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En el fugaz mundo de la pantalla catódica, donde las series
nacen y mueren a velocidad supersónica sin que alguien se entere,
es poco frecuente encontrar hits que reciban el status de culto. Muchas
veces una serie reina en los ratings, pero después de cinco
años de cancelada, nadie la recuerda. Tanto Baywatch
como Miami Vice resultan éxitos de su tiempo, pero se
trata de una televisión carente de valores y meramente pasatista,
no de series que hayan pasado a la cultura popular. Pero cuando una
serie explora nuevos caminos con cierta calidad, instantáneamente
se convierte en objeto de adoración. Muchas series se han vuelto
de culto con el paso de los años, especialmente con la sindicalización
(re emisiones de la misma después de su cancelación,
en otras cadenas de TV). Sea por errores de marketing o por la lentitud
del boca a boca, hay muchas series que sólo se han re-descubierto
con el paso de los años, como p.ej. The Prisioner, o
el caso típico de Star Trek, que en su vida póstuma
se volvió un fenómeno mundial. Pero en general, es muy
difícil intuír cuándo una serie televisiva se
volverá un boom: muchas series de calidad perecieron bajo el
peso de las mediciones de audiencia antes de completar su primera
temporada, y mucha basura ha proliferado años enteros a pesar
de su baja calidad (Dallas, Dinasty).
Get Smart sin duda podría haber sido un producto
descartable que nació y murió en los 60, a la sombra
de la Bondmanía que explotó en el mundo como consecuencia
de Goldfinger (1964). Sin embargo, estamos
en el 2005 y continuamos hablando de la serie, y en la TV por cable
se sigue re-emitiendo con considerable éxito. Al igual que
los cortos de The Three Stooges, en Sudamérica Get
Smart se ha vuelto un producto de frecuente re emisión,
incluso antes de la llegada del cable. Y siempre con interesantes
ratings.
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| hablando
con CONTROL a través del clásico zapatófono |
Cuando un producto cautiva a generaciones, hablamos sin duda de un
clásico. Mas allá de la decadencia del género
de espías - tal como era concebido en los 60 - , Get Smart
posee un humor inteligente y atemporal. El humor en la gente varía
según las épocas, y en buena parte gracias a la evolución
cultural. Sin embargo, la chispa de Get Smart resiste al tiempo.
¿Cómo puede ser esto?.
Para buscar el por qué las aventuras de Maxwell Smart cautivan
a los hijos y nietos de los originales televidentes de la década
del 60, quizás debamos indagar en otro referente que comparte
la misma esencia con Smart, y es el inspector Closeau de la serie
de films The Pink Panther. Smart y Clouseau son esencialmente
burócratas, agentes del estado obsesionados estúpidamente
con el manual. Y que creen que por su cargo y entrenamiento obtienen
autoridad y habilidad para resolver cualquier cosa, incluso aquellas
que desconocen. O de tener la respuesta para todo. En el fondo son
necios petulantes e infantiles, que insisten en hacer las cosas
a su manera, pero son terriblemente torpes y terminan haciendo desastres.
Y muchas veces terminan por resolver sus misiones por pura casualidad,
incluso contra toda la sarta de burradas que han cometido. Además,
al igual que Closeau, Smart es un hombre de aspecto realmente serio
e imperturbable, que cuando abre la boca o se pone en movimiento
demuestra su naturaleza ignorante y destructiva, ante la mirada
atónita de los demás. Y en innumerables ocasiones
esa inercia de hacer mal casi todas las cosas termina por salvarle
la vida - un gaffe, una caída, los salvan de las balas o
las dagas dirigidas hacia él en el momento justo -.Engreídos
y torpes pero de buen corazón, quizás sea su magnetismo
al desastre lo que más nos cautive. Al igual que Willie
E. Coyote, intentando infructuosamente cazar una y otra vez
al correcaminos, siempre fallando y sobreviviendo a las trampas
que se vuelven hacia él.
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| elevándole
la presión al sufrido Jefe |
Get Smart nace en la NBC de la mano de los productores
Dan Melnick y Leonard Stern, buscando una serie cómica que
parodiara a James Bond. En principio se acercaron a Mel Brooks.
Brooks solía, en ese momento, desarrollar rutinas cómicas
para varios shows de la TV, en especial los shows de Sid Caesar.
Pero era bastante anárquico en cuanto a métodos de
trabajo - odiaba escribir, prefería improvisar ideas -. Previendo
no llegar a ningún lado, contactaron además a Buck
Henry. Henry es una fuerza creativa que ha estado tras hits como
The Graduate (1967) o What´s up, Doc ? (1972);
y hablando de Brooks, las presentaciones sobran - Young Frankenstein
(1974), Blazing Saddles (1974), The Producers (1968),
por mencionar algunos de sus hits -. En ese momento Brooks y Henry
tenían sus orígenes en la tradicional comedia stand
up norteamericana, la cual era fuente frecuente para encontrar
nuevos talentos televisivos. Y también de ese circuito saldrían
varios nombres del casting de Get Smart, como el de Don Adams.
