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Gran Bretaña , 1963 : Sean Connery (James Bond),
Daniela Bianchi (Tatiana), Pedro Arméndariz (Kerim
Bey), Lotte Lenya (Rosa Klebb), Robert Shaw (Red Grant),
Bernard Lee (M), Eunice Gayson (Sylvia), Walter Gotell
(Morzeny), Francis de Wolff (Vavra), George Pastell (Conductor
del tren), Nadja Regin (La chica de Kerim), Lois Maxwell
(Miss Moneypenny), Aliza Gur (Vida), Martine Beswick (Zora),
Vladek Sheybal (Kronsteen), Leila (Bailarina) Director:
Terence Young - Argumento: novela de Ian Fleming - Guión:
Richard Maibaum y Johanna Harwood - Música: John
Barry - Canción del título: Lionel Bart,
cantada por Matt Monroe - Fotografía: Ted Moore
- Montaje: Peter Hunt - Director artístico: Syd
Cain - Efectos especiales: John Stears - Vestuario:
Jocelyn Rickards - Productores: Harry Saltzman y Albert
R. Broccoli
110 min, No rating, Color - 27/5/1963: estreno
mundial
TRAMA : Spectre decide tomar revancha por la
muerte del Doctor No, y tiende una trampa al agente
británico 007. En este caso, el cebo que ofrecen
al Mi6 es una agente rusa que desea huir a Occidente,
y que se ha enamorado de Bond a través de sus
fotografías de archivo en la KGB. Pero el mayor
aliciente para morder el anzuelo, es que la agente escapará
con la maquina de cifrado Lektor, que permite traducir
todos los mensajes secretos de la inteligencia rusa.
Spectre decide eliminar a Bond y apoderarse de la máquina
cuando 007 y la desertora rusa, en su huida, viajen
en el expreso de oriente. Y tras la pista de los espías
enviará a un sicótico asesino llamado
Red Grant, que trabaja para Spectre por el simple placer
de matar.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans y seguidores de la
serie. Por ello, se pueden mencionar partes del film
que pueden develar el final (spoilers), pero asumimos
a esta altura que los lectores han visto el film o se
encuentran familiarizados con la historia. |
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La pre-historia de la serie (Doctor
No y la presente película) suele ser considerada
como films de género, no integrables a la serie
clásica tal como la conocemos hoy (la fórmula
que arranca desde Goldfinger hasta
nuestros días). Pero contienen elementos embrionarios
de los que será el Bond moderno que se ha mantenido,
con algunas alteraciones cosméticas, desde los
60 hasta ahora.
De los dos films que se incluyen en esa prehistoria,
quizás From Russia With Love sea el más
moderno y el mejor construído. La serie Bond
nunca se caracterizó por desarrollar en profundidad
personajes, excepto en sus orígenes (Doctor
No, From Russia With Love, y por supuesto
la genial mezcla de buenos personajes + buena acción
que es Goldfinger), y en algunas fugaces películas
como On Her Majesty´s Secret
Service o The World is not Enough
entre otros. La inmensa mayoría de los films
siempre tendió a subrayar los elementos comic
que caracterizan a las aventuras Bond con mayor o menor
éxito.
Pero si en Doctor No la aventura era tosca, en
From Russia With Love los mecanismos están
más aceitados. Ciertamente Bond no es lo que es
desde la gran aventura del oro de 1964, y bien podría
haberse quedado en un intento menor de película
de género (con solo 2 o 3 films), pero lo que destaca
en la prehistoria 007 es la cantidad de momentos e imágenes
dignas para el recuerdo y plenas de originalidad que lo
hacen de culto y le crea seguidores. Tanto Honey Rider
saliendo del mar con su minúsculo bikini, Bond
matando a sangre fría al profesor Dent, la partitura
de Monty Norman orquestada por John Barry, o el villano
chino con garras de metal suma exotismo y novedad a una
aventura de presupuesto moderado y escasas ambiciones
(¿quién aventuraría en 1962 que
la serie duraría más de 40 años?).
La principal arma que cuenta la serie es Connery. Indudablemente
en esta segunda entrega el escocés se hace del
personaje, limando sus asperezas al recitar sus líneas
y comienza a irradiar el carisma y cinismos que caracteriza
a 007. Es también From Russia With Love
una aventura más modesta, centrada en asuntos
más rutinarios del espionaje (robar un aparato
secreto, huir sin ser asesinado) y no en esquemas mesiánicos
del villano de turno, con lo cual un presupuesto acotado
es mejor representado en el film. Y además, cuenta
con la base de una de las mejores novelas de Fleming
(sino la mejor, junto con OHMSS)
que, a pesar de su denso desarrollo sicológico
(casi una tercera parte de la novela se centra en la
historia de Red Grant), consigue un traspaso exitoso
del libro a la pantalla. Sin duda, guionistas eran los
de antes.
