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USA, 2004 : Intérpretes : Sara Foster (Amy Bradshaw),
Jordana Brewster (Lucy Diamond), Meagan Good (Max Brewer),
Jill Ritchie (Janet), Devon Aoki (Dominique), Jimmi Simpson
(Scud), Holland Taylor (Mrs Peatree), Michael Clarke Duncan
(Mr Phipps) Director: Angela Robinson - Guión:
Angela Robinson
TRAMA : Amy Bradshaw es una de las tantas adolescentes
que componen la fuerza DEBS, una organización
secreta anti terrorista. Disfrazada de estudiante, se
dedica a pelear a villanos que desean dominar el mundo,
como es el caso de Lucy Diamond. Ahora el monitoreo
de las actividades de la Diamond ha llevado a Bradshaw
y sus amigas a montar un puesto de vigilancia en un
restaurant, en donde la genio criminal se va a reunir
con una asesina profesional para contratar sus servicios.
Pero en realidad la Diamond es una triste solitaria
que gusta de las chicas y que hace rato que carece de
pareja estable. Y, cuando en medio del caos producido
por un tiroteo Diamond se topa con Amy, se enamora de
la chica a primera vista. El problema ahora es cómo
Lucy podrá conquistar a la adolescente cuando
ambas están en lados opuestos de la ley, y cuando
sobre Lucy penden numerosas ordenes de captura a nivel
internacional.
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En el 2003 Angela Robinson se despachó con un corto
llamado D.E.B.S., y el mismo le cayó en
gracia a un par de productores de Hollywood que decidieron
ponerle plata para llevar la historia al formato de largometraje.
Así es como nació D.E.B.S. (2004),
la que parece ser una parodia de Los Angeles de Charlie
(2000) con subrayados tonos lésbicos. Mientras
que a la comunidad gay la película le gustó,
en el resto de los cines el filme pasó sin pena
ni gloria, y fue a parar al reino del video en donde obras
como éstas suelen encontrar una segunda oportunidad,
transformándose en objetos de culto.
D.E.B.S. es una comedia muy femenina, muy
ingenua y muy tonta. Las agentes secretas usan gadgets
con formas simpáticas o de color rosa. Todos
hablan rápido y hacen chistes tontos. La mala
es una villana de comic... pero de comic a lo Disney.
Por ejemplo, roba bolsas de dinero con el signo $ estampado
bien grande. Todo esto termina por darle un aire al
filme como si fuera una especie de capítulo extendido
de Sabrina, la Bruja Adolescente, con algún
que otro chiste sexual demasiado blanco. Y por supuesto
el toque de color lo da el romance lésbico entre
la villana y la espia adolescente, que pareciera tomar
la relación de Demi Moore y Cameron Díaz
de Los Angeles de Charlie: Al Limite (2003),
y llevarla al nivel siguiente.
La comedia no es buena. Angela Robinson exagera demasiado
en el tono que pretende darle, metiendo cortes rápidos
a todas las escenas y haciendo que las chicas hagan carotas,
lo que le da a todo esto un tufillo a sitcom que
apesta. Por contra, donde la película funciona
muy bien es con el romance no convencional. Jordana Brewster
es una constante ladrona de escenas y es la simpatía
en persona; es imposible no querer a esta villana con
el corazón partido. Por su parte Sara Foster la
secunda bastante bien como la chica con valores morales
que no puede dejar de caer frente al poder seductor de
la veterana malvada. Al final todo esto se blanquea de
tal modo, que ni que le hubieran echado dos toneladas
de lavandina al libreto. La mala se redime, la buena
deserta, y ambas se van de la mano en un final ultra simpático
y políticamente incorrecto.
El problema con D.E.B.S. es que Angela Robinson
no es la directora que el proyecto necesitaba. Ella
puede aportar la femineidad al libreto pero la comedia
es torpe y le falta filo. Esta gente vive gritando y
corriendo, plagada de planos rápidos, y eso arruina
el clima. Uno precisaba encariñarse con estos
personajes, no verlos en situación de comedia
televisiva barata diciendo remates sin gracia a cada
rato. Pero como toda la película es tonta pero
no dañina, uno termina por perdonarle la vida
por su inocuidad. Si la pasan gratis en el cable, bien
gracias, pero sino, no vale la pena gastar un peso en
alquilarla.
3 CONNERYS : Una comedia ingenua,
en donde el romance lésbico de las protagonistas
es el único toque zarpado de la trama. La macana
es que la gracia es demasiado light y la directora Angela
Robinson satura todo como si fuera una sitcom barata.
Aún así, tiene su ligero encanto.
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