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Ciertamente muchos críticos consideran a The Man With The
Golden Gun como el punto más bajo de calidad de toda la
serie - es la segunda de menor recaudación, detrás de
On Her Majesty Secret Service - . Sin duda
es un film con sus errores y sacrilegios, con algunos enormes huecos
de coherencia en el guión, y con elementos de comedia que resultan
descolgados de la trama. No es una película perfecta pero es
bastante digna, y sería erróneo calificarla como peor
que otras atrocidades como Moonraker o A
View To Kill.
Es una película que calza perfecto dentro de lo que suelo
llamar el período Light de Bond, que abarca desde
Diamonds Are Forever hasta The Spy Who Loved Me. El
personaje ya no es el rudo mujeriego y despiadado asesino que solía
representaba Sean Connery, por ejemplo en From Russia With Love.
Es mucho más afable, menos sangriento y especialmente más
suave con las mujeres. Lo que no le impide que cuando resulte necesario
deba someter a la fuerza a representantes del sexo opuesto - como
en la escena de hotel con el personaje de Maud Adams -. Es un perfil
más abierto y menos adulto, más digerible para las
masas, y le da un buen timming para el cambio que representaba el
nuevo público de los 70. Además este Bond intermedio
conserva aún mucha de la frescura y originalidad de las novelas
de Fleming, aunque los guionistas utilizaban cada vez menos elementos
del autor y comenzaban a experimentar recetas alternativas con desigual
éxito. Aún con todos sus defectos, este período
me resulta altamente disfrutable considerando el caos creativo que
se impondría entre 1977 y 1985.
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| un
mensaje personal de Scaramanga a Bond |
Los puristas y críticos que disparan contra The Man With
The Golden Gun suelen ensañarse con varios detalles del
guión que abordaremos en este comentario. Ciertamente los
inicios del film son prometedores, especialmente el tema de enfrentar
al mejor asesino del mundo contra James Bond. Era el tema fundamental
de la novela, y que aquí ocupa el 50% de la película,
mientras que todo el tema del agitador solar Solex es un esperpento
agregado por los guionistas que responde a varias causas : una,
el capricho de Cubby Broccoli en poner a Bond a tono con temas del
momento - en esa época (principios de los 70) comenzaba la
crisis de precios con el petróleo - , y la otra es proveer
una justificación - gratuita - para que Scaramanga posea
una instalación de alta tecnología y poder explotarla
al final del film. Porque una película sin explosiones no
podría ser un film Bond.
Sin duda es un tema desperdiciado, porque el enfrentamiento Scaramanga
- Bond podría haber resultado en un juego del gato y del
ratón más que interesante; y en ese caso hubiera venido
bien la mano de un artesano experto en crear climas de suspense
- estilo From Russia With Love - como Terence
Young. Pero como James Bond ya era un personaje pasteurizado
a principio de los 70, los productores creyeron que la platea no
estaba preparada para ver un film de suspenso sino para volver a
ver un film épico, dotado de acción y explosiones,
e incorporaron al libreto el tema del Solex pero con poca coherencia.
Y ni aún la mano experiente de Guy Hamilton - el artesano
detrás del Bond Hit Goldfinger - puede remontar vuelo
con ciertas mamarrachadas del guión.
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| Scaramanga
se divierte con Andrea Anders |
Una re-visión del film nos muestra en realidad que Scaramanga
no quiere saber nada con 007. Si bien lo admira, quien envía
la bala de oro no es sino la amante del asesino, Andrea Anders. Tal
como explicamos en su momento, los villanos que Fleming imagina se
delinean de modo similar a los de la tira cómica Dick Tracy.
Poseen una deformidad (la tercera tetilla de Scaramanga), pero Fleming
les da además un perfil de aberración sexual que le
da una profundidad sicológica al personaje, y que en el film
no se encuentra tan bien desarrollado. Que Scaramanga solo tenga relaciones
sexuales antes de cada asesinato (siendo éstas las únicas
ocasiones), y que el asesino guste de acariciar a su amante con el
cañón de su arma de oro semeja ciertamente al Goldfinger
impotente que se rodea de mujeres a modo decorativo, y que cuando
lo traicionan las liquida cubriéndolas del material que más
ama (el oro). Es una lástima que este perfil - el de un Scaramanga
encontrando placer sólo en la muerte - haya sido aligerado
y reducido, superado por otras cuestiones más mundanas. Así
mismo la interpretación de Lee se ve especialmente siniestra
durante gran parte del film - sin duda es un equivalente oscuro de
James Bond -. Posee sus mismas habilidades profesionales, también
tiene sus gadgets y puede verse como la otra cara de la moneda (como
lo explicita en el diálogo del almuerzo, que lo encuentro muy
bien escrito). La actuación de Lee es un caso de dignidad artística,
y su presencia comanda la pantalla en cada aparición suya.
