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Esta es el primer regreso de Connery al personaje que
lo llevara a la fama. Después tendría un
regreso no oficial en Never Say Never
Again.
Históricamente, esta película sucede
a On Her Majesty Secret Service,
que había culminado en el más flojo Box
Office de la serie hasta ese momento. Entre cambios
dados al personaje, la falta de calidad actoral de George
Lazenby, atrocidades varias dichas por éste fuera
de la pantalla, y la larga sombra de Sean Connery pesando
sobre el australiano, no resultaba extraño que
OHMSS fuera un flop en la taquilla, aún
cuando se trata de una de las mejores películas
de la saga. Dada la situación del momento, United
Artists demandó a Broccoli y Saltzman a que
trajeran de regreso a Connery, a cualquier costo. Ello
concluyó en abonarle un sueldo astronómico
para la época (1.25 millones de dolares) (que
Connery donó a una fundación de ayuda
infantil escocesa), participación en las ganancias
del film, y la opción de filmar dos películas
al gusto de la estrella (que serían The Offence
y The Anderson Tapes). Lo cierto es que Connery
estaba harto del personaje, del encasillamiento, de
los largos períodos de filmación y promoción,
y fundamentalmente, del acoso de paparazzi y periodismo
en general, que le daban un grado cero de privacidad.
El candidato a esta altura era Roger Moore, quien ya
lo había sido en 1962 para la filmación
de Dr. No, y era la opción
natural que había visto el mismo autor del personaje,
Ian Fleming. En su momento, Moore se veía casi
adolescente (a pesar de ser tres años mayor que
Connery) y, al momento de filmar On
Her Majesty Secret Service, el nombre de Moore había
regresado al tapete. Mientras que al momento de OHMSS
estaba impedido contractualmente por la serie El
Santo, al momento de Diamonds Are Forever
(y si no hubiera intercedido la productora), también
estaba obstaculizado por la filmación de la serie
The Persuaders. Vale decir que el papel siempre
lo estuvo esperando.
Por todo esto que narramos, es que la génesis
de Diamonds Are Forever es compleja y resulta
siendo el producto final que todos conocemos. El tono
del film es mucho menos serio que todas las películas
anteriores, y uno sospecha que el guión estaba
pensado para Moore. Además, Broccoli y Saltzman
querían exorcisar los demonios del desastre que
fue OHMSS, creando un film enteramente distinto
a lo conocido. Para no escatimar en medios, se volvió
a llamar al director de Goldfinger,
Guy Hamilton; y en un momento, uno de los borradores
del guión trataba sobre un hermano gemelo de
Goldfinger y sobre el secuestro de submarinos
mediante un super carguero. Vale decir que, si bien
hasta Gert Frobe había sido apalabrado, el proyecto
inicial quedó en la nada, y la trama del super
carguero fue reciclada años más tarde
en The Spy Who Loved Me.
Aun así, el proyecto derivó en la opción
natural de darle una conclusión a la historia de
Blofeld, una trilogía que culmina aquí y
que había comenzado en You
Only Live Twice, aunque Spectre venía
dando muestras de vida desde From
Russia With Love. No sólo para dejar cabos
sueltos con OHMSS, sino también para concluir
con cualquier problema legal que - ya comenzaba a dar
muestras - brindara Kevin Mc Clory. Repasemos : Mc Clory
era un director de cine que a fines de los 50 estuvo asociado
con Ian Fleming para desarrollar un proyecto filmico para
007, y había resultado en el argumento que sería
la base de Thunderball. Y desde
entonces, había resultado ser lo que los americanos
describen como "un dolor en el trasero". Saltzman
y Broccoli debieron darle participación como producto
asociado en Thunderball; había
acosado a los herederos de Fleming (fallecido en 1964)
y a la gente de EON por exigir derechos como co-autor
de James Bond; y, a lo sumo, lo que había obtenido
era derechos sobre la trama de Thunderball,
y el reconocimiento como co-autor de la idea de la organización
Spectre, Blofeld y demás yerbas. Vale decir
: en 1971 ya estaban hartos de Mc Clory (ni se imaginaban
lo que les vendría), y decidieron dar punto final
a cualquier trama posible que involucrara Spectre
o algún personaje sobre el cual supuestamente Mc
Clory pudiera presentar reclamos.
