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Este fue el film que comenzó todo.
James Bond era el personaje que un escritor inglés
había creado en una serie de novelas baratas
- pero de gran éxito comercial en Gran Bretaña
- que mezclaban el espionaje clásico como elementos
de ficción, algo inusual para la época
y el género. El éxito de James Bond se
limitaba a la isla británica, pero de a poco
había comenzado a surcar el atlántico.
Y hasta ese momento - 1962 - además de las novelas,
007 sólo había recibido adaptaciones en
una popular serie de comics (de prolongada publicación
y que aprovecharía el éxito de la serie
cinematográfica en los 60 y 70), y en un programa
de una hora del ciclo de CBS Climax Theatre con
la puesta en pantalla de Casino Royale (1954),
la primera obra de la serie.
El creador del personaje ciertamente compartía
más de un perfil con su creatura, e incluso en
varios aspectos parecía ser más fascinante
su vida personal que la de 007. Ian Fleming había
sido un agente secreto en la vida real, que había
operado durante la segunda guerra mundial realizando
tareas de espionaje contra los nazis en Europa. Don
Juan, amante de la buena vida y conocedor tanto de los
buenos vinos como de armas, Fleming había plasmado
buena parte de fragmentos de su vida en Bond, que era
su alter ego literario, nutriéndolo con bastantes
elementos de ficción. Retirado de la actividad,
se dedicó a escribir novelas en su chalet Goldeneye
en Jamaica, de los cuales surgieron no sólo
las obras de 007, sino otras como Chitty Chitty Bang
Bang (un libro infantil) y Poppies Are Also Flowers,
que serían llevadas al cine en plena euforia
Bond pero con dispar éxito.
Fleming no era un buen novelista; sus diálogos
son mayormente atroces y ridículos, y su obra
ciertamente no escapa a la altura de un pulp americano
(las novelas baratas que se vendían en la época
de la depresión en Norteamérica, y que
tocaban géneros desde el policial hasta la ciencia
ficción). Pero era un gran narrador y un notable
creativo; creaba con suma facilidad ambientes y se explayaba
en numerosos detalles, amén de hacer transitar
a su personaje por países exóticos y ambientes
de gran lujo, lo que constituía el mayor atractivo
de la serie - y por los cuales la gente compraba sus
libros, ya que daban una visión de mundos exóticos
inalcanzables para el promedio de los mortales -. Es
una literatura pasatista abundantemente nutrida de información,
que bien podría ser la Guía Michelín
Mundial para el Agente Secreto. Desde temperaturas
para degustar vinos a cómo criar vacas en Japón,
desde las delicias servidas en los clubes ingleses de
alta sociedad hasta su minuciosidad por comidas y costumbres
locales del Caribe, entre otras cosas, eran realmente
los encantos de leer una novela Bond (por eso los cuentos
de Fleming siempre fueron muy malos; carecían
de espacio para que el autor pudiera explayarse sobre
esta clase de minucias que formaban el ambiente de una
aventura de 007). Pero sus novelas no se hubieran destacado
si no contara, además, con exóticos villanos
y algunos impresionantes planes para devastar el mundo.
Mientras que su galería de villanos era obvia inspiración
en las novelas de los años 20 de Sax Rohmer sobre
Fu Manchú (un cerebro criminal chino que
siempre ansiaba dominar el mundo, perfil del cual se nutre
directamente Doctor No), y en los comics de Dick
Tracy (donde los villanos siempre padecían
de alguna deformidad), sus tramas de dominación
mundial ... resultan ser pura leyenda. Ciertamente las
primeras novelas de Bond (Casino Royale o From
Russia With Love) son centradas en la rutina pura
y dura del espionaje, y 007 generalmente combatía
a SMERSH, un oscuro departamento de la KGB dedicado a
eliminar agentes secretos de occidente (en la serie cinematográfica,
como punto curioso, se descartaría de plano y se
reemplazaría por SPECTRE, que era una organización
privada dedicada al Terrorismo, Extorsión, Espionaje
y Venganza, y que recién fué creada con
la publicación en 1961 de Thunderball).
