Arlequín: Crítica: Mortal Kombat (1995)

Critica de cine fantástico y de culto, peliculas de estreno.

Volver al Indice – Arlequin, crítica de Cine Fantástico y de Culto / una crítica del film, por Alejandro Franco


2 atómicos: regularUSA, 1995: Robin Shou (Liu Kang), Linden Ashby (Johnny Cage), Bridgette Wilson (teniente Sonia Blade), Cary-Hiroyuki Tagawa (Shang Tsung), Christopher Lambert (Lord Rayden), Talisa Soto (Princesa Kitana), Trevor Goddard (Kano)

Director: Paul W.S. Anderson – Guión: Kevin Droney, basado en el videojuego de Midway Games

Trama: El hermano de Liu Kang ha sido asesinado. El responsable es Shang Tsung, un asesino que organiza todos los años un torneo de artes marciales en una isla secreta, y al cual sólo están invitados los máximos peleadores del mundo. Kang se ha anotado, pero también hay otros competidores como él – el actor Johnny Cage; la oficial de policía Sonia Blade – que han venido en busca de fama o venganza. Pero un misterioso hombre llamado Lord Rayden se les ha unido, y les advierte que no se trata de un torneo mas: en realidad es una justa entre los humanos mas fuertes y una raza alienígena liderada por Goro – jefe de Shang Tsung -, quien precisa ganar 20 torneos seguidos para tener acceso a esta dimensión e invadir la Tierra. Y como ya va por la victoria 19, este torneo es el que decide el futuro de la humanidad. Kang y sus compañeros descreen de Rayden y piensan que son los delirios de un anciano… hasta que los contrincantes empiezan a mostrar letales superpoderes. Y aunque el destino del mundo está en sus manos, Kang sólo quiere extirpar el último aliento de Shang Tsung, el oponente final en este torneo al cual llaman Mortal Kombat.

Arlequín: Crítica: Mortal Kombat (1995)

– Mortaaaaaaal Kombaaaaaat!!! (chang,chang,chong,chong, chang, chang)

Yo no sé qué es peor, si tomar una historia existente y arruinarla en la adaptación, o tomar una premisa horrenda y tener que crear un universo para que no resulte ridícula. Mortal Kombat queda a mitad de camino de esto último: imaginen tomar un juego de lucha – con cero argumento, vos elegís el luchador según sus habilidades y peleas contra un oponente asignado por la computadora, incluyendo toda su caterva de disparates (monstruos con cuatro brazos, tipos que se convierten en demonios, fatalities – golpes mortales- que te permiten incinerar al contrincante a distancia o arrancarle la cabeza y la espina dorsal de una trompada) – e intentar convertir eso en algo que resulte medianamente coherente y que la gente no se despance de risa al ver el resultado. Paul W.S. Anderson camufla la bobada de la premisa con mucho ritmo y piña / patada, pero Mortal Kombat no deja de ser el primo mutante de Operación Dragón, con otro torneo a muerte en una isla secreta, solo plagado de personajes ridículos.

A decir verdad, le hace honor al videojuego que adapta. Están todos los personajes, por absurdos que parezcan, y hay un par de tipos que gozan con el rol – en especial Cary-Hiroyuki Tagawa, que mastica las palabras y escupe las frases con un odio vitriólico -. El por qué existe el torneo, que cácso es el Otherworld y por qué tenés superpoderes al pelear… a nadie le importa. Yo creo que el principal problema de Mortal Kombat no es su estupidez rampante sino que los combates son menos excitantes que en el juego original. Gran parte del drama es que el filme precisaba auténticos acróbatas marciales (a importar de Hong Kong) en vez de actores de madera peleando sin convicción en cámara lenta. Nada mas inútil que Talisa Soto haciéndose la femme fatale y siendo incapaz de pegar una trompada convincente, el bizcocho Christopher Lambert haciéndose el Yoda misterioso y disparando malos chistes de vez en cuando (como diciendo que le importa un comino el papel), o la dupla de Bridgette Wilson y Lindsey Ashby, dándosela de letales armas vivientes cuando ves a la legua que, cuando pelean como la gente, son dobles con trucos de cámara.

Mortal Kombat no es particularmente odiable, zafa como entretenimiento, pero precisaba otros actores y una historia mas pulida. Anderson haría toda una carrera adaptando videojuegos al cine, sin mejorar demasiado su calidad como director. Al menos acá le mete a presión energía al relato como para que no se noten los costurones y los alfileres, pero todo está demasiado traído de los pelos.