|
Gran Bretaña, 2008 : Intérpretes : Daniel
Craig (James Bond), Olga Kurylenko (Camille), Mathieu
Amalric (Dominic Greene), Judi Dench (M), Giancarlo Giannini
(Mathis), Gemma Arterton (Strawberry Fields), Jeffrey
Wright (Felix Leiter) Director: Marc Forster
- Guión : Joshua Zetumer, Paul Haggis, Neal Purvis
y Robert Wade sobre el cuento de Ian Fleming Cantidad
de Consuelo - Musica : David Arnold
TRAMA : Bond ha capturado al siniestro Mr. White,
uno de los cerebros implicados en la accidentada misión
del Casino Royale. En poder del Mi6, White revela que
pertenece a una poderosa organización secreta
conocida como Quantum, la que maneja influencias
y secretos internacionales. Pero debido a la traición
de dobles agentes, White logra escapar y Bond se lanza
tras sus pasos. Sin embargo las pistas lo llevan hasta
Dominic Greene, líder de una organización
ecologista. Bond cree que Greene es uno de los cabecillas
de Quantum, y que puede revelarle el paradero tanto
de White así como de Yusef -el argelino que fuera
novio de Vesper Lynd y la engañara para enrolarla
en las filas de la organización -. Pero el sendero
de muerte que va dejando 007 a su paso alerta a Greene,
quien posee intereses secretos en Bolivia y ve al agente
secreto como una amenaza para sus planes.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans y seguidores de la
serie. Por ello, se pueden mencionar partes del film
que pueden develar el final (spoilers), pero asumimos
a esta altura que los lectores han visto el film o se
encuentran familiarizados con la historia. |
|
Quantum of Solace es el segundo film de la era
Craig, y una secuela directa de Casino
Royale. Ya para esta altura no hay novelas de Ian
Fleming para adaptar - Casino Royale era la última
que quedaba pendiente, y se había zafado del acuerdo
inicial de derechos de los productores Albert Broccoli
y Harry Saltzman a principios de los 60, ya que tuvo una
adaptación televisiva (y posteriormente una remake
en tono de comedia), por lo cual el libro siempre quedó
en potestad de la Columbia Pictures -. Cuando Sony
absorbió primero a la Columbia y después
a la MGM / United Artists, Casino
Royale quedó bajo el mismo techo que la EON
(la productora de los filmes de James Bond), y aprovecharon
la oportunidad para un relanzamiento de la serie.
Sin dudas Casino Royale es el mejor título
de la saga Bond de los últimos 30 años;
pero ahora el tema estaba en cómo mantener las
mismas líneas sin material literario original
de soporte. Como Casino
Royale arrasó en la taquilla y fue alabada
por el público y la crítica, los guionistas
habituales de la saga - Neal Purvis y Robert Wade, sumando
al recién llegado Paul Haggis - pergueñaron
una secuela, algo que es inusual en la filmografía
Bond. Aquí las cosas comienzan una hora después
del climax de Casino Royale, y hay numerosos
personajes que regresan - Mr. White, René Mathis,
Felix Leiter, Vesper Lynd (en fotografías)
-. Hay un fuerte sentido de la continuidad en todo el
libreto, lo cual puede tomar desprevenido a aquellos
que no han visto el filme anterior.
Quantum of Solace toma nominalmente el título
de un cuento no demasiado bueno de Ian Fleming incluído
en el compilado Solo Para Sus Ojos. La historia
original trataba de una anécdota que escuchaba
Bond en Jamaica de boca de un funcionario local acerca
de un hombre que descubría que era engañado
por su esposa, y preparaba una meticulosa venganza social
contra ella. Nada de acción ni de espionaje,
simple chusmerío de barrio. Mientras que
en el relato el interlocutor ejemplificaba que "cuando
se va el amor y al otro no le importa la vida de uno,
la cantidad de consuelo - respeto por el compañero
- llega a cero", aquí las cosas son
tomadas en otro sentido. Tenemos a Bond en plena misión
de venganza, y hay una chica (Camille) cuya familia
ha sido masacrada por el general Medrano, un militar
boliviano que se encuentra negociando con la gente de
Quantum un regreso desde el exilio y un golpe
de estado (no es ningún spoiler; las gacetillas
del film ya mencionan esto). Vale decir que son dos
almas torturadas en busca de compensación por
las pérdidas sufridas. He allí la cantidad
de consuelo a la que referencia el título.