Más tarde Fleming crearía algunas tramas
que tocarían el tema de la dominación mundial
- Goldfinger, Dr. No, Thunderball,
etc -, renegaría del tema - como The Spy Who
Loved Me, narrado en tercera persona por una muchacha
acosada por mafiosos y que casualmente se toparía
con James Bond en sus vacaciones en Norteamérica
- , o enviaría a 007 a pelear con mafias locales
(como en Diamonds Are Forever y Live and Let
Die). No todas las novelas incluirían en sus
tramas planes de dominar o destruir el mundo; eso se lo
agregaría la adaptación cinematográfica
de la serie.
Pero eran precisamente las obras que tocaban planes
sobre dominación mundial, las que resultaban
más atractivas desde el punto de vista cinematográfico.
A principios de los 60, dos productores americanos estarían
detrás de los derechos fílmicos de Bond
: Albert Broccoli... e Irving Allen (sí, el mismo
que más tarde produciría la serie de Matt
Helm)
Broccoli y Allen habían producido varias películas
para los años 40 y 50 de mediano suceso, y comenzado
1960 pensaban que 007 era la carta de triunfo para producir
un gran éxito. Pero el inmenso fracaso que fué
The Trials of Oscar Wilde (1960) - film que se
hundió en la taquilla, gracias a tocar el tema
de la homosexualidad de Oscar Wilde en épocas
tan conservadoras como aquellos años -, disolvió
la sociedad y casi deja en la ruina a Broccoli. Y solo
y sin demasiado dinero para levantar una producción,
se dedicó a buscar lo que consideraba su vellocino
de oro, pero terminaría por enterarse que los
derechos cinematográficos sobre James Bond estaban
en poder del productor canadiense Harry Saltzman (cuya
opción se encontraba por vencer y no disponía
de dinero suficiente para materializar ningún
film)
Broccoli y Saltzman decidieron unir fuerzas, aunque
carecían de capital como para erigir una producción
siquiera modesta sobre alguna de las novelas de Fleming.
Pronto se reunirían con Arthur Krom, presidente
de United Artists, que les daría un millón
de dolares para su primer film Bond (aquí es
donde resalto que el supuesto casting como Bond de estrellas
como James Mason, Cary Grant o David Niven resulta increíble,
ya que Broccoli y Saltzman no podían costear
a semejantes actores).
Dadas las condiciones extremas, el film debía
resultar un éxito o bien los productores deberían
dedicarse a otra actividad. Por ello es que la alianza
de Broccoli y Saltzman se llamaría Everything
or Nothing (Eon) (todo o nada en inglés),
y sería la empresa que produciría el primer
film sobre 007. Más tarde Broccoli y Saltzman
crearían Danjaq (formado con los nombres
de sus respectivas esposas, Dana y Jaqueline), que manejaría
los derechos cinematográficos mientras Eon
pasaba a controlar los derechos de imagen. A efectos
de esta web, siempre hablaremos de Eon al referirnos
a la sociedad, aunque en realidad Eon sólo
produjo dos filmes (Dr. No y la comedia Call
Me Bwana), y Danjaq asumiría la producción
de los restantes films Bond hasta la fecha.
La primera opción era filmar Thunderball,
que recientemente Fleming había lanzado al mercado
con impresionante éxito. Pero Thunderball
estaba plagado de montones de problemas de derechos con
Jack Whittingham y Kevin Mc.Clory (que explicamos en la
respectiva sección sobre el film), y los productores
no podían - con su reducido presupuesto - meterse
en una batalla legal. Además de que su puesta en
escena requería mucho más dinero que el
disponible. Entonces decidieron optar por la cuarta novela
de Fleming, Doctor No, y encadenar su argumento
con el de Thunderball, al mencionar
a No como miembro de SPECTRE.