Por primera vez tenemos un teaser o secuencia pre-creditos;
tenemos una secuencia de títulos casi moderna
de Maurice Binder con los créditos iluminados
sobre figuras femeninas. Es también el inicio
oficial de John Barry como compositor principal para
la serie con una excelente banda sonora, la canción
de Matt Monro, y el tema alternativo de 007,
que se escuchará fugazmente en Thunderball,
You Only Live Twice, Diamonds
Are Forever y Moonraker.
Aparece Q (como el mayor Boothroyd) y sus gadgets. Hay
más acción, y es el comienzo de la era
de oro de los secuaces. Uno no puede establecer un claro
villano en el film (lo sería Blofeld, quien da
la orden de emboscar a Bond), pero es un film pleno
de letales esbirros con Kronsteen planeando, Rosa Klebb
reclutando y Red Grant ejecutando.
Terence Young es un director de suspenso y no de acción;
obviamente lo suyo no era una trama de historieta como
Doctor No, pero en un guión de espionaje
puro y duro como este, muy a la onda North by Northwest
de Hitchcock, se encuentra mucho más comodo.
Como es obvio, adaptar al cine una novela tan densa
como From Russia ... tiene sus obvios recortes
y diferencias. Para comenzar, los guionistas obvian
que es en realidad la KGB y SMERSH quienes
desean acabar con Bond, y los sustituye con Spectre,
encadenándolo con la película anterior
donde el Doctor No era un operario de dicha organización.
De algún modo han establecido que lo políticamente
correcto es luchar con una organización neutral
y a la vez enemiga de todos, antes que con los mismos
rusos. En segundo lugar, podan completamente la historia
de Red Grant. De hecho 007 en la novela ingresa casi
sobre la mitad del libro, mientras asistimos a la narración
de la defección del norteamericano hacia filas
rusas, ofreciendo sus servicios como asesino. Grant
es un sicótico cuyos ciclos de ansiedad por matar
están afectados por las fases de la luna. En
el libro se cuentan los primeros pasos (y asesinatos
de Grant), y cómo sus ansias de sangre sustituyen
a sus impulsos sexuales. Sin duda Grant entra a la perfección
en la galería de sicóticos pervertidos
que solía pintar Fleming como villanos, aunque
aquí su fin es mas modesto : debe cumplir la
orden de eliminar a Bond.
Pero si hablamos de pervertidos, Rosa Klebb es abiertamente
lesbiana en el libro, mientras que en el film esto es
tímidamente sugerido. Ella recluta deliberadamente
a una virgen, y se encuentra tentada de probarla sexualmente
mientras, a su vez, ejerce una perversa potestad (maternal)
sobre la ingenua agente. Todos estos argumentos son deshechados
por el guión, mostrando fugazmente alguna que otra
faceta de los personajes, y dando mas espacio al personaje
de 007, centrándose en la relación con el
pintoresco Kerim Bey, jefe de la estación británica
de espionaje de Estambul. Sin duda, un signo de los conservadores
tiempos en que se desarrolla (y se filma) la trama.
Como alguien alguna vez comentó, lo peor que
pudo pasarle al género de espionaje es que el
Muro de Berlin se haya caído. El sabor de las
novelas de Fleming es precisamente porque hablan del
mundillo del espionaje de la guerra fría, y el
personaje de Kerim Bey es el paradigma de ello. Ya que
la defección de Tatiana Romanova será
en Estambul, Bey ayuda a Bond, mientras lo lleva por
el recorrido turístico de la que sería
una de las fronteras finales entre Occidente y Oriente
en materia de espionaje. Todos se conocen y conviven
mientras se roban mutuamente secretos. Hay leyes no
escritas de convivencia entre servicios de inteligencia;
la ciudad entera es un colador lleno de recovecos, donde
cada agujero sirve para espiar al otro, y donde cada
cuadra, cada agente policial y cada hotel son potestad
(o comprados) por uno y otro bando, muchas veces simultáneamente.