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| 86,
99 y el Jefe, en pleno trabajo de campo |
El caso de Adams debe ser uno de los mas ejemplares de los que un
papel termina encasillando al un actor. Un comediante talentoso, generalmente
formando rutinas con su amigo Bill Dana (el famoso José
Jimenez de The Steve Allen Show y The Bill Dana Show),
al cual a los 40 años le parecía que el éxito
y la fama le habían resultado esquivos. Ciertamente cuando
participa en el Show de Dana como un torpe detective privado - Byron
Glick - termina por opacar a su amigo (Glick es esencialmente un Smart
en estado fetal). Y la gente de la NBC toma nota de esto. La
cadena le ofrece Get Smart pero lo rechaza inicialmente, y
recién aceptará después de enterarse que Mel
Brooks está detrás de los guiones. Después de
la serie, Adams intentaría otros pasos de comedia con algunas
series fallidas; pero la sombra de Smart oscurecerá cualquier
intento durante el resto de su vida. Encontraría esporádicos
éxitos en la dirección de cortos comerciales (ganaría
varios Clios), y prestando su voz al dibujo animado del Inspector
Gadget - otro dibujo que era una mezcla de Inspector Closeau,
Maxwell Smart y Robocop - . Pero el éxito que le interesaba
- como actor y comediante en persona - nunca volvería a él
en la misma intensidad del período 1965 - 1970. Y entre su
ego lastimado, su frágil salud y su inestable vida personal
- tres matrimonios tormentosos -, amén de enormes temporadas
de inactividad, harían mella en el actor, que fallecería
en el corriente año.
Regresando a la historia de la serie, especialmente al caos creativo
inicial de Get Smart, el papel es pensado para Tom Poston,
pero la cadena insiste con Adams - que lo tiene bajo contrato -.
Después de muchos borradores, la serie carece de piloto y
los plazos se terminan para mostrarle a los ejecutivos de la cadena
algún fragmento de los que sería Get Smart.
Mal de tiempos, los productores solo atinan a filmar un corto que
es prácticamente la secuencia de inicio de la serie (Adams
caminando hacia la cabina telefónica mientras varias puertas
se abren). Y la cadena - intrigada por el corto -, da luz verde
al proyecto por una temporada - que se extendería a cinco,
aunque alternando a mitad de camino con la CBS.
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| Adams
y Krystel se tirotean con los enemigos en The Nude Bomb |
El éxito le sonríe a la serie; y como todo éxito,
comienzan las pulseadas en los sets y en las oficinas gerenciales.
Brooks desaparece del show (aporta el nombre del personaje, el zapatófono
y algunos conceptos iniciales) al poco tiempo, y Henry se irá
en la tercera temporada (él inventa, entre otras cosas, el
memorable cono del silencio). Adams pelea con los guionistas y va
tomando control de la serie - escribiendo y dirigiendo muchos capítulos
-; esto es algo típico en la series norteamericanas. Sin
embargo la fuerza creativa que se mantiene todo el tiempo es Leonard
Stern, que le da cierta continuidad de calidad a la serie. Pero
a pesar del suceso, de los reconocimientos (Adams gana el record
de tres Emmys durante el transcurso de la serie), los ratings
se debilitan y la NBC la cancela en 1969. Antes del fin,
Melnick contacta a la CBS, que televisa los dos ultimos años
de la serie. Quizás hayan sido la cantidad de cambios - en
la penúltima temporada Smart se casa con 99, y en la última
tienen mellizos; no está más el némesis de
86, Siegfried; los guiones vienen más flojos -, o los forcejeos
creativos tras banbalinas, pero el tema es que la serie no sobrevive
al año 1970 en la cadena.
La mecánica de la serie era bastante simple; algo que entrara
en pocos minutos de filmico y con escasos decorados. Y generalmente
centrado en cosas rutinarias del espionaje. Recuperar algún
dispositivo, descubrir traidores, infiltrarse en el enemigo. Nunca
un esquema demencial de dominación mundial. Pero la serie,
aún con su corto presupuesto y su manufactura industrializada,
se podía dar el lujo de parodiar a Bond, aunque fuera en
detalles. En uno de los capítulos, Smart se infiltra en la
base de CONTROL para descubrir un traidor; y uno de los requisitos
de entrenamiento es el lanzamiento de sombrero guillotina - al estilo
Oddjob en Goldfinger - ... que 86 lanza y termina por darle
a un indefenso vecino. O el asiento eyector de su cupé -
que anda mal, y se dispara cuando quiere - . Y también podía
darse el lujo de parodiar a otro éxito televisivo - The
Man from UNCLE -. El jefe, 86 y 99 no eran mas que Waverly,
Solo y Kuryakin transplantados a un nivel de torpeza extrema.