Ya hablamos algo sobre el casting; ciertamente hubo
un acercamiento a Cary Grant, que se negó a hacer
el papel, para alivio de los productores (su salario
se hubiera llevado la mitad del capital de producción).
Y mientras buscaban a alguien lindo, bueno y barato,
la esposa de Broccoli le sugirió a su marido
que viera a un actor escocés que había
trabajado en la producción de Disney Darby
O'Gill and the Little People (1959). Los productores
hicieron una cita con Sean Connery, a la cual llegó
tarde y se comportó con rudos modales... lo que
terminó por encantar a Broccoli y Saltzman.
Sean Connery era un actor muy secundario en aquella época.
Salvo apariciones menores o como galán de Lana
Turner en Another Time, Another Place (1959), o
como villano en Tarzan's Greatest Adventure (del
mismo año y con Gordon Scott como Tarzán),
nunca se había destacado. Y al momento de elegirlo,
Ian Fleming estaba en desacuerdo con la decisión,
queriendo a Roger Moore (estrella de la novedosa serie
The Saint, lanzada en 1962) o incluso a su primo
Christopher Lee (que comenzaba su carrera en la Hammer
interpretando a Drácula) en el papel.
Cuando todo fue puesto en su lugar, los productores
se lanzaron a la filmación de Dr. No,
con un director veterano como era Terence Young, y con
la música a cargo... de Monty Norman.
El tema de la música de James Bond merece un
capítulo aparte, ya que incluso se encontró
en medio de una batalla judicial - no tan grande como
la de Kevin Mc Clory con Eon por los derechos
de Thunderball - que llegó
a nuestros días. Monty Norman era un compositor
de obras musicales en Inglaterra, que ocasionalmente
trabajó en algunos films no muy conocidos antes
de 1962. Y como muestra de su mediano (o escaso) talento
está la prueba de que después de Dr.
No sólo trabajó en la otra producción
de Eon (la comedia Call Me Bwana, de 1963
con Anita Ekberg y Bob Hope), y alguna serie de TV.
Monty Norman compuso la banda sonora de Doctor No.
Esa es la verdad. Pero Norman era muy desprolijo para
cumplir horarios y fechas de entrega, solía discutir
con los productores, y atrasaba el trabajo. Fue entonces
cuando Broccoli y Saltzman llamaron al músico John
Barry, que tenía un grupo de jazz (The John
Barry Seven) y que había trabajado ocasionalmente
para la TV.
Barry en realidad cayó como un bombero a apagar
el fuego de los retrasos en el trabajo de Norman. La
partitura sonaba horrenda. Y, contrariamente a lo que
uno imagina, el tema original de James Bond no era tal
cual el que nosotros conocemos. Concretamente, si hoy
usted dispone de la banda sonora del film, el tema 11
de la placa - Dr. No´s fantasy - era la
partitura y arreglos originales. Si uno lo escucha,
notará que es el tema de James Bond arreglado
como calipso y mucho más lento. Y los productores
lo odiaban. Así que Barry lo arregló para
ir más rápido, le agregó guitarras
eléctricas y le dió ritmo. Y si bien durante
mucho tiempo se creyó que el tema era de Barry,
Norman se metió en juicio contra el músico
para terminar de reafirmar sus derechos de autoría.
En los films siempre se reconoció a Norman como
autor del tema, pero en las entrevistas personales de
Barry el punto no quedaba tan claro, y éste debió
indemnizar al iracundo compositor.
Dadas estas condiciones se filmó Dr. No.
Como otra supuesta leyenda atribuíble al film,
el guión había tratado otra trama diferente
con un millonario intentando volar el canal de Panamá
y siendo su mascota - un simio - el que se llamaba Doctor
No. Versiones ridículas que suelen correrse
con el tiempo alrededor de un film importante.