Y, por momentos, da la impresión que él trabaja en otro
film mucho más serio y superior que lo que resulta ser el resto
de esta producción.
Pero si el personaje de Scaramanga se desarrolla tan bien y de
un modo tan letal, no es sino cerca del final cuando se termina
por desdibujar. Si el asesino ahora se encuentra desarrollando una
actividad comercial como es la explotación del Solex, ¿para
qué arriesgarla con la presencia de 007 en su isla privada?.¿Por
qué no eliminarlo de entrada?. El guión intenta justificarlo
por una cuestión de orgullo de Scaramanga, del reto personal
con el agente secreto inglés (cuando Hai Fat y Scaramanga
deciden eliminar a Bond en la escuela de karate en una secuencia
previa, no hay tal orgullo profesional). Pero atenta contra la eficiencia
en la toma de decisiones que venía exponiendo el personaje
hasta ese momento. Además, el lacónico y expeditivo
Scaramanga pasa súbitamente a transformarse en un elocuente
anfitrión del espía que viene a liquidarlo. Sin duda
es el perfil de bohonomía y buenas costumbres que ya vimos
con Goldfinger y Bond en el rancho del magnate
en Kentucky en el citado film. Pero resulta algo chocante con lo
que uno venía imaginando acerca de la conducta del villano.
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| acrobacia
sobre el río |
El otro problema que presenta esa parte de la película es
que el final es, sin duda alguna, anticlimático. Primero,
por la falta de originalidad - esta secuencia ya la vimos en el
teaser, cuando Scaramanga enfrenta al mafioso reciclado de Diamonds
Are Forever -, pero tampoco es particularmente excitante en
como está filmado, que es el segundo problema, y en que el
despacho de Scaramanga por parte de Bond resulta tan obvio como
breve. El final del film es flojo, precoz y prolongado con la superficial
historia del rescate del Solex de la maquinaria de energía
solar y la tonta pelea con Nick Nack a bordo del junco de Scaramanga.
Y, como noto en todos los finales desde Live
and Let Die hasta The Spy Who Loved Me,
hay una escasez de secuaces del villano en enormes decorados - aquí
solo hay un moreno asistente de seguridad - que da la impresión
de ser un remate pobre en recursos, a pesar de lo impresionante
de las instalaciones y explosiones mostradas.
Pero aún con la gran presencia de Christopher Lee y de la
trama de su personaje, The Man With The Golden Gun es un
film dispar. Es cierto que la comedia comienza cuando ya se ha avanzado
en el film (como The Spy Who Loved Me), y todo va bien hasta
la llegada de Bond a Hong Kong. El asesinato de Gibson es un punto
flojo del film - si Andrea Anders quiere deshacerse de Scaramanga,
¿por qué no le indica a 007 desde donde disparará
para emboscarlo? - . Y el indicio de que las cosas van a comenzar
a aflojarse en materia de seriedad comienza con la visita de Bond
a la casa del magnate Hai Fat. Desde la aberración del encuentro
con la chica en la piscina (cuyo nombre traducido sería Chup
Mi) hasta la cita para la cena en la mansión del millonario
(con la emboscada de los luchadores sumo) resultan flojos. Y totalmente
gratuito, sin sentido y sin nervio, es el desvío de la trama
hacia secuencias que supuestamente deberían ser excitantes
como enviar a Bond a la escuela de karate, o la persecución
de lanchas en el río. Pero Hamilton parece agotado, sin fuerzas
para darle algo de tensión a esas escenas, además
que resulta un hecho que Roger Moore es terriblemente malo para
los combates cuerpo a cuerpo si no hay un doble mediante. Tanto
la pelea de la escuela de karate como el combate en el camerino
de la danzarina al inicio del film son decididamente pésimos,
lentos y sin potencia. E incluso cuando Bond deja de pelear y las
sobrinas del teniente Hip se hacen cargo, resultan en combates pobres.
¿Acaso si estaban en el Sur de Asia no podrían
haber conseguido el asesoramiento del director de segunda unidad
o algún coreógrafo de artes marciales de la industria
cinematográfica de Hong Kong?.
