Arlequin: Critica: Daredevil (2015)

Daredevil (2015): comentamos la fascinante miniserie de Netflix, por lejos la mejor encarnacion del personaje de Marvel

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una crítica del film, por Alejandro Franco

USA, 2015: Charlie Cox (Matt Murdock / Daredevil), Deborah Ann Woll (Karen Page), Elden Henson (Foggy Nelson), Rosario Dawson (Claire Temple), Vincent D’Onofrio (Wilson Fisk)

Director – Drew Goddard, Guión – Drew Goddard

Trama: Hell’s Kitchen, Nueva York. Matt Murdock es un abogado defensor de pobres que ha pasado toda su vida en uno de los barrios mas pobres de la Gran Manzana. Ciego desde los 9 años – debido a un derrame de desechos tóxicos que arruinara sus ojos -, ha descubierto que el accidente ha exaltado sus sentidos restantes hasta darle capacidades sobrehumanas. Siendo entrenado en las mas feroces artes marciales, Murdock ha decidido utilizar sus dones para combatir el mal, deviniendo en un feroz vigilante enmascarado que asola las calles de Hell’s Kitchen durante las noches. Pero el accionar de Murdock ha llamado la atención de los mas violentos jefes criminales, los cuales responden a las órdenes de Wilson Fisk – un corrupto millonario que quiera desalojar el barrio para arrasarlo y erigir una enorme cantidad de condominios de lujo -. Es por ello que Fisk ha llamado a los mas letales especialistas, solicitándoles que le ayuden a cortar de raiz las incursiones nocturnas del justiciero anónimo. Mientras tanto Murdock y su socio del bufete, Foggy Nelson, han comenzado a descubrir un rastro de pruebas que los encaminan hacia Fisk… pero el mafioso está decidido a eliminar pistas y testigos, y ha puesto su mira en los abogados, los cuales podrían ser sus próximas victimas.

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        El Hombre de la Cuarta Dimension (The 4D Man) El género de los superhéroes puede ser el mas absurdo o el mas fascinante de todos los que existen en el Universo. Resuelto el tema de la credibilidad – de por qué un tipo común abandona el solaz de su vida diaria, se pone un disfraz ridiculo y sale a repartir / padecer golpizas por un bien común que nunca le resulta redituable -, el potencial de la trama puede disparar resultados interesantes. Yo creo que los comics de papel suelen degenerar en engendros, y las versiones animadas / filmicas de los mismos (si han caido en las manos adecuadas) pueden dar a luz productos realmente fascinantes. Si Tim Burton trajo la oscuridad al mundo de los comics filmados, y Christopher Nolan la bañó de fascinante realismo, queda en evidencia de que sus mecanismos dramáticos pueden ser válidos para cualquier tipo de la platea que no esté compuesta de fans acérrimos del personaje, y que las historias desarrolladas bajo semejante prisma pueden tener originalidad y una mecánica propia, original e intrigante. La premisa puede ser estúpida; la ejecución puede ser genial. Por cada Capitán America de Albert Pyun hay un Capitán América: el Primer Vengador de Joe Johnston. Algo parecido ocurre con el insípido Daredevil de Mark Steven Johnson, y el fascinante Daredevil producido por Netflix y Drew Goddard (The Cabin in the Woods). El primero es una mediocridad adornada de canciones pop (las cuales fueron mas populares que el filme mismo), y la segunda es una obra maestra que se pone a la altura de Batman, el Caballero de la Noche, sólo que en versión Marvel. Es una miniserie que funciona para todos, que shockea y que rebalsa inteligencia simplemente porque toma las bases del comic original para desarrollar una historia realista, brutal e infestada de personalidad propia.

Daredevilen esta encarnación 2015 – tiene algunas características intrigantes. No es un tipo superpoderoso que viene a salvar el mundo, sino que es mas bien un superhéroe barrial, un peleador callejero que prefiere el disfraz y el anonimato y cuyos objetivos de justicia son muchisimos mas modestos que cualquiera de los que existen en el mundo del comic. Sáquenle el disfraz de diablito y el nombre, y verá que la historia es sustentable por sus propios medios. Desde ya que el tipo tiene poderes – sentidos superdesarrollados – pero los mismos no le sirven para parar una bala. De hecho este Daredevil vive destrozado y lleno de cicatrices, un ser humano común y corriente cuya única distinción es su voluntad de fierro para seguir batallando aún cuando su cuerpo no esté en condiciones de rendir como se debe. Algo así como un John McClane con bastón blanco y menos tolerancia al dolor.

