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El tiempo de espera terminó y Casino
Royale vino como una tromba, arrasó las taquillas,
y todo indica que Craig vino para quedarse.
Los datos no mienten; con el reciente estreno en Italia,
y aún pendiente su debut en el vasto mercado
de China el 30 de Enero, lo acumulado hasta ahora afirma
que Casino Royale es el filme más taquillero
de la saga, con 497.837.718 dólares, figurando
entre las 50 películas más taquilleras
de la historia, y superando la recaudacion de Otro
Día Para Morir (el último hit de boletería
de la serie), que tenía 424.700.000 dolares (datos
a nivel mundial) - mención aparte, faltan las
actualizaciones por inflación de los filmes de
Connery como Goldfinger u Operación
Trueno, que posiblemente sean muy superiores -.
Y la escalada de Royale aún no para...
Además, considerando la larga duración
del filme, es posible que hubiera podido recaudar más
si se acotaba a una duración standard de 90 minutos;
pero esto es consuelo de tontos, ya que otras películas
enormes (como la saga del Señor de los Anillos)
no tuvieron empacho para arrasar en taquilla a pesar
de tres o más horas de duración.
Los críticos se pueden agarrar diciendo que
en USA Casino Royale recaudó menos que
Happy Feet (la de los pingüinos bailarines),
y que nunca pasó del segundo puesto. Como dicen
los americanos, eso es bullshit, y lo cierto
que el filme de Martin Campbell ha dejado una marca
profunda en la taquilla.
Con semejantes resultados, una edad que no llega a
los 40 años, loas de la crítica por todos
lados, y un contrato por tres filmes que posiblemente
se extiendan, todo indica que el reinado de Daniel Craig
ha comenzado y es posible que se transforme en el más
duradero desde Roger Moore. Y además, que sea
el de mejor calidad desde Sean Connery. Aunque sus próximas
aventuras lo manden a Marte a pelear con un monito robot,
la marca de Casino Royale es muy fuerte, y sin
importar si desciende de calidad en próximas
entregas, siempre terminará recaudando como la
película más débil de Pierce Brosnan.
Y es que los standares de calidad de la serie han cambiado.
Es difícil que veamos más filmes ridículos
como la última etapa Moore (en todo caso, lo delirante
ahora puede venir empaquetado como Otro
Dia Para Morir), pero nunca de niveles tan bajos.
Contra todo pronóstico, es posible que la era Craig
termine por ser la auténtica sucesora de la era
Connery: cuando todo era minimalista, los gadgets eran
contados, y lo que importaba era el protagonista en pantalla.
Ya he comentado que Daniel Craig no era mi intérprete
ideal. En lo estético no da con el perfil Bond,
pero en la parte actoral posee carisma y es un buen
intérprete. Resulta curioso notar que en Casino
Royale su Bond está más emparentado
con el 007 original de Connery en Dr.
No más que con el resto de los filmes de
la saga (aunque mejor interpretado que el escocés
en su primera aventura cinematográfica como agente
secreto). Los paralelismos son abundantes : es un 007
arrogante, con escasos guiños, despiadado y cruel,
falible, y que termina siendo torturado. La golpiza
en la base secreta del Doctor No (así
como su sufrido escape por las cañerías
de la instalación) no difieren demasiado en tono
del Bond de Craig siendo torturado por Le Chiffre. El
despacho expeditivo de Strangways tiene su repercusión
en el segundo asesinato que comete Craig al comienzo
de la película.
Pero si el Bond de Craig tiene sus raíces en
el 007 de Connery en Doctor No,
hay que reconocer la notoria influencia de los filmes
de Jason Bourne en el aggiornamiento del
personaje. 007 es expeditivo e inteligente, utiliza
cualquier cosa como arma que tenga a mano, y da la impresión
de un hombre realmente entrenado para asesinar a mano
limpia. Ha perdido algo de su imagen de dandy,
es cierto, aunque los modales refinados permanecen.
Este Bond se ve mejor en traje comando que en smoking.
Mas allá de las polémicas surgidas (y
que seguirán existiendo), el Bond de Craig es potente.
Y es superior a Dalton. Donde el galés demostraba
ser demasiado estoico, agrio y antipático, Craig
resulta agradable. Si comparamos con otro filme minimalista
reciente (donde no hay descomunales planes para destruir
al mundo), Casino Royale es superior a Licencia
Para Matar. Además de que el filme esté
mejor escrito en diálogos (y es una virtud de los
guionistas, ya que usa levemente la estructura básica
de la novela), este 007 es carismático. Es un espía
rodeado de villanos despiadados, y que resulta ser tan
cruel como ellos. Pero tiene a su favor la identificación
del público con el personaje, cosa que no sucedía
en la última aventura cinematográfica de
Timothy Dalton. Mientras que en Licencia Para Matar
uno se preguntaba cuándo aparecían los gadgets
y toda la rutina clásica, en Casino Royale
uno no extraña esas cosas en absoluto. La aventura
resulta siendo tan fascinante (e impresionante) que la
gente se queda con ganas de volver a verla. Es sin dudas
un gran filme de la saga.
Esto no es un cambio de bando por parte nuestra; es
simplemente abrirse a las sensaciones del filme. He
disfrutado la película, me ha sorprendido más
que gratamente, y me ha provocado emociones que no sucedían
desde hace años con otros films Bond. Brosnan
siempre fue mi favorito después de Connery, pero
uno llega a la conclusión que quizás en
el fondo había algo de rutina demasiado gastada
en sus películas. Por supuesto, son ampliamente
disfrutables. Pero Casino Royale es algo fresco,
nuevo y bueno, y por eso sorprende.
Es difícil saber cómo sigue la saga. A pesar
de la fusión de Sony y MGM, y multitud
de cosas bajo el mismo paraguas (como los derechos de
Kevin Mc Clory), dudo mucho que SPECTRE vuelva
a resucitar. Es posible, en cambio, ver a la organización
pro terrorista para la que trabajaba Le Chiffre nuevamente
en acción. Sin duda la acción va a tener
más los pies en la Tierra. Quizás lo que
podamos esperar sea una lenta presentación de los
personajes habituales (el inicio de Moneypenny, el comienzo
de Q) que forman parte de la leyenda 007. O quizás
no, y tal como Batman, veamos al personaje reducido
a sus elementos más básicos lo que le da
más agilidad a sus historias (por ejemplo, ¿alguien
imagina el regreso de Robin a la serie?). Habrá
que ver y disfrutar lo que depara el destino. No sería
extraño que Campbell regrese como director, aunque
no sería deseable, ya que la saga había
recuperado su frescura alternado cineastas. Tan sólo
faltan dos años para la próxima aventura
(2008). Será cuestión, entonces, de empezar
a contar los segundos que faltan hasta ese día. |
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