|
USA, 1977 : Intérpretes : Robert Shaw (Kabakov),
Bruce Dern (Lander), Marthe Keller (Dahlia), Fritz Weaver
(Corley), Steven Keats (Moshevsky), Bekim Fehmiu (Fasil),
Michael V. Gazzo (Muzi) Director: John Frankenheimer
- Guión: Ernest Lehman, Kenneth Ross & Ivan
Moffat, basados en la novela homónima de Thomas
Harris
TRAMA : Luego de una incursión clandestina
a la base de la organización terrorista Septiembre
Negro en Beirut, el agente del Mossad David
Kabakov cree haber descubierto la pista de lo que puede
ser un masivo atentado en suelo norteamericano. Kabakov
se contacta inmediatamente con el FBI y muy pronto los
servicios de inteligencia norteamericano e israeli comienzan
a trabajar en conjunto para desarticular el golpe. Pero
el mismo está siendo orquestado por la terrorista
Dahlia Iyad, quien ha reclutado al norteamericano Michael
Lander para ejecutarlo. Lander pilotea uno de los dirigibles
de la Goodyear - que la televisión contrata
regularmente como plataforma aérea para sus cámaras,
y que sobrevuela los estadios durante la temporada de
futbol americano -, y planea utilizarlo como base para
detonar una bomba de dispersión con más
de 200.000 dardos disparados hacia los 80.000 espectadores
que asisten al encuentro del SuperBowl en Miami. Ahora
Kabakov deberá correr contra el tiempo para descubrir
el lugar del atentado y detener a sus responsables antes
de que masacren a decenas de miles de personas.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans y seguidores de la
serie. Por ello, se pueden mencionar partes del film
que pueden develar el final (spoilers), pero asumimos
a esta altura que los lectores han visto el film o se
encuentran familiarizados con la historia. |
|
Hoy cualquier idiota escribe un guión recargado
de efectos especiales e inmediatamente consigue el visto
bueno y la financiación de los estudios. Pero
hubo un tiempo no muy lejano en que Hollywood hacía
películas decentes, simplemente porque éstas
se basaban en libros. Al tomar un best seller como
base, los productores se aseguraban un mínimo de
calidad: no sólo la gente había aprobado
el libro con su popularidad en ventas, sino que la historia
había pasado por el riguroso tamiz de los dueños
de las editoriales, los que no se entusiasmaban tan fácilmente
como sus pares de Hollywood. En el caso que nos ocupa,
Domingo Negro es el primer hit editorial de Thomas
Harris, el mismo que años más tarde se llenaría
de oro escribiendo la saga del canibal sibarita
más famoso de todos los tiempos. Así
es; Harris es el padre de Hannibal Lecter,
El Silencio de los Inocentes, y toda su parentela.
Pero si a usted le parecía que Harris era bueno
escribiendo sobre asesinos seriales, espere a ver la
impecable intriga internacional que elabora aquí.
Para tener una idea del refinamiento y calidad de la
obra, me atrevería a decir de que, por sí
sola, Domingo Negro resulta ampliamente superior
a una docena de títulos de Frederick Forsyth
juntos (y eso que Forsyth fué el que puso de
moda el género de las conspiraciones internacionales
en la década del 70). No sólo Harris explora
con gran profundidad a los personajes, sino que los
humaniza. Ciertamente la terrorista que compone Marthe
Keller es expeditiva y despreciable cuando actúa
pero por otra parte, cuando conocemos su historia, entendemos
cómo ha llegado a convertirse en esta figura
siniestra. A su vez, estos terroristas están
montando un acto sanguinario de proporciones épicas
pero uno no deja de admirar la valentía de estos
individuos, y las terribles presiones morales a las
que se ven expuestos y que deben resistir para llevar
adelante su venganza. El espectador no justifica los
medios pero entiende las motivaciones de estas personas.
No son robots asesinos, sino individuos de carne y hueso
que se han enredado en un conflicto ancestral marcado
por el odio entre pueblos - es difícil saber
quien provocó la primera muerte; sólo
sabemos que ha sido una escalada sangrienta e indetenible
-. Incluso el renegado demente de Bruce Dern tiene su
costado de tragedia y misericordia, desde el momento
que entendemos que su vida ha sido una porquería
desde el regreso de la guerra, y que sólo ha
encontrado desprecio por parte de su familia y de la
sociedad.
En ese sentido la trama le presta tanta atención
a los terroristas que éstos terminan siendo más
humanos que la gente que actúa del lado de la ley.
El agente del FBI que interpreta Fritz Weaver no
deja de ser un anónimo burócrata; y los
agentes israelíes que componen Steven Keats y Robert
Shaw están más próximos a ser una
dupla de sicarios profesionales que una pareja de oficiales
del orden. Shaw es tanto o más expeditivo que los
terroristas; son dos fuerzas antagónicas e implacables,
destinadas a chocar frontalmente durante el megapartido
del SuperBowl.
Tanto los héroes como los villanos son inteligentes
y extremadamente hábiles, y toman enormes riesgos
para obtener la iniciativa. Nunca había visto
una trama de este estilo, construida de manera tan sólida
e intensa - generalmente los oficiales de la ley
detienen a los terroristas por alguna estupidez cometida
a último momento, o hay algún Deus Ex
Machina que suele aparecer en los libretos... pero aquí
todo es creíble y sobre la hora -. El suspenso
que elabora John Frankenheimer sobre el climax es sensacional
y bordea lo insostenible - aún con sus primitivos
efectos especiales, la sucesión de planos cortos
que hace el director en la escena del estadio bombea
la adrenalina de los espectadores al máximo -.
La secuencia entre el helicóptero y el dirigible
es simplemente excepcional. Es una lástima que
Frankenheimer decidiera cometer un suicidio artístico
al tomar un bodrio monumental como Profecía
(1979) como su siguiente filme.
No hay alabanzas que alcancen para describir las cualidades
del filme; es un thriller sobresaliente e injustamente
archivado en el olvido. Hay un montón de filmes
de intriga - como los de la saga de Jack
Ryan - que quisieran ponerse sus zapatos. Las
perfomances, la acción, los diálogos,
la trama ... funciona como un mecanismo de relojería,
y a las mil maravillas.
5 CONNERYS : Formidable intriga,
grandes personajes, un director realmente inspirado
a la hora de manejar la acción. Una conspiración
internacional de alto vuelo y resolución impecable,
y un filme altamente recomendado. |