Para un fan Bond, no hay nada más antiguo y
chocante que este film. From Russia
With Love y siguientes films resistirían
mejor el paso del tiempo. No sólo son las obvias
limitaciones de presupuesto - por ejemplo en locaciones,
donde en Jamaica se usaban autos aún mas antiguos
que la época en que transcurre la filmación
-, la banda sonora de Monty Norman - que muy buena para
escuchar en solitario, pero parece totalmente descolgada
con lo que sucede en pantalla - o la falta de espectacularidad
(las explosiones y persecuciones son dignas de cualquier
serial clase Z de los años 40). Es también
el desarrollo de los personajes. Hay pequeñas
simientes regadas aquí y allá de los que
va a ser la serie en el futuro : smokings, ambientes
de casino, la cita con M, el donjuanismo de Bond. Pero
no hay teaser, gadgets, presentación de títulos
con mujeres de fondo o increíbles acrobacias.
Es un film Bond más pequeño y mucho mas
realista.
Lo primero que lo relaciona con un film Bond es la presentación
del cañon de arma (la escena de gunbarrel,
como suele conocerse), con Bond caminando y disparando
a la cámara. Es la primera creación de Maurice
Binder para la serie, como identificativo del film, pero
que traspone directamente a unos titulos hechos en animación
que siguen el ritmo del tema de James Bond. Por supuesto,
quien iba a imaginar en ese momento que de este film modesto
iba a surgir una serie... y especialmente una que haría
historia. Pero es un comienzo diferente para quienes seguimos
la saga y vemos la película por primera vez.
Pero pasados los títulos, lo que encontramos
es una historia que no difiere demasiado de cualquier
film de espías de la época. Hay más
violencia explícita de lo que era habitual para
aquellos años (el asesinato de Strangways y secretaria,
la muerte por incineración de Quarrel, o la memorable
escena de Bond liquidando a sangre fría al Profesor
Dent - que produjo todo un escándalo en su momento
-). En las novelas - tal como el film - , Bond era un
agente autorizado a matar. Pero uno que no era tan expeditivo
como la interpretación de Connery (por el contrario,
solía tener bastantes atribulaciones antes de
cometer un asesinato). El escocés le da una dureza
y frialdad al personaje al momento de pelear y ejecutar
a sus enemigos que carecía su par literario.
El perfil de 007 sería suavizado en las posteriores
entregas, y dotado de cierto cinismo que aquí
carece.
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Ciertamente la interpretación de Bond / Connery
aquí es diferente al resto de la serie. Es bastante
prepotente, rudo y algo hosco. Carece de humor, y es
más falible (y sufrido) de como lo conocemos
hoy. Bond se encuentra realmente en peligro (la amenaza
de la Viuda Negra, su travesía por las cañerías
de la instalación del Dr. No) y es menos
heroico que en otros films. Muchos dicen que la interpretación
es mas fiel a la novela, cosa que no creo. En los libros,
007 es un personaje mal desarrollado, con muchos pensamientos
y diálogos ridículos, con muchos prejuicios
y bastantes dudas - Fleming desarrollaba mejor a los
villanos - , y si quieren ver realmente como era James
Bond para Fleming, no hay mejor escena que ejemplifique
esto que la cena entre 007, Honey Rider y el Doctor
No sobre el final de la película. Los diálogos
son fieles al estilo del autor, y mientras que el villano
posee los mejores parlamentos (Este, Oeste... puntos
cardinales, cada uno tan estúpido como el otro),
muchas réplicas de Bond son ciertamente ridiculas
(entréguese antes que sea tarde; mi agencia
conoce lo que usted está haciendo aquí).
Por supuesto, el remate brillante pertenece al Doctor
No : Usted es tan solo otro estúpido policía
que insiste en provocarme.
