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The Deadly Affair (El Asunto Mortal)
es la adaptación de la novela de John Le
Carré Llamada Para el Muerto, la cual
data de 1961. No sólo es el primer libro
de Le Carré sino que es la carta de presentación
de su personaje más famoso, George Smiley,
un sobrio y cerebral operador de espionaje, y la
antítesis de la visión heroica
a lo James Bond que prosperaba en el género
en aquella época. Debido a que en 1965 otra
novela de Le Carré -
El Espia que Surgió del Frio,
en donde Smiley tenía un papel muy secundario
- ya había sido adaptada al cine y los
derechos estaban en otras manos, los productores
se vieron obligados a cambiar algunos nombres de
la trama. Pero el Charles Dobbs de James
Mason es el George Smiley que había
imaginado Le Carré y, salvo un par de detalles,
el resto de la obra se conserva intacta.
Hay gente que habla maravillas de Le Carré,
en especial por su visión desangelada del
mundo del espionaje. A mí no me termina
de convencer. Mientras que uno puede alabar que
sus personajes se vean más reales y mundanos,
sus tramas no dejan de ser rebuscadas y artificiales.
Es lo que pasa con Llamada Para el Muerto.
Acá hay un thriller muy muy lento
y demasiado dialogado que se resuelve de la manera
más estúpida y obvia. El problema
no pasa por el exceso de parlamentos, sino que
los mismos son sobre cosas triviales y no sobre
la intriga principal - el occiso, ¿se
mató o lo asesinaron? -. Por ejemplo,
la historia pierde muchísimo tiempo sobre
la infidelidad / ninfomanía de la esposa
de Dobbs / Smiley, el cual puede ser impotente
u homosexual (elija la opción que más
le guste). Y el autor le dedica un gran tiempo
a ese burdo desarrollo dramático porque
es el que sirve como excusa para meter con calzador
al amante de la esposa de Smiley, el cual es
a) un ex compañero de inteligencia
de Smiley durante la Segunda Guerra Mundial; b)
el villano camuflado de turno. No falta ser
un genio para preguntarse qué hace Maximilian
Schell en un papel tan chiquito en semejante película...
a menos que después resulte que no es quien
aparenta ser.
Llamada Para el Muerto es lenta y pesada.
Hay poca investigación y demasiados vericuetos
dramáticos que no le importan a nadie y,
lo que es peor, cuando se resuelven sobre el final
no obtienen el impacto que debería tener.
James Mason como Charles Dobbs / George Smiley
es anodino y dista de ser brillante, y uno termina
suplicando que lo maten y dejen el protagónico
al inspector Mendel que encarna Harry Andrews,
que es mucho mas sagaz, valiente y pragmático
que el aburrido héroe de turno.
Como thriller de la Guerra Fría,
Llamada Para el Muerto es competente sin
ser sobresaliente. Toda la intriga se podría
haber resumido en media hora y hubiera ganado
eficiencia; pero el sobrecargado desarrollo del
triángulo amoroso que encara Le Carré
lastra el filme, y diluye la eficiencia de la
trama, convirtiéndola en algo ok que no
es memorable.
3 CONNERYS : Una aventura
de George Smiley, el antihéroe de las novelas
de John Le Carré. Hay poca intriga y demasiados
vericuetos dramáticos que bordean el melodrama
barato. Smiley es un héroe aburrido y es
superado por lejos por varios personajes secundarios
que lo acompañan. Un thriller ok, aunque
algo anodino. |