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The Wrecking Crew (literalmente, el equipo arrasador)
es la cuarta y última entrega de la serie de parodias de espías
de Matt Helm, que Dean Martin filmara entre 1966 y 1969. La serie
se basa muy superficialmente en la obra literaria del autor Donald
Hamilton - en donde su personaje era una suerte de Mike Hammer
del espionaje, amargo y ultra violento - , limitándose a tomar
una o dos ideas, los títulos y los nombres de algunos personajes,
y procediendo a una canibalización sin precedentes en términos
de ideas y guión. En este caso, se toman comceptos de dos novelas
de Hamilton; pero mientras The Wrecking Crew literariamente
trataba de Helm cazando a un cerebro criminal en Suecia - de nombre
Caselius, como el personaje de Albert Salmi en The
Ambushers -, acá se inventa un robo billonario de lingotes
de oro que pone en peligro a la economía mundial. Y a pesar
de tomar ideas de dos libros, ni aún así se obtiene
un guión medianamente decente, o siquiera un film entretenido.
La serie de películas de Matt Helm es, en el más
optimista de los casos, mediocre (lo único que estimo - personalmente
- superior a la serie 007, es el desfile de bellezas en el casting
de las cuatro películas). Solo el encanto de Dean Martin
(siempre que a usted Dino le caiga bien) permite sobrellevar
unos libretos disparatados, producciones de cartón pintado
y efectos especiales de pacotilla, malos chistes sexistas y amateurismo
general a nivel técnico. Como comedias no funcionan, lisa
y llanamente. En cambio, como filmes clase Z - al mejor estilo
Ed Wood -, provocan más risas por el nivel de ridiculez y
gaffes que presentan. Entran en la categoría de filmes
tan malos que resultan siendo buenos (y entretenidos).
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| títulos
de presentación |
Así como resulta obvio que la serie Matt Helm está
filmada del peor modo, también es cierto que buena parte
de sus atrocidades constituyen su mayor encanto. Si los films fueran
completos bodrios, no habrian llegado a filmar cuatro entregas como
lo hicieron. Obviamente fueron lapidados sin lástima por
la crítica, pero el público concurría en cantidad
a verlos. Un entretenimiento descerebrado que provoca carcajadas
involuntarias (por su bajo nivel profesional) y que el público
aceptaba.
Pero el principal problema de The Wrecking Crew es que tiende
a podar los excesos y atrocidades varias que caracterizaban a la
serie, e intenta ponerlo en caja. En ese sentido, el film es una
paradoja : técnicamente es mucho mejor que las películas
anteriores pero como espectáculo es un bodrio. Por ejemplo,
las peleas son excelentes si las comparamos con el resto de las
entregas - Martin a pesar de sus 52 años edad, hace un despliegue
físico que sería la envidia de Roger Moore y pelea
dignamente, volteando gente y lanzando patadas voladoras -, aunque
no faltan ni los planos mal sincronizados donde el puño pasa
a dos metros de la cara de otro, o las escenas donde resulta obvio
que son dobles. Buena parte de esta mejora corresponde a que en
el guión figura una pandilla oriental como aliada del villano
- excusa para incluir escenas de Kung Fu - (nota : ¿qué
hace una pandilla china en Dinamarca?), y a la coreografía
de Bruce Lee (sí, el mismo) que hace un trabajo de
asesoría impresionante, haciendo que gente fuera de estado
físico pelee artes marciales con cierta decencia. La edición
también está más cuidada - ya no se ven planos
de una misma escena alternado entre exteriores y estudios, que era
un trade mark del anterior director de la serie Henry Levin
-; y el presupuesto en general se ve mejor manejado - al menos los
escenarios de cartón pintado se disimulan mucho mejor -.
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| Helm
cae en una emboscada en la mansión del Conde |
Pero si bien la factura es buena - o mejor que los films anteriores
-, el problema pasa por el lado creativo. Parece que todo el mundo,
a esa altura, se encontraba harto de la serie. Para empezar por
el propio Dino, que luce terriblemente viejo y cansado :
el switch de su encanto está en off casi todo
el tiempo. Si bien es conocido que Dean Martin hacía de sí
mismo un personaje - era un hombre que tomaba moderadamente pero
gustaba de dar la imagen de bebedor empedernido -, en esta película
luce realmente como si estuviera borracho. Arrastra las palabras,
entrega las frases sin gracia, se limita la mayor parte del tiempo
a gesticular. Ciertamente Martin es un actor capaz, y un tipo dotado
para la comedia, pero en The Wrecking Crew parece un sonámbulo
en su papel. También es cierto que el guión es un
espanto - no sólo no posee coherencia, sino que también
carece de cierto nivel de disparate y, lo que es peor, poda inmensamente
los malos chistes sexistas que pululaban en entregas anteriores
-. El problema es que sin chistes malos ni ideas locas (que eran
el charm que tenía la serie), la película pierde
personalidad. El argumento es definitivamente chato, y como comedia
- aunque sea involuntaria - tampoco funciona. No inventa situaciones
cómicas, por el contrario sigue una linea argumental demasiado
recta y medida. No hay rayos mortales ni naves espaciales, el asunto
gira acerca de un vulgar robo, que encima es filmado de modo pedestre
: un cargamento de un billón de dólares en lingotes
de oro es transportado en tren (¿desde donde, hacia donde,
por qué?), y con una pequeña guardia armada con
pistolas, y los esbirros de Contini simulan un accidente de auto
para enlentecer su marcha, subirse al tren y apoderarse del mismo.
