interesa mostrar tipos
persiguiéndose entre ellos, y no le interesa
en absoluto dar las razones, ni mostrarlos con el más
minimo grado de humanidad. Simplemente son autómatas
asesinos buscando matarse entre sí.
3 CONNERYS : Un thriller ok, en
donde todo el mundo es demasiado retorcido y letal.
Imposible tomar partido por alguien, ya que el libreto
nunca aclara las sospechas sobre el protagonista. Los
personajes son omniscientes e implacables, y esto impide
generar un clima de credibilidad y suspenso. |