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USA / Hong Kong, 1973 : Intérpretes : Bruce
Lee (Lee), John Saxon (Roper), Jim Kelly (Williams), Ahna
Capri (Tania), Bob Wall (Oharra), Shih Kieh (Han), Geoffrey
Weeks (Baraithwaite) Director - Robert Clouse,
Guión - Michael Allin sobre una historia de Bruce
Lee; Producida por Fred Weintraub, Paul Heller y Raymond
Chow, Musica - Lalo Schifrin. Una producción
de la Warner Brothers
TRAMA : Lee, maestro de las artes marciales,
es reclutado por el servicio secreto británico
para infiltrarse en un torneo clandestino que organiza
el Sr. Han en su isla privada. La inteligencia británica
desea que Lee investigue en las instalaciones de la
isla porque sospecha que Han es el cerebro detrás
de una red internacional de narcotráfico y trata
de blancas. Pero además Lee posee poderosas razones
para enfrentarse a Han : por su culpa, su hermana debió
quitarse la vida. Lee partirá al torneo, y en
el camino hará aliados como los americanos Roper
y Williams, además de contar con una agente infiltrada
en la isla. Y deberá cuidar de sobrevivir la
brutalidad del torneo, cumplir la misión, y especialmente,
vengar a su hermana.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans y seguidores de la
serie. Por ello, se pueden mencionar partes del film
que pueden develar el final (spoilers), pero asumimos
a esta altura que los lectores han visto el film o se
encuentran familiarizados con la historia. |
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Uno habitualmente chequea otras webs sobre James Bond
y agentes secretos que existen en Internet. Y sorprendentemente
encuentra la gran omisión de no catalogar a
Enter The Dragon dentro del género. Es cierto
que Bruce Lee no se viste de smoking, toma Martinis agitados
y no revueltos, ni carga una parafernalia de gadgets.
Pero indudablemente Enter The Dragon (conocida
aqui como Operación Dragon) participa de
muchas de las premisas tanto de la serie 007 como del
espionaje en general : espia reclutado es enviado a infiltrarse
a una base, atentan contra su vida, descubre la verdad
oculta, y desata una batalla campal, invasión incluída.
Hay un cerebro criminal carismático y hay una relación
fluída entre éste y nuestro héroe.
Si el servicio secreto británico recluta a Bruce
Lee, ¿por qué no considerarla una película
de espías? El tema es que las artes marciales
deslumbran todo, siquiera la excusa inicial para disparar
la trama. Enter The Dragon es a todas luces un
clásico : no sólo posee escenas y diálogos
memorables, sino que funda un género entero.
No es que antes de 1973 no existieran películas
de artes marciales - la industria cinematográfica
de Hong Kong y China se alimentaba de eso -, pero nunca
tuvieron el alcance mundial como el que obtuvieron después
de este film. Un público ávido de patadas
voladoras acudiría en masa a los cines durante
los 70 y parte de los 80, en plena euforia del cine
de artes marciales. Si se pueden mencionar fenómenos
que eclipsaron a la Bondmanía de los 60, sólo
se pueden nombrar dos ejemplos de filmes basales que
generaron una avalancha de imitadores y que desviaron
parte del público habitual del agente británico
: Enter The Dragon y, por supuesto, Star Wars.
El argumento del film es por todos conocido. Sin embargo,
para la época es aún material fresco y
realizado de modo impecable. Toda la ralea (en general
baja) de imitadores que lo han seguido no han podido
igualar y menos superar a la cinta de Bruce Lee. Desde
Mortal Kombat, pasando por The Best of The
Best, o películas de otros artistas marciales
(Jean Claude Van Damme, Chuck Norris) han copiado punto
por punto la trama de Operacion Dragon pero no
han capturado el carisma del film. Incluso Bolo, el
forzudo chino que participa en la cinta, reiteraría
su papel durante muchos años en películas
similares. Y sin mencionar la avalancha de pésimos
imitadores de Bruce Lee que invadirían las pantallas
en los 70 con producciones generalmente lamentables.
La trama es básica, pero en la pureza encuentra
la perfección del clásico. Bruce Lee es
reclutado para infiltrarse en la Isla del Sr. Han, para
descubrir que oculta en sus instalaciones. Lee es un héroe
lacónico, de oscura presencia. Es un hombre que
carga con dolor en su alma, y que reprime su furia. Ni
bien llega a la isla y comienza a participar en los torneos,
vemos que es despiadado y letal. Es un asesino que frena
sus instintos de venganza, en pos de cumplir la misión
primero, pero que no despreciará las oportunidades
que tenga para cobrarse deudas con Han. Y si bien es un
hombre mal herido espiritualmente, es también un
tipo frío y calculador, que evalúa constantemente
las posibilidades de ataque - solo lo hace cuando es preciso,
no utiliza violencia excesiva a menos que la situación
lo amerite -. Comparado con el Bond de Dr.
No - que destilaba un aire de asesino implacable -,
Lee es un equivalente que no gusta del estilo ni de la
clase de 007, pero que resulta más letal por poseer
motivos personales. Es una fuerza imparable de destrucción,
reprimida hasta el momento en que considere conveniente
desatarla.
