|
USA / GB / Alemania, 2011 : Intérpretes : Saoirse
Ronan (Hanna), Eric Bana (Erik Heller), Cate Blanchett
(Marissa Wiegler), Tom Hollander (Isaacs), Olivia Williams
(Rachel), Jason Flemyng (Sebastian) Director:
Joe Wright - Guión: Seth Lochhead & David
Farr
TRAMA : Erik Heller y su hija Hanna viven en
la desolada tundra cerca del círculo polar ártico.
Aislados por completo de la civilización, viven
de la caza y la pesca. Todo esto no resultaría
llamativo sino fuera porque Erik es un ex agente de
la CIA que ha pasado a la clandestinidad hace años,
y ha adiestrado desde pequeña a la joven Hanna
para convertirla en una asesina letal. Ahora ellos han
disparado una serie de eventos irreversibles, activando
una señal para que la CIA los ubique y venga
a eliminarlos. Erik escapa pero Hanna es atrapada y
enviada a un cuartel secreto en Marruecos, en donde
la espera Marissa Wiegler, una poderosa y despiadada
operadora de la agencia. Pero todo esto forma parte
de un cuidadísimo plan de venganza, ideado para
que Hanna penetre las defensas de la CIA y elimine personalmente
a Wiegler, ya que ella es responsable de la muerte de
la madre de la joven. Lo que desconoce la chica es que
Wiegler ha anticipado la movida y nada saldrá
como habían previsto.
|
|
Hanna es un título con un pedigree
interesante. Todo hace presagiar que se trata de una versión
teen de Jason Bourne,
pero el calibre de los involucrados termina por generar
algo distinto y de mayor calidad que lo esperado. El responsable
es Joe Wright, un tipo especializado en adaptar dramas
de corte clásico como Orgullo y Perjuicio
(2005) o Expiación: Más Allá de
la Pasión (Atonement) (2007). En vista
de eso, Hanna hace mayor énfasis en los
personajes que en la acción, con lo cual se produce
un thriller equilibrado y, por momentos, apasionante.
Si uno analiza en detalle, podrá ver que
Hanna es material típico de Quentin Tarantino.
Hay un fuerte tufillo de comic en todo el asunto,
desde el momento en que vemos que el personaje principal
ha sido educado desde su infancia para ser una asesina
letal. Desde ese punto de vista, Hanna no difiere
demasiado de los origenes de Diabolik,
o del universo de letales caracteres secundarios de
Kill
Bill (en especial, Gogo Yubari).
Cuando a una niña le enseñan a armar
bombas en vez de jugar con muñecas, los costos
que termina por pagar semejante sujeto son altos. El
filme, si bien es competente desde el punto de vista
de la acción, prefiere afilar sus uñas
en el terreno dramático y explorar el concepto
de la inocencia robada del personaje. La supuesta educación
formal que le provee el padre no deja de ser un lavado
de cerebro concebido desde un punto de vista militar.
La chica memoriza idiomas, datos geográficos,
históricos y tácticos, de manera de ser
un robot ambulante y letal. Cuando Hanna se encuentra
en algún lugar y lo identifica, vomita una parva
de datos geográficos, utiliza el dialecto local,
y calcula las salidas de emergencia. El tema es que
esta máquina de matar es, a su vez, una niña
que jamás ha disfrutado la vida, que carece de
urbanidad y cuyos conceptos morales están agarrados
con alfileres. Cuando ella logra escapar de los cuarteles
de la CIA y comienza un largo derrotero por media Europa
(sin papeles ni dinero), se comporta como si fuera una
extraterrestre. Se fascina con el parpadeo de un tubo
fluorescente, o tiene reacciones exageradas como cuando
intenta quebrarle el brazo a un adolescente calentón
que quiso besarla.
Todo el relato despide un tufillo triste y trágico,
simplemente porque el espectador se queda con la sensación
de que la chica es un instrumento utilizado por un adulto
contra otro, y a que ninguno de los dos realmente le
interesa su suerte. Erik la ha formado para vengar a
su madre y, si bien es cierto que él ayuda a
la chica en dicha operación, a uno le queda la
impresión que sus motivos son más egoístas.
Digo yo: si Erik es normal, ¿por qué
criar a la chica como un robot?. En ningún
momento se siente una relación de afecto entre
padre e hija (el libreto después se despacha
con una explicación sobre este punto). Erik es
frío, distante y perfeccionista. Jamás
se preocupó por enseñarle a socializar
a la adolescente y, por eso, cuando sale al mundo real
la chica se siente como si hubiera caido en la fábrica
de Willy Wonka. Todo lo que la rodea es raro, es
distrayente... y es nuevo.
En el aspecto thriller, Hanna es eficiente
en un sentido jasonbournesco. En el último
acto, sin embargo, se presentan problemas. Aparecen elementos
de ciencia ficción que intentan explicar como una
pequeña adolescente puede vencer a un gorila
de dos metros de altura que resienten un poco la credibilidad.
Si bien dicho aspecto uno termina por digerirlo, hay otras
cosas desprolijas que le impiden dar un cierre como se
debe al filme. La suerte de la familia inglesa que la
recoge en el norte de Africa es una de ellas - en cualquier
otra pelicula hubiera sido el cantado broche de cierre
para el relato -; la otra es la batalla final, en
donde la suerte de los supervivientes queda en el limbo.
Me parece un despropósito que uno se haya interesado
por alguien durante 90 minutos y que luego el director
venga y baje la cortina abruptamente sin dar más
explicaciones.
Hanna es un muy buen filme. Es un thriller
ok, que tiene un plus interesante y distinto. La dirección,
el ritmo y las perfomances son muy buenas; el único
reproche es el libreto, que sobre el final no termina
de tener muy claro cómo clausurar todas las historias
que había lanzado al ruedo.
4 CONNERYS : Versión femenina
y adolescente de Jason Bourne. Aún cuando sea
un vehiculo de acción, el filme hace enfasis
en el costado humano de la historia y se vuelve apasionante.
El problema es que no termina por satisfacer todas las
expectativas creadas al momento de bajar la persiana. |