Critica: Los Diamantes Son Eternos – Diamonds Are Forever (1971)

Critica: DIAMONDS ARE FOREVER (LOS DIAMANTES SON ETERNOS)

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una crítica del film, por Alejandro Franco – 4 / 5

calificación 4/5: muy buena Gran Bretaña , 1971 : Sean Connery (James Bond), Jill St. John (Tiffany Case), Charles Gray (Ernst Stavro Blofeld), Lana Wood (Plenty O’Toole), Jimmy Dean (Willard Whyte), Bruce Cabot (Burt Saxby), Denise Perrier (Marie), Bruce Glover (Mr. Wint), Putter Smith (Mr. Kidd), Norman Burton (Felix Leiter), Joseph Furst (Dr. Metz), Laurence Naismith (Sir Donald Munger), Bernard Lee (M), Desmond Llewelyn (Q), Lois Maxwell (Miss Moneypenny), Sammy Davis Jr. (El mismo), Burt Metcalf (Maxwell), Leonard Barr (Shady Tree), Margaret Lacey (Mrs. Whistler), Joe Robinson (Peter Franks), Donna Garratt (Bambi), Trina Parks (Pluto)

Director: Guy Hamilton – Argumento: novela de Ian Fleming – Guión: Richard Maibaum y Tom Mankiewicz – Fotografía: Ted Moore – Música: John Barry – Canción del título: Shirley Bassey – Director artístico: Ken Adam – Montaje: Bert Batesy John W. Holmes – Efectos visuales: Albert Whitlock y Wally Veevers – Productor asociado: Stanley Sopel – Productores: Harry Saltzman y Albert R. Broccoli

119 min, No rating, Color – Nominada – 1971 – 44th Academy Awards – Efectos de sonido – Diamonds Are Forever – Gordon K. McCallum, John Mitchell, Alfred J. Overton – 17/12/1971: estreno mundial en el De Mille, Nueva York

Trama : El tesoro británico sospecha de una vasta operación de contrabando de diamantes que se origina en Sudafrica. Pero las piedras no aparecen aún en el mercado. James Bond es enviado a desmantelar la operación, y se hace pasar por un contrabandista llamado Peter Franks. Lo que 007 terminará descubriendo es que la cabeza de la organización es un misterioso magnate de Las Vegas, que vive recluso en el penthouse de su fastuoso hotel casino. Y que en realidad, es su archi enemigo, Ernst Stavro Blofeld, quien ha secuestrado al millonario y ha utilizado sus instalaciones industriales para lanzar un laser gigantesco al espacio – construido con diamantes – y pedir cuantiosos rescates a cambio de sus demandas.

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Diamonds are foreverEste es el primer regreso de Connery al personaje que lo llevara a la fama. Después tendría un regreso no oficial en Never Say Never Again.

Históricamente, esta película sucede a On Her Majesty Secret Service, que había culminado en el más flojo Box Office de la serie hasta ese momento. Entre cambios dados al personaje, la falta de calidad actoral de George Lazenby, atrocidades varias dichas por éste fuera de la pantalla, y la larga sombra de Sean Connery pesando sobre el australiano, no resultaba extraño que OHMSS fuera un flop en la taquilla, aún cuando se trata de una de las mejores películas de la saga. Dada la situación del momento, United Artists demandó a Broccoli y Saltzman a que trajeran de regreso a Connery, a cualquier costo. Ello concluyó en abonarle un sueldo astronómico para la época (1.25 millones de dolares) (que Connery donó a una fundación de ayuda infantil escocesa), participación en las ganancias del film, y la opción de filmar dos películas al gusto de la estrella (que serían The Offence y The Anderson Tapes). Lo cierto es que Connery estaba harto del personaje, del encasillamiento, de los largos períodos de filmación y promoción, y fundamentalmente, del acoso de paparazzi y periodismo en general, que le daban un grado cero de privacidad.

El candidato a esta altura era Roger Moore, quien ya lo había sido en 1962 para la filmación de Dr. No, y era la opción natural que había visto el mismo autor del personaje, Ian Fleming. En su momento, Moore se veía casi adolescente (a pesar de ser tres años mayor que Connery) y, al momento de filmar On Her Majesty Secret Service, el nombre de Moore había regresado al tapete. Mientras que al momento de OHMSS estaba impedido contractualmente por la serie El Santo, al momento de Diamonds Are Forever (y si no hubiera intercedido la productora), también estaba obstaculizado por la filmación de la serie The Persuaders. Vale decir que el papel siempre lo estuvo esperando.