Y si Lee es un héroe muy oscuro, como villano
Han no se queda atrás. La presencia que le da
Shih Kieh es impresionante; un hombre de refinados modales
que puede ordenar acciones crueles sin inmutarse. Considerando
que lo que hoy conocemos como blockbusters (las
películas tanque que arrasan la pantalla) empezaron
con James Bond en los 60, y que Enter The Dragon
sería una de las primeras en arrebatarle el puesto
central - un hecho que llegaría hasta nuestros
días, donde cada estudio prepara una serie de
filmes tanque para arrasar la taquilla -, el film obtuvo
mucho éxito en gran parte a tomar elementos bondianos
(el héroe, espía y asesino; el villano
brutal; la base secreta a ser volada), devolverlo a
sus esencias y enfatizar los matices más oscuros
y crueles de los personajes centrales. Si Bond era un
modelo de asesino con clase - al que se le fue limando
oscuridades durante los últimos films de Connery
- y era el modelo cinematográfico de accion por
excelencia durante los 60, pierde el puesto en los 70
con iconos como Bruce Lee, que son aún más
salvajes y despiadados pero con el carisma suficiente
como para que el publico no los rechace. En el fondo
estamos hablando de asesinos con causa justa - vale
recordar los diálogos entre Bond y Scaramanga
en The Man With The Golden Gun,
que casualmente incluiría artes marciales y copiaría
la secuencia final de los espejos de Enter The Dragon
(escena que ambos filmes toman en realidad de la conclusión
de The Lady of Shangai de Orson Wells) -. Pero
quitemos las credenciales y los motivos, y veremos que
el héroe y el villano no son más que individuos
crueles que por una u otra razón operan de lados
diferentes de la ley.
Así mismo la película, basada en un borrador
de Lee, contiene muchas ideas personales del actor y
de la particular filosofía del arte marcial que
había creado - Jeet Kune Do -. Ciertamente
se encuentran camufladas entre líneas - su intención
era que fuera un vehículo para una nueva filosofía
en artes marciales, donde cuerpo y espíritu actúan
como uno solo a la hora del ataque y la defensa, y donde
era posible generar una línea de conducta para
evaluar al entorno que lo rodea -. El mismo se considera
un arma en continuo perfeccionamiento, y que sólo
debe entrar en acción en graves circunstancias,
ya que su uso puede ser letal. Mucha de su filosofía,
lamentablemente, fue podada por el otro guionista o
quedó en el cuarto de edición (por ejemplo,
en un momento Bruce Lee decía : "Cuando
mi oponente se expande, me contraigo, y cuando se contrae,
me expando, y cuando hay una oportunidad, yo no golpeo.
Golpea por sí mismo.").
El film contiene muchas escenas memorables de combate;
es también una fuente incontable de anécdotas
durante el mismo rodaje (extras retando a Bruce Lee;
peleas filmadas que fueron reales más que coreografiadas
por problemas entre Lee y miembros del casting). Y Lee
exhibe no sólo un carisma impresionante que le
otorga el merecido status de ícono cinematográfico,
sino que además era un artista marcial envidiable.
La velocidad de sus peleas es inconcebible; y como actor,
su rol es cumplido de modo eficiente acorde a sus capacidades
actorales. Dejando de lado a Lee y a Kieh, el resto
cumple de modo regular con sus tareas, aunque Saxon
- a pesar de practicar artes marciales en su vida privada
- no de la talla de un peleador experto (como despacha
a Bolo es poco convincente), o que entre Saxon y Jim
Kelly (otro actor que se volvería ídolo
en los 70, como un Bruce Lee negro) reciten algunos
diálogos que suenan ridículos o faltos
de convicción. Incluso el libreto le da por momentos
un protagonismo a Saxon que no debería, además
que no es un buen actor - los intentos de seducción
de Han para que ingrese en su organización criminal
podrían haber pasado directamente por el personaje
de Lee - (trivia aparte : ¿a Saxon lo habrán
elegido por un aire a Connery?). El guión
podía haber omitido perfectamente ambos personajes
sin que la trama se viera afectada - posiblemente Roper
y Williams sean ocurrencias del guionista Allin para
darle un color multirracial al film, y no invenciones
de la pluma de Bruce Lee -, amén que estén
desarrollados como caricaturas - el personaje Williams
es una fantochada -. Pero posiblemente esto pase porque
en Hollywood no confiaban en que un actor chino pudiera
cargar con éxito el film frente a las plateas
yanquis y decidieron americanizar el libreto (un prejuicio
idiota de la época; fijense sino ahora, donde
hay blockbusters comandados por Jackie Chan o
Jet Li).
Como curiosidades, en el casting figuran Jackie Chan y
Sammo Hung, en papeles ínfimos - entre las decenas
de luchadores que acuden a la isla -. El film cuenta con
otra banda sonora memorable de Lalo Schifrin, acorde al
espíritu de la trama. Y es una lástima que
Lee falleciera tres semanas antes del estreno de la película.
Las razones son dispares : algunos sostienen que consumía
droga, otros que estaba experimentando con su peso - para
volverse más rápido -, lo cierto es que
un edema cerebral truncó su vida en el apogeo de
su carrera. Quizás, al igual que James Dean, su
muerte y su escaso legado cinematográfico (pero
de calidad) sea lo que le brinde alcance de leyenda -
¿como hubiera seguido la historia sin Lee continuara
vivo y filmando peliculas de menor calidad? -. Como
una supernova, brilló en toda su intensidad en
una última ocasión antes de extinguirse.
5 CONNERYS : Gran clásico
de las artes marciales. Cuenta con algunos dialogos
y situaciones terribles, pero la mayoría del
film y el brillo de Bruce Lee lo transforman en una
película memorable. Toma elementos clásicos
bondianos para construir la trama, básica pero
efectiva, que sirva de excusa para exhibir los maravillosos
combates coreografiados por Lee. El final del laberinto
de espejos es una secuencia inolvidable, y 007 la tomaría
para The Man With The Golden Gun. |