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| Smart
y Siegfried discuten en Get Smart Again ! |
Pero el éxito de la serie no descansaba sólo en parodiar
a James Bond; era un cóctel de buenos ingredientes, comenzando
por el carisma de Adams. Pronto Adams insertaría sus propias
rutinas (en situaciones desesperadas, inventaría que una fuerza
de apoyo estaría por llegar; pero las cifras que solía
mencionar eran descomunales, lo que le daba pie al latiguillo : "¿Me
creería si le dijera que ... ?, y empezaba a rebajar la cantidad
de efectivos que podrían rescatarlos), frases que pasarían
a la cultura popular. Y además de la excelente química
con Barbara Feldon. Smart era el nene malcriado, 99 era la mujer que
lo traía a la realidad (aunque tampoco era demasiado brillante),
y el Jefe, que era una figura paternal de infinita paciencia frente
a los disparates que solía hacer el agente 86. Sin mencionar,
por supuesto, al resto de los personajes : Hymie - el agente robot
-, el agente 44 que solía pasar mensajes a Max, disfrazado
como buzón, poste de luz, sofá u otros lugares impensables;
Siegfried, que era un Smart volcado al lado oscuro; Larabee que era
el único agente más torpe que Max, y un largo etcétera.
Después de la serie, hubo tres intentos para reflotar el
personaje. El primero fue la bochornosa The Nude Bomb, con
la cual Smart llega a la pantalla grande.
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| Smart
Jr, 66, Smart - ahora jefe de CONTROL - y la senadora 99 en
Get Smart 95 |
The Nude Bomb es un Smart transvestido. No participa el
Jefe (Platt había fallecido) ni tampoco se tomaron la molestia
de llamar a Barbara Feldon. Y si bien el guion original era de Stern
y Henry, las manos de otros autores y del director desvirtuaron
totalmente el proyecto. No sólo el problema de pasar una
serie menor de una hora a 90 minutos hacía que la anécdota
resultara excesivamente extendida, sino que el escaso presupuesto
se veía mejor en la TV que en la pantalla grande. El nuevo
jefe que compone Dana Elcar parece un impostor y carece de gracia;
se añade a Silvia Krystel en un papel lamentable - Krystel
puede emanar sensualidad, pero es una pésima actriz - , y
el papel de villano de Vittorio Gassman - gran actor si los hay
- es un bochorno. Villano loco que inventa una bomba para desnudar
a la gente y vestirla con su marca de ropa no es lo que se dice
una idea brillante. Entre comedia muy chata y decorados de cartón,
lo más piadoso que puede decirse es que es lamentable.
Habría que esperar a 1987 para que el Super Agente 86 volviera
con un film digno; en este caso, el telefilm reunión Get
Smart Again !. Escrito por Stern, es un regreso con clase. Ciertamente
no posee demasiadas cosas originales - recicla muchos gags de la
serie -, pero tiene la esencia Smart y es divertido. Recupera a
Siegfried y toda la gama de personajes - 99, Larabee, Hymie - .
Pero tomado como prueba piloto para un relanzamiento de la serie,
falló en las encuestas. Igual es un esfuerzo nada despreciable.
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| Feldon
y Adams - visiblemente desmejorado - en una convención
de fans |
Pero la sepultura del proyecto para revivir la serie estaría
dado en 1995 por la abominable Get Smart 95. Smart pasa al
cargo del jefe, 99 es senadora, y la serie se centra en las banalidades
de Zach, el hijo de 86, interpretado por el bizarro Andy Dick. Si
el personaje de Adams se basaba en cierta pomposa y ridícula
formalidad y seriedad del agente, Dick no entiende lo que es una actuación
medida. Será acompañado por un émulo de 99, la
agente 66. Pero ninguno de los creativos originales participó
de la serie, que terminó por hundirse después de siete
episodios. Entre la chocante comedia de Dick, la participación
de Adams y Feldon como cameos extendidos en su propia serie, y los
problemas de Adams para retener sus líneas - que hacía
que las filmaciones fueran eternas -, era obvio que el proyecto estaba
condenado al fracaso.
Actualmente se menciona un proyecto 2006 con Steve Carrell - que
da bien el tipo de Smart -. El tema es ver si respetan la esencia
minimalista de Smart, o lo envían a salvar al mundo al mejor
estilo Bondiano - o una bizarra imitación de Austin Powers
- . Pero el agente 86 se basaba en cero efectos especiales, y cien
por ciento en un buen guión y buenos intérpretes.
Habrá que ver. |
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