Por todo esto que narramos, es que la génesis de Diamonds Are Forever es compleja y resulta siendo el producto final que todos conocemos. El tono del film es mucho menos serio que todas las películas anteriores, y uno sospecha que el guión estaba pensado para Moore. Además, Broccoli y Saltzman querían exorcisar los demonios del desastre que fue OHMSS, creando un film enteramente distinto a lo conocido. Para no escatimar en medios, se volvió a llamar al director de Goldfinger, Guy Hamilton; y en un momento, uno de los borradores del guión trataba sobre un hermano gemelo de Goldfinger y sobre el secuestro de submarinos mediante un super carguero. Vale decir que, si bien hasta Gert Frobe había sido apalabrado, el proyecto inicial quedó en la nada, y la trama del super carguero fue reciclada años más tarde en The Spy Who Loved Me.

Aun así, el proyecto derivó en la opción natural de darle una conclusión a la historia de Blofeld, una trilogía que culmina aquí y que había comenzado en You Only Live Twice, aunque Spectre venía dando muestras de vida desde From Russia With Love. No sólo para dejar cabos sueltos con OHMSS, sino también para concluir con cualquier problema legal que – ya comenzaba a dar muestras – brindara Kevin Mc Clory. Repasemos: Mc Clory era un director de cine que a fines de los 50 estuvo asociado con Ian Fleming para desarrollar un proyecto filmico para 007, y había resultado en el argumento que sería la base de Thunderball. Y desde entonces, había resultado ser lo que los americanos describen como “un dolor en el trasero”. Saltzman y Broccoli debieron darle participación como producto asociado en Thunderball; había acosado a los herederos de Fleming (fallecido en 1964) y a la gente de EON por exigir derechos como co-autor de James Bond; y, a lo sumo, lo que había obtenido era derechos sobre la trama de Thunderball, y el reconocimiento como co-autor de la idea de la organización Spectre, Blofeld y demás yerbas. Vale decir: en 1971 ya estaban hartos de Mc Clory (ni se imaginaban lo que les vendría), y decidieron dar punto final a cualquier trama posible que involucrara Spectre o algún personaje sobre el cual supuestamente Mc Clory pudiera presentar reclamos.

Pero, a pesar de representar una conclusión lineal de esa etapa de la serie, Diamonds Are Forever parece algo descompaginada sobre el resto, especialmente si sopesamos el hecho que en OHMSS habían matado a la mujer de Bond. Si bien, el teaser (la secuencia inicial pre-títulos de todos los filmes Bond) intenta dar por cerrado el tema, en ningún momento resulta explícito el hecho de que Bond busca venganza por la muerte de Teresa de Vicenzo. Recién se tocaría el tema – muy al pasar – en The Spy Who Loved Me (cuando Anya le recuerda a Bond el tema, mientras conversan en el bar), y en For Your Eyes Only. De hecho, el teaser de este film (Bond visita la tumba de Tracy, y un Blofeld en silla de ruedas lo intenta matar manejando un helicóptero radiocontrolado) debía haber sido : a) el final natural de OHMSS, o bien b) el teaser natural de Diamonds Are Forever. Es extraño ver cómo esos 5 minutos de guión demoraron más de 10 años en ver la luz.

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Dejando de lado la continuidad con OHMSS, el film resulta muy bueno, si bien hay bastantes incoherencias en el guión. Uno de los cambios que incluye es el ya mencionado regreso de Blofeld y Spectre, cuando la trama original de la novela trataba de Bond involucrado con la mafia italo-americana. El contrabando de diamantes, los asesinos gays Wint y Kidd, Tiffany Case … provienen del libro, pero la amenaza mundial por el satélite provisto de un laser de diamantes es nuevo, y parece no cohesionar mucho con el resto de la trama. Es más; mientras Bond está en la organización, no queda claro de por qué ésta comienza a eliminar a todos sus contactos.