Pero no hay señales de alarma, jamás vemos a dónde
desvían el tren o cómo substraen semejante cantidad
de oro del tren - cosa que demandaría horas y que debería
dar tiempo de respuesta a las autoridades -. Como robo cinematográfico
es un desastre.
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| la
malograda Sharon Tate y el envejecido Dino, escapando de los
villanos |
Tampoco queda claro por qué el Conde roba el cargamento, no
desaparece con él, y permite a Helm llegar a Dinamarca. Del
mismo modo no es explicado en forma decente como ICE - la agencia
de espionaje para la cual trabaja Helm - sabe de antemano que Contini
es el autor del robo, ni por qué - a sabiendas de esto - no
le cae con toda la fuerza militar en su chateau (especialmente después
del primer encuentro conflictivo con Helm, delatando sus intenciones).
Y antes de que empiecen los tiroteos y las persecuciones, hay una
larga hora de aburridas escenas de alcoba, donde Helm flirtea con
un agente de Contini, después con la secuaz china, y por último
con la amante del mismo Conde.
El mayor pecado del film es tener a un guionista vago. El libreto
es, a todas luces, malo. Pero malo y sin gracia. Malo e incoherente.
Malo y aburrido. Malo sin el más mínimo sentido de
lógica (de alguna, aunque sea disparatada). No hay investigación,
no hay misterio, no hay absurdo o disparate que nos sorprenda. Si
bien el director de The Ambushers
y Murderer´s Row
- Henry Levin - era una bestia filmando, al menos tenía el
mínimo sentido de mantener las cosas en movimiento. En cambio
Karlson intenta hacer una comedia correcta (o se toma demasiado
en serio a sí mismo), y no improvisa ante el estatismo del
guión - que termina por transformarse en un rigor mortis
-. Recién sobre el final de la cinta hay algunos atisbos
y guiños de Martin, tanto en el ataque al chateau como discutiendo
con su torpe compañera espía, pero para esa altura
la mayoría de la platea ya se encuentra durmiendo.
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| armando
un little nellie de segunda |
Sobre el resto del film, no hay demasiado que decir. Hay otra de
las aburridas persecuciones en auto - que nunca fueron el fuerte
de la serie -; hay algunos gadgets ridiculos (un pañuelo
que se activa como bomba silbadora, un pequeño helicóptero
desmontable similar al Little Nellie de You
Only Live Twice, una cámara que lanza humo); hay algunos
gaffes (la primer pelea en el chateau tiene errores de sincro, y
parece una pelea mal coreografiada de Batman (1966); Helm
prueba el pañuelo bomba y casi le prende fuego - literalmente
- a un guardia estacionado junto a una barricada; el film se ambienta
en Europa inicialmente con Helm conduciendo un auto americano y
varios coches europeos transitando, pero al final del film todos
manejan autos americanos - ¿se olvidaron que estaban en
Dinamarca?), y hay una terrible banda sonora. Hugo Montenegro,
al menos en The Ambushers sonaba divertido y pegadizo; pero
acá el tema principal es malo y el resto de la soundtrack
le va en saga, con un arreglo en ciertas partes que parece un tema
de James Bond beat con pésimos coros.
El nivel de actuaciones es bastante decente : Nigel Green le brinda
dignidad a su villano (el único problema es interpretar a
un Conde italiano con un marcado acento británico), Nancy
Kwan despliega su encanto como la secuaz china, y John Llarch reemplaza
sin gracia a James Gregory como jefe de Matt Helm. Chuck Norris
aparece en un fugaz bolo como un esbirro de Contini en la pelea
en el bar (¡vapuleado por Dean Martin!). Pero sin duda el
mayor mérito del film es la participación de la malograda
Sharon Tate como la torpe agente británica Freya Carlson
(éste fué su último film antes de perecer masacrada
por el Clan Manson en Agosto de 1969). Es un clon del personaje
de Stella Stevens en The Silencers,
y la que salva la nota : su timing comico es realmente bueno,
y la dupla con Martin funciona muy bien. Pero lamentablemente cuando
Tate no está en pantalla, el film cae en un sopor casi insufrible.
Ultimo film de la saga; la respuesta del público fue floja,
a Martin no le gustó su perfomance y se retiró para
continuar su show en TV. Si bien al final de la película se
anuncia una próxima The Ravagers, el proyecto nunca
se concretó. Posteriormente el personaje volvería en
1975 en una fugaz serie televisiva donde Helm era un agente de la
CIA retirado, trabajando como detective privado y con Anthony Franciosa
como intérprete (una muestra más de la falta de inteligencia
que prolifera en Hollywood - ¿nunca pensaron en adaptar
literalmente las novelas de Hamilton, en vez de inventar ideas estúpidas
sobre el personaje?). En el 2002 se había anunciado un
proyecto sobre Helm, pero tantas veces se han anunciado tantas cosas
....
2 CONNERYS : Ultima
entrega de la serie Matt Helm. Todo demasiado medido, lo que es
malo para una comedia (incluso para una mala comedia). Trama inexistente,
y un guionista sin ganas de armar una trama básica. Hasta
Dino luce cansado; las peleas y algunos detalles técnicos
son mejores, pero salvo las apariciones del personaje de Sharon
Tate - la única que pone ganas en el elenco -, el resto del
film es soporífero. |
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