Hay cierta ósmosis no forzada en los límites
finales de la civilización (oriental y occidental)
que permite el flujo de información cuando resulta
necesario. Y, en ese delicado equilibrio entre centrales
de inteligencia, es que cae Bond a robar a ojos vista
a una agente rusa y una máquina decodificadora
(un trueno en el paraíso). Posiblemente el robo
del Lektor no sea espectacular (por el contrario, sea
filmado de modo rutinario), pero sin duda las secuencias
previas (Bond y Bey espiando bajo la embajada rusa por
los canales subterráneos; la secuencia de la
pelea en el campamento gitano; los múltiples
hijos de Bey trabajando con el padre en el servicio
secreto) le dan sustancia y sabor al relato que no hacen
extrañar la falta de acción pura y dura
del mismo, como será lo usual desde 1964 en adelante.
En general los guiones de los tres primeros films tienden
a mejorar enormemente la trama por encima de los originales
de Fleming. Mientras que en la novela Grant recién
aparecía a bordo del Orient Express, aquí
está presente durante mayor cantidad de tiempo,
como cuando cuida las espaldas de Bond en la batahola
del campamento gitano. Y es en realidad cuando Bond
y Tatiana suben al tren, que el film llega a su mayor
brillo, especialmente en la salvaje y memorable pelea
entre Connery y Shaw en el compartimiento de pasajeros.
Ni la pelea con Tee Hee en Live
and Let Die, o con Jaws en The
Spy Who Loved Me se asemejan al nivel de violencia
extrema que alcanza la contienda entre Red Grant y Bond
en el Orient Express.
Es también el inicio de gadgets para Bond; el
fusil desarmable, el maletín con monedas de oro,
gas y cuchillo camuflado. Son artefactos que son aún
lógicos y funcionales, y que podrían entrar
en el equipo corriente de cualquier espía de
entonces y ahora.
Como film, Young consigue suspenso y exotismo. Más
imagenes memorables queman nuestras retinas : el reloj
trucado para estrangular de Grant, el maletín
trucado de Bond, el campamento de gitanos, la pelea
del tren, el zapato con puntera emvenenada de Klebb.
Es mucho más diálogado, pero también
mucho más fresco y original, especialmente porque
siempre está mostrando algo nuevo (el turismo
del mundo del espionaje de Bey en Estambul es excelente).
Pero no todo es perfecto en el film. La interpretación
de Daniela Bianchi es realmente chata y tonta; su personaje
parece ajeno al complejo esquema de intereses que recae
sobre sus acciones, o el riesgo que hay de su vida.
Así mismo, alguién parece haberle dicho
a los guionistas : "hey, ya llevamos 50 minutos
de film y no hay ninguna persecución", con
lo cual se incluyen artificialmente las secuencias en
las lanchas y el acoso del helicóptero. También
muestra que a Young no le interesa filmar acción
en absoluto, ya que están filmadas de modo rutinario,
sin imaginación o nervio. Pero eso no desmerece
al resto, al buen nivel de diálogos e interpretaciones,
y al clima del resto del film, que sin lugar a dudas
entra en la categoría de pequeño clásico.
Sigue siendo un Bond diferente al de hoy en cuanto a
términos de espectacularidad, pero sin duda es
un 007 fiel a sus orígenes, con la cuota de fascinación,
exotismo y aire de film adulto que lamentablemente ha
ido perdiendo con los años.
5 CONNERYS : Aunque añejo,
es un Bond más moderno y con mayor cantidad de
elementos que caracterizarán a la serie. Mucho
desarrollo de caracteres, ambientes y situaciónes
exóticas, buenos diálogos, interpretaciones
y personajes. A pesar de la floja actuación de
Daniela Bianchi y de las poco inspiradas secuencias
de acción finales (las lanchas y el helicóptero),
se mantiene como uno de los mejores films de la serie,
y sin duda un pequeño clásico.
Canción del film
Letra y Música de Lionell Bart - Cantada por
Matt Monro
| inglés |
español |
| From
Russia with love I fly to you,
Much wiser since my goodbye to you.
I've travelled the world to learn,
I must return from Russia with love.
I've seen places, faces and smiled for a moment,
But oh, you haunted me so.
Still my tongue tied young pride,
Would not let my love for you show
In case you'd say no.
To Russia I flew but there and then,
I suddenly knew you'd care again.
My running around is through,
I fly to you from Russia with love. |
desde
Rusia con amor vuelo hacia tí
más maduro desde que me despedí
yo he viajado por el mundo para aprender
que debo regresar desde Rusia con amor
He visto lugares, rostros y sonreí por
un momento
pero oh, tu me hechizaste tanto.
Aún mi idioma luce joven y orgulloso,
que podría no dejar demostrarte mi amor
en caso que tu me digas no.
Hacia Rusia volaré pero allí y
entonces,
yo rápidamente sabré si tu me quieres
nuevamente.
Será mi carrera final
cuando yo vuele hacia tí desde Rusia con
amor. |
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