Diamonds Are Forever tiene sus defectos, y es generalmente considerada como el film más flojo de Connery en la serie – cosa que discrepo, ya que Thunderball tiene mayores problemas en mi opinión – . Pero en realidad, es uno de los films Bond más entretenidos, y de los que cargan mayor peso sentimental. Es el ultimo film de Connery (otra vez!), hay otra banda sonora con Shirley Bassey emulando a Goldfinger, hay mucha acción, y tiene un tono más light y entretenido que las anteriores. Connery se ve viejo y más gordo, pero se disimula mejor el aplique capilar, e incluso parece estar más a gusto en el papel. Una de las cosas que transpira el film es un buen ambiente en el set, y todos a gusto con la filmación.

Pero Connery es realmente Bond, sea interpretándolo lineal o jugando con el personaje, como en este caso. Por ejemplo, la persecución en buggy lunar, que roza ciertamente lo ridículo, pero que Connery lleva con dignidad. En general, buena parte del film parece emular las persecuciones con destrozo masivo de autos, muy propio del cine yanqui, aunque en esos momentos estaba en pañales. Recién se volvería moda a partir de filmes como Smokey and The Bandit (1977) con Burt Reynolds. Pero, a diferencia de lo grosero de estos films, aquí el tema se lleva con mucho más estilo, lo que no evita que se camufle la incoherencia de la naturaleza en sí del género. Mención aparte merece el histórico gaffe de la persecución en Las Vegas, cuando el Mustang rojo entra a un callejón sin salida en dos ruedas, volteado hacia la derecha y saliendo en sentido contrario (error que recién percibieron en post-producción y que corrigieron – ilogicamente – con el auto girando de un lado a otro en medio de un callejon estrecho (!)).

Hay muchas joyas en el film, y buena parte son por el carisma de Connery para lidiar con el personaje. La escena de la pelea entre Bond y el real Peter Franks es antológica, y nos recuerda la salvaje pelea con Red Grant en From Russia With Love. La mencionada persecución en Las Vegas, la letalidad de los asesinos gay, la confrontación con Blofeld en el penthouse o la pelea con Bambi y Thumper, cuando 007 va a rescatar al millonario secuestrado. Ciertamente hay muchas situaciones y personajes pintorescos que son para el recuerdo y que, a pesar de los agujeros del guión, dan muestras de desatada creatividad por parte de los guionistas. Especialmente brillante me resulta el enganche de la polémica vida de Howard Hughes (el multimillonario que fue dueño, entre otras cosas, de RKO, y que terminó viviendo como un ermitaño en su hotel de Las Vegas durante años hasta su muerte) como base para el William Wyler del film. Pero decepcionante cuando aparece Jimmy Dean encarnando a dicho personaje, ya que su texano arrogante y torpe no se condice con el misterio (y las manías) que supuestamente Wyler / Hughes deberían transpirar. Así mismo es brillante la sátira sobre un supuesto alunizaje filmado en estudios (y es cuando 007 roba el módulo lunar).

Como contraparte a Connery, tenemos a Jill St. John. Otra vez, uno de los puntos más criticados de la película. Pero St. John derrocha simpatía, y si bien no es una Bond girl memorable, es muy superior a la insulsa interpretación de – por ejemplo – Daniela Biachi como Tatiana Romanova en From Russia With Love. Hay muchos cambios de peinado y vestuario, y el film en sí desprende un aire más pop y de comic que en otras entregas anteriores. Como suele haber en los filmes americanos, St. John juega aquí el papel comico (comic relief) y lo hace bien. No tengo nada en contra de St. John; es más: creo que hubo antes y después, actrices (y papeles) mucho peores.

Quien resulta blando en el papel es Charles Gray, reciclado desde You Only Live Twice ahora como Blofeld (una costumbre que se repetirá con otros actores como Maud Adams y Shane Rimmer, entre otros). Gray resulta obviamente gay, y parece que la elección se basó en el tono que ya incluía la aparición de los asesinos Wint y Kidd. Es un Blofeld ciertamente más blando, y al parecer nadie – salvo Donald Pleasence en You Only Live Twice – pudo dar en la tecla de cómo interpretarlo de modo siniestro. Incluso el Blofeld de Telly Savalas (en OHMSS) es algo vulgar, más parecido a un matón mafioso que a un genio criminal.