Pero siguiendo con los defectos, la inclusión de Mary Goodnight
- la torpe asistente de Bond - termina siendo irritante. En The
Silencers, Matt Helm también estaba acompañado
por una espía novata que proveía buena parte de los
momentos de comedia, pero sin duda Stella Stevens era mucho más
eficiente para las escenas cómicas que los resultados que ofrece
Britt Ekland aquí; especialmente en la tonta secuencia en que
es atrapada en el baúl del auto de Scaramanga. También
el regreso del alguacil J.W. Pepper resulta bobo, falto de gracia
y descolgado, aunque es mejor que la perfomance de la rubia tonta.
Y mientras que Pepper aparece en el mejor momento del film - la
persecución de autos entre Bond y Scaramanga -, la culminación
de la misma es un reto mayúsculo para la flexible y altamente
tolerable credibilidad de un espectador Bond promedio. La transformación
del auto de Scaramanga en aeroplano es sencillamente ridícula,
y hubiera sido mucho más simple y efectivo colocar un avión
como medio de escape en la granja. Pero el guión parece desesperado
en buscar efectismos y risas, aunque vaya en contra de la lógica
(incluso de la disparatada lógica cinematográfica
que es muuuy flexible).
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| duelo
al atardecer |
Sobre los secundarios, son promedio. Hervé Villechaize está
ok como Nick Nack, el perverso asistente de Scaramanga, y Maud Adams
resulta demasiado imperturbable para ser la mujer desesperada que
busca cortar lazos de su jaula de oro. La música de Barry
es muy buena como siempre, y el tema principal está bien,
aunque muchos gustan de arrojarle piedras y considerarlo pésimo.
Es un film que podría haber sido excelente si profundizaba
su estudio sobre Scaramanga, si hubiera dejado de lado el superfluo
tema del Solex, y si tuviera más adrenalina en las escenas
de acción. Y, por supuesto, si fuera menos ultrajante a la
hora de la comedia. Pero aún así es una película
que vale la pena ver.
3 CONNERYS : Tiene
sus desprolijidades y las escenas de acción no están
muy inspiradas. Pero la presencia de Christopher Lee y buena parte
del guión hacen que sea un film más que aceptable,
obviando algunas atrocidades del libreto.
Canción del film
Copiando el estilo rock de Live and Let
Die, llega Barry con urgencias de modernización a componer
este tema, con aires a Goldfinger. Letra de Don Black - Música
de John Barry - Cantada por Lulu
| inglés |
español |
| He
charges a million a shot,
An assassin that's second to none,
The man with the golden gun.
Lurking in some darkened doorway,
Or crouched on a roof top somewhere,
In the next room, or this very one
The man with the golden gun.
Love is required whenever he's hired,
It comes just before the kill.
No-one can catch him, no hit man can match him
For his million dollar skill.
One golden shot means another poor
victim,
Has come to a glittering end,
For a price, he'll erase anyone
The man with the golden gun.
His eye may be on you or me.
Who will he bang?
We shall see. Oh yeah!
Love is required whenever he's hired,
It comes just before the kill.
No-one can catch him, no hit man can match him
For his million dollar skill.
One golden shot means another poor
victim,
Has come to a glittering end,
If you want to get rid of someone,
The man with the golden gun
Will get it done
He'll shoot anyone
With his golden gun. |
El
cobra un millón por disparo.
un asesino que nunca es segundo en nada.
el hombre del revólver de oro
Acechando en algún oscuro callejón,
o agazapado sobre el techo en alguna parte.
en el cuarto contiguo, o en este mismo,
el hombre del revólver de oro.
El amor es necesario cuantas veces él sea contratado
lo precisa justo antes de matar.
Nadie lo puede atrapar, ningún tirador lo puede enfrentar
por su habilidad del millón de dolares.
Un disparo dorado significa otra pobre víctima
ha llegado a un brillante final
por un precio, él suprimirá a cualquiera
el hombre del revólver de oro
Su ojo puede estar puesto en tí o en mí
a quién le disparará ?
Ya nos enteraremos, oh sí !
El amor es necesario cuantas veces él sea contratado
lo precisa justo antes de matar.
Nadie lo puede atrapar, ningún tirador lo puede enfrentar
por su habilidad del millón de dolares.
Un disparo dorado significa otra pobre víctima
ha llegado a un brillante final,
Si quieres librarte de alguien
el hombre del revólver de oro
lo hará un hecho
él le dispara a cualquiera
con su revólver de oro |
Wallpapers del film
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