Mientras que el personaje de Bond falla por carecer
de algún feeling que haga al público entusiasmarse
con él, tampoco es un personaje anodino. Tanto
la expeditiva eliminación del Profesor Dent,
como en su instinto para detectar trampas y traidores
son puntos a favor hacia la platea, pero no deja de
ser un personaje seco y algo brutal. Y, viendo al otro
lado, el villano de Joseph Wiseman - uno de los más
memorables de la serie, provisto de estupendos diálogos
- es un enemigo formidable y digno oponente para el
violento agente.
Como dijimos antes, muchos componentes - no todos - de
la serie aún están en su infancia. Está
la clásica reunión con M y Moneypenny, pero
falta Q - recién lo veremos en From
Russia With Love -, y en cambio aparece el Mayor Boothroyd,
que sólo reemplaza a su Beretta por la clásica
Walther PPK. Sin artefactos, todo se ve como un Bond pobre,
especialmente cuando utiliza cabellos en los filos de
las puertas y talco en las cerraduras de los maletines
para saber si alguien revisó su cuarto.
También las mujeres que lo rodean no son gran
cosa. No es una reunión de bellezas. La supuesta
novia de Bond, Sylvia Trench, duraría este y
el film siguiente (From Russia With
Love), antes de abandonar la idea - incompatible
para un mujeriego - de una relación permanente.
No hay ninguna mujer bonita en el elenco, a excepción
- claro está - de Ursula Andress, que es la Bond
girl top por excelencia. Cuando 007 llega a Crab Key
y se topa con esta pescadora de conchas marinas, es
sin duda uno de los momentos más perdurables
de la serie. Su salida del mar es de un magnetismo animal,
y si bien Andress no es una buena actriz, le da suficiente
presencia al personaje más allá de su
rol decorativo.
Hay otros secundarios interesantes. Jack Lord es un
buen Felix Leiter. El personaje de Quarrel le da color
a ciertos diálogos acartonados de la trama. Pero
salvo excepciones, en ningún momento el film
despide otra cosa que estar respirando una buena película
clase B. Como he anotado en otros comentarios, Terence
Young es un director algo chato, que no es muy talentoso
dirigiendo actores, que obtiene mejores réditos
dirigiendo escenas de suspenso (la travesía por
las cañerías, la secuencia de la araña)
antes que las tomas de acción. La persecución
en auto es demasiado lineal, las escenas en el arroyo
de la isla son chatas - la expresión de horror
de Andress es terriblemente mala -, o incluso la explosión
final parece filmada de apuro. Y por falla tanto del
director como del guión, no queda demasiado claro
cuál es la ventaja / propósito del Doctor
No al derribar los lanzamientos espaciales americanos.
¿Cómo es Doctor No como film?.
Es una buena película, con una dispar banda de
sonido y dirección chata. Hay buenos momentos
y un perdurable villano. Pero se ve excesivamente antiguo,
diferente y tosco. Faltarán un par de films para
pulir a la fórmula Bond.
3 CONNERYS : Un film mediano, con
algunos rastros de lo que será la serie en el
futuro. Tiene buenos momentos, pero falta pulir muchas
cosas. Gran villano, excelente tema de James Bond arreglado
por John Barry, una banda sonora descolgada del film,
y una hosca interpretación de Connery como 007.
Para fans de la serie moderna, se ve terriblemente anticuado
y escaso en escenas excitantes.
Canción del film
Doctor No carece de tema principal (excepto
el tema instrumental de James Bond). Hay varias canciones
en el film que son incidentales, y que incluso pertenecen
a otros autores. Como canción original se encuentra
Underneath The Mango Tree, que fue compuesta por
Monty Norman, y que se escucha en varios momentos del
film (incluso cuando Connery y Andress la tararean en
la playa)
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Underneath de mango tree me honey and me
Come watch for de moon
Underneath de mango tree me honey and me
Make boolooloop soon.
Underneath de moonlit sky me honey and I
Come sit hand in hand
Underneath de moonlit sky me honey and I
Come make fairyland.
Mango, banana and tangerine,
Sugar and ackee and cocoa bean,
When we get marry we make them grow,
And nine little child in a row. |
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