Pero Diamonds Are Forever es muy entretenida, más allá de sus errores de lógica interna (que quizás tengan que ver con un exceso de trabajo de edición – por ejemplo, el cameo donde aparece Sammy Davis Jr. con Bond en Las Vegas fue enteramente podado –. Como aggiornamiento de Bond a los 70, es bueno. Ciertamente, para quienes hemos vivido la era Moore en directo, nos parece más que aceptable. Para quienes vivían en los 70, ver al frío y despiadado Bond escondiendo el cassette de programación del satelite de Spectre en la parte inferior del bikini de Tiffany Case (y generando una breve y ridícula comedia de enredos), les debe haber parecido atroz (además, buena parte del tono de comedia del film viene por cierta presión de otros competidores como Our Man Flint o la serie Matt Helm, que tomaban a los films de espias en solfa y obtenian buenos dividendos en la taquilla). El personaje no era el mismo, iba evolucionando hacia los que sería el espectáculo de masas de la era Moore, aunque aún, en este film, hay rastros – algo desdibujados – del asesino despiadado que Connery había marcado, como impronta, en el personaje. Pero como entretenimiento, y con Connery a la cabeza, es más que destacable.

4 CONNERYS : Primer regreso de Connery. Hay un ambiente festivo, y mucha imaginación desbordada en la historia, aunque le falta más cohesión al desarrollo de la misma. Muchas imágenes perdurables, pero el tono en general es más liviano y cómico que entregas anteriores. Los villanos resultan demasiado suaves, hay muchos toques pop, y el film emerge gracias a la impronta de Connery como 007.

 LA SAGA OFICIAL DE JAMES BOND

La era Connery: Doctor No (1962)Desde Rusia con amor (1963)Goldfinger (1964)Operacion Trueno (1965)Solo se vive dos veces (1967) / El fugaz paso de Lazenby: Al Servicio Secreto de Su Majestad (1969) / El primer regreso de Connery: Los Diamantes son Eternos (1971) / La era Moore: Vive y Deja Morir (1973)El Hombre del Revolver de Oro (1974)La Espia que me Amo (1977)Moonraker (1979)Solo para sus Ojos (1981)Octopussy (1983)En la Mira de los Asesinos (1985) / La era Dalton: Su Nombre es Peligro (1987)Licencia para Matar (1989) / La era Brosnan: Goldeneye (1995)El Mañana Nunca Muere (1997)El Mundo no Basta (1999)Otro Dia para Morir (2002) / La era Craig: Casino Royale (2006)Quantum of Solace (2008)Operación Skyfall (2012)Spectre (2015)

Canción del film

Siendo la despedida, se llamó a Shirley Bassey… y quizás resaltando el carácter de eterno Bond – Connery, se compuso ésta, una de las canciones más recordadas de la serie. Letra de Don Black – Música de John Barry – Cantada por Shirley Bassey

Diamonds are forever,
They are all I need to please me,
They can stimulate and tease me,
They won’t leave in the night,
I’ve no fear that they might desert me.

Diamonds are forever,
Hold one up and then caress it,
Touch it, stroke it and undress it,
I can see every part,
Nothing hides in the heart to hurt me.

I don’t need love,
For what good will love do me?
Diamonds never lie to me,
For when love’s gone,
They’ll lustre on.

Diamonds are forever,
Sparkling round my little finger.
Unlike men, the diamonds linger;
Men are mere mortals who
Are not worth going to your grave for.

I don’t need love,
For what good will love do me?
Diamonds never lie to me,
For when love’s gone,
They’ll lustre on.

Diamonds are forever, forever, forever.
Diamonds are forever, forever, forever.
Forever and ever.

En español:

Los diamantes son eternos
ellos son todo lo que preciso para complacerme,
ellos me pueden estimular y bromear
ellos no me dejarán en la noche
y no tengo miedo que puedan abandonarme

Los diamantes son eternos
toma uno y cuídalo,
tócalo, aprétalo y desnúdalo
tu puedes ver cada parte
nada oculta en su corazón que pueda herirme

Yo no necesito amor,
¿por qué buena razón me amarían?
los diamantes nunca me mentirán,
para cuando el amor se haya ido
ellos seguirán brillando

Los diamantes son eternos
destellan alrededor de mi dedo,
al contrario que los hombres, los diamantes permanecen
Los hombres son meros mortales que
no valen la pena ir a la tumba por ellos

Yo no necesito amor,
por qué buena razón me amarían?
los diamantes nunca me mentirán,
para cuando el amor se haya ido
ellos seguirán brillando

Los diamantes son eternos, eternos, eternos
Los diamantes son eternos, eternos, eternos
eternos y para toda la vida

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