En su aspecto formal, Quantum of Solace es un
torbellino de acción sin límites. El director
Marc Foster trajo a bordo al director de secuencias
de acción de la saga Bourne,
y eso se nota. La acción es brutal y desenfrenada,
y ya no quedan dudas de que Daniel Craig es el 007 más
sanguinario desde la època de Sean Connery. Aquí
Bond liquida gente a mano limpia, contempla a sus víctimas
cuando terminan de morirse sin que se le mueva un pelo,
abandona cadáveres de amigos y enemigos como
si fueran envases vacíos, y es un asesino implacable
y de corazón helado. Es un 007 mucho más
duro que el de Ian Fleming, y mucho más temible
que el ya visto en Casino Royale. Quizás
el tema pase porque, en toda esa acción vertiginosa
y esa brutalidad, Bond pierda bastante de su estilo
y sea cada vez más parecido a Jason Bourne.
Hay momentos tranquilos y con clase, pero son muy breves.
Aquí no está la lenta construcción
de climas y personajes como en el film del 2006. Acá
sobra adrenalina, con algunos intervalos para exponer
y avanzar la trama, y seguir con la cacería salvaje.
En cuanto a la historia, no es difícil seguirla
si se presta atención. Pero sin dudas la trama
ha levantado polvareda, y las opiniones sobre Quantum
of Solace están bastante mezcladas. Es que
en realidad el film trata sobre una historia de venganza,
y Bond se topa accidentalmente con Dominic Greene en su
camino, lo cual lo convierte en la única pista
a seguir. Desde un punto de vista realista, Greene es
un hombre de negocios con los pies en la tierra, y no
un mesiánico villano a lo Goldfinger,
lo cual puede desilusionar a los fanáticos a ultranza.
Por momentos pareciera que Quantum of Solace estuviera
sintonizando Syriana (donde incluso trabajaba Jeffrey
Wright), develando complejas intrigas políticas
sobre intereses en recursos naturales, dobles agentes,
empresarios rapaces y gobernantes corruptos. Es un enfoque
mucho más realista que el usual de los filmes de
007, lo cual no significa que sea deslumbrante ni mucho
menos fascinante (aunque sí inteligente). Quantum
va tras el dinero y los medios que da el poder, no tras
secuestrar bombas atómicas para amenazar al mundo.
Si uno entiende que Greene es un medio por el cual 007
intenta acceder a los responsables de la muerte de Vesper,
puede ver al film de otra manera. Además Greene
no es carismático ni deforme, ni siquiera es físicamente
impresionante (de hecho, Mathieu Amatric es más
bajo que Craig; y el libreto se las ingenia para crear
un pandemonium a la hora de la batalla final, de
modo que las diferencias físicas no se noten tanto).
Como villano de 007 es olvidable.
Quantum of Solace es un buen film de la serie,
pero no un clásico. No está a la altura
de Casino Royale. Es un viaje interior de 007,
reconstruyendo su pérdida con la sangre de sus
enemigos. No tiene villano potente, pero el hecho es
que aquí Greene es sólo un accesorio de
la historia. Es interesante, está bien actuada
y es un thriller intenso. Daniel Craig sigue
demostrando que es el 007 del siglo XXI de manera incuestionable.
Lo que se le puede reprochar es que este Bond ha perdido
algo de su cinismo transformándose en una máquina
de matar, pero eso es culpa del guión. Los otros
factores que le quitan algo de mérito al film
son las entradas y salidas de algunos personajes - la
revelación final sobre Yusef o las apariciones
de Camille, que surgen totalmente de la nada -, y algunos
momentos "homenajeados" de peliculas
anteriores (aunque Marc Foster lo camufla mejor que
los robos de Lee Tamahori en Otro
Dia para Morir, el espectador fogueado verá
planos idénticos a Goldfinger
o La Espía que me Amó
por mencionar algunos). Pero por lo demás es
una película más que sólida, que
termina en una nota oscura (incluso uno llega a sospechar
que los productores estuvieron a punto de convertir
a Quantum of Solace en otra Dark
Knight) y hace desear la siguiente entrega. Desde
ya queremos ver que va a pasar con Quantum -
esta especie de SPECTRE new age - y con
este 007 cuya furia nunca se acaba.
4 CONNERYS: Historia algo rebuscada,
villanos decepcionantes. Hay mucha acción, poco
romance y falta algo de la carga emocional de Casino
Royale que el filme consigue de a ratos.
|