Si tuviera que definir de algún modo a Daredevil 2015, diría que es una de superhéroes rodada por Martin Scorsese. El enfoque es brutal, con golpizas y asesinatos rodados en primerísimo plano – en un momento el villano de Vincent D`Onofrio decapita a uno de sus enemigos con la puerta de una camioneta -. Pero estos individuos despiadados no son italianos brutos y prepotentes, sino amorales de alta cultura, reflexivos sobre su propia maldad, y poseedores de una filosofía propia que les permite justificar sus propios actos. El Kingpin de D`Onofrio (el cual, por momentos, parece sintonizar a Marlon Brando en Apocalipsis Now) es un niño lastimado que padeció la violencia y la discriminación, y que por ello se volvió brutal e ilimitado. El tiene una misión de cambiar el mundo – en este caso, limitado al barrio miserable en donde ha crecido -, pero no escatima en medios para lograr su objetivo. Es muy posible verlo como un filántropo que ha perdido el rumbo, un individuo convencido que el mal que provoca es necesario para alcanzar un bienestar superior. Su dinero le ha servido para establecer una red de corrupción tan gigantesca como imparable, y Matt Murdock / Daredevil es el único que puede enfrentársele. Por otra parte, el abogado / peleador ciego es otro caso peculiar (Charlie Cox, el que tiene una cara de tonto tremenda y que termina dando el batacazo al darle una altura, dignidad y prestancia al papel que resulta inesperada). Es un tipo que podría haber optado por algo standard como pelear con el enemigo utilizando los recursos legales que tuviera a mano; o simplemente mudarse de su barrio infecto y decadente. En cambio, el tipo se planta frente a la adversidad, opta por el camino mas complejo – de vencer matón por matón a mano limpia – y con el agravante de que se ha trazado un limite moral (el no matar) que le resulta dificil respetar. En ese sentido Daredevil es mucho mas brutal que cualquier golpiza que haya dado Batman en el cine: este pibe deja tipos en coma, paralíticos o con algún que otro miembro incapacitado.

Los personajes están escritos de manera sublime – hacía rato que no veía diálogos con tanto vuelo intelectual (quizás desde la época de Peter Jackson y sus libretos de la Trilogía del Anillo) en donde los personajes quedan definidos en su total profundidad con tan sólo dos o tres frases -, y el subtexto religioso está integrado de manera impecable. El vengador se convierte en Daredevil – en el justiciero de traje rojo – en los últimos 15 minutos de la temporada, y ello se produce después de una evolución natural y lógica. En ningún momento extrañamos la ausencia de la estética tradicional del personaje, e incluso diría que los escasísimos momentos flojos de la miniserie tiene que ver cuando quieren despacharse con proezas superheroicas propias del comic: cuando Murdock / Daredevil hacen volteretas innecesarias para saltar de una azotea a la otra, o cuando aparece de traje y se despacha con un discurso sobre la justicia. Hay otros momentos flojos sobre el final – el insoportable capítulo donde Foggy Nelson es el protagonista y se revisa el origen de la amistad entre ambos abogados – que responde mas bien a una necesidad de hacer tiempo, sacar de circulación al superhéroe, y darle oxígeno a una subtrama que sí es realmente interesante, y que trata sobre las crecientes conspiraciones del circulo intimo de Kingpin contra su máximo jefe. No es un problema del personaje de Foggy – que es gracioso, tiene su mérito y utilidad -, sino que se cae en un melodramatismo innecesario debido a que el carácter (de por sí) nunca se toma las cosas demasiado en serio. Pero, a excepción de eso, Daredevil 2015 es una joyita del género: intensa, brutal e inesperada, plagada de sorpresas y secundarios formidables (en especial, los personajes de James Wesley, Leland Owsley y Ben Ulrich), con una trama espectacular y memorable, la cual no precisaba disfraces para funcionar. Y si bien el personaje forma parte del universo Marvel (hay alguna referencia elíptica a las aventuras de Los Vengadores, Thor y Tony Stark), es dificil ver cómo puede integrarse algo tan brutal con un show familiero y pochocleto como es el grueso de filmes producidos por Disney ya que son el agua y el aceite. Algo así como poner a Thor al lado de un asesino serial como el Castigador, y pretender venderle a chicos de 10 años muñequitos de todo eso.

Daredevil 2015 es una miniserie recomendadísima. Si el Universo Cinemático Marvel es el espectáculo de masas por excelencia, Daredevil apunta al mundo adulto con una propuesta que supera, por momentos, a Batman, el Caballero de la Nocheel cual es el top indiscutible del género -. Es profunda, inteligente y desborda de shock, con un acento tan realista que resulta tan inesperado como festejable. Un comic para los que no gustan del comic… y que, para los fans del género, le resultará una sorprendente delicia.

DAREDEVIL, EL HOMBRE SIN MIEDO

Daredevil, el Hombre sin Miedo (2003) – Daredevil (2015, miniserie)

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