Pero, a pesar de representar una conclusión
lineal de esa etapa de la serie, Diamonds Are Forever
parece algo descompaginada sobre el resto, especialmente
si sopesamos el hecho que en OHMSS habían
matado a la mujer de Bond. Si bien, el teaser (la secuencia
inicial pre-títulos de todos los filmes Bond)
intenta dar por cerrado el tema, en ningún momento
resulta explícito el hecho de que Bond busca
venganza por la muerte de Teresa de Vicenzo. Recién
se tocaría el tema - muy al pasar - en The
Spy Who Loved Me (cuando Anya le recuerda a Bond
el tema, mientras conversan en el bar), y en For
Your Eyes Only. De hecho, el teaser de este film
(Bond visita la tumba de Tracy, y un Blofeld en silla
de ruedas lo intenta matar manejando un helicóptero
radiocontrolado) debía haber sido : a) el final
natural de OHMSS, o bien b) el teaser natural
de Diamonds Are Forever. Es extraño ver
cómo esos 5 minutos de guión demoraron
más de 10 años en ver la luz.
Dejando de lado la continuidad con OHMSS, el film
resulta muy bueno, si bien hay bastantes incoherencias
en el guión. Uno de los cambios que incluye es
el ya mencionado regreso de Blofeld y Spectre,
cuando la trama original de la novela trataba de Bond
involucrado con la mafia italo-americana. El contrabando
de diamantes, los asesinos gay Wint y Kidd, Tiffany Case
... provienen del libro, pero la amenaza mundial por el
satélite provisto de un laser de diamantes es nuevo,
y parece no cohesionar mucho con el resto de la trama.
Es más; mientras Bond está en la organización,
no queda claro de por qué ésta comienza
a eliminar a todos sus contactos.
Diamonds Are Forever tiene sus defectos, y es
generalmente considerada como el film más flojo
de Connery en la serie - cosa que discrepo, ya que Thunderball
tiene mayores problemas en mi opinión - . Pero
en realidad, es uno de los films Bond más entretenidos,
y de los que cargan mayor peso sentimental. Es el ultimo
film de Connery (otra vez !), hay otra banda sonora
con Shirley Bassey emulando a Goldfinger,
hay mucha acción, y tiene un tono más
light y entretenido que las anteriores. Connery se ve
viejo y más gordo, pero se disimula mejor el
aplique capilar, e incluso parece estar más a
gusto en el papel. Una de las cosas que transpira el
film es un buen ambiente en el set, y todos a gusto
con la filmación.
Pero Connery es realmente Bond, sea interpretándolo
lineal o jugando con el personaje, como en este caso.
Por ejemplo, la persecución en buggy lunar, que
roza ciertamente lo ridículo, pero que Connery
lleva con dignidad. En general, buena parte del film parece
emular las persecuciones con destrozo masivo de autos,
muy propio del cine yanqui, aunque en esos momentos estaba
en pañales. Recién se volvería moda
a partir de filmes como Smokey and The Bandit (1977)
con Burt Reynolds. Pero, a diferencia de lo grosero de
estos films, aquí el tema se lleva con mucho más
estilo, lo que no evita que se camufle la incoherencia
de la naturaleza en sí del género. Mención
aparte merece el histórico gaffe de la persecución
en Las Vegas, cuando el Mustang rojo entra a un callejón
sin salida en dos ruedas, volteado hacia la derecha y
saliendo en sentido contrario (error que recién
percibieron en post-producción y que corrigieron
- ilogicamente - con el auto girando de un lado a otro
en medio de un callejon estrecho (!)).
Hay muchas joyas en el film, y buena parte son por
el carisma de Connery para lidiar con el personaje.
La escena de la pelea entre Bond y el real Peter Franks
es antológica, y nos recuerda la salvaje pelea
con Red Grant en From Russia With
Love. La mencionada persecución en Las Vegas,
la letalidad de los asesinos gay, la confrontación
con Blofeld en el penthouse o la pelea con Bambi y Thumper,
cuando 007 va a rescatar al millonario secuestrado.
Ciertamente hay muchas situaciones y personajes pintorescos
que son para el recuerdo y que, a pesar de los agujeros
del guión, dan muestras de desatada creatividad
por parte de los guionistas. Especialmente brillante
me resulta el enganche de la polémica vida de
Howard Hughes (el multimillonario que fue dueño,
entre otras cosas, de RKO, y que terminó
viviendo como un ermitaño en su hotel de Las
Vegas durante años hasta su muerte) como base
para el William Wyler del film. Pero decepcionante cuando
aparece Jimmy Dean encarnando a dicho personaje, ya
que su texano arrogante y torpe no se condice con el
misterio (y las manías) que supuestamente Wyler
/ Hughes deberían transpirar. Así mismo
es brillante la sátira sobre un supuesto alunizaje
filmado en estudios (y es cuando 007 roba el módulo
lunar).
Como contraparte a Connery, tenemos a Jill St. John.
Otra vez, uno de los puntos más criticados de
la película. Pero St. John derrocha simpatía,
y si bien no es una Bond girl memorable, es muy superior
a la insulsa interpretación de - por ejemplo
- Daniela Biachi como Tatiana Romanova en From
Russia With Love. Hay muchos cambios de peinado
y vestuario, y el film en sí desprende un aire
más pop y de comic que en otras entregas anteriores.
Como suele haber en los filmes americanos, St. John
juega aquí el papel comico (comic relief)
y lo hace bien. No tengo nada en contra de St. John;
es más: creo que hubo antes y después,
actrices (y papeles) mucho peores.
Quien resulta blando en el papel es Charles Gray, reciclado
desde You Only Live Twice ahora
como Blofeld (una costumbre que se repetirá con
otros actores como Maud Adams y Shane Rimmer, entre
otros). Gray resulta obviamente gay, y parece que la
elección se basó en el tono que ya incluía
la aparición de los asesinos Wint y Kidd. Es
un Blofeld ciertamente más blando, y al parecer
nadie - salvo Donald Pleasence en You
Only Live Twice - pudo dar en la tecla de cómo
interpretarlo de modo siniestro. Incluso el Blofeld
de Telly Savalas (en OHMSS)
es algo vulgar, más parecido a un matón
mafioso que a un genio criminal.
Pero Diamonds Are Forever es muy entretenida, más
allá de sus errores de lógica interna (que
quizás tengan que ver con un exceso de trabajo
de edición - por ejemplo, el cameo donde aparece
Sammy Davis Jr. con Bond en Las Vegas fue enteramente
podado). Como aggiornamiento de Bond a los 70, es bueno.
Ciertamente, para quienes hemos vivido la era Moore en
directo, nos parece más que aceptable. Para quienes
vivían en los 70, ver al frío y despiadado
Bond escondiendo el cassette de programación del
satelite de Spectre en la parte inferior del bikini
de Tiffany Case (y generando una breve y ridícula
comedia de enredos), les debe haber parecido atroz (además,
buena parte del tono de comedia del film viene por cierta
presión de otros competidores como Our Man Flint
o la serie Matt Helm, que tomaban a los films de
espias en solfa y obtenian buenos dividendos en la taquilla).
El personaje no era el mismo, iba evolucionando hacia
los que sería el espectáculo de masas de
la era Moore, aunque aún, en este film, hay rastros
- algo desdibujados - del asesino despiadado que Connery
había marcado, como impronta, en el personaje.
Pero como entretenimiento, y con Connery a la cabeza,
es más que destacable.
4 CONNERYS : Primer regreso de Connery.
Hay un ambiente festivo, y mucha imaginación
desbordada en la historia, aunque le falta más
cohesión al desarrollo de la misma. Muchas imágenes
perdurables, pero el tono en general es más liviano
y cómico que entregas anteriores. Los villanos
resultan demasiado suaves, hay muchos toques pop, y
el film emerge gracias a la impronta de Connery como
007.
Canción del film
Siendo la despedida, se llamó a Shirley Bassey...
y quizás resaltando el carácter de eterno
Bond - Connery, se compuso ésta, una de las canciones
más recordadas de la serie. Letra de Don Black
- Música de John Barry - Cantada por Shirley
Bassey
| inglés |
español |
| Diamonds
are forever,
They are all I need to please me,
They can stimulate and tease me,
They won't leave in the night,
I've no fear that they might desert me.
Diamonds are forever,
Hold one up and then caress it,
Touch it, stroke it and undress it,
I can see every part,
Nothing hides in the heart to hurt me.
I don't need love,
For what good will love do me?
Diamonds never lie to me,
For when love's gone,
They'll lustre on.
Diamonds are forever,
Sparkling round my little finger.
Unlike men, the diamonds linger;
Men are mere mortals who
Are not worth going to your grave for.
I don't need love,
For what good will love do me?
Diamonds never lie to me,
For when love's gone,
They'll lustre on.
Diamonds are forever, forever, forever.
Diamonds are forever, forever, forever.
Forever and ever. |
Los
diamantes son eternos
ellos son todo lo que preciso para complacerme,
ellos me pueden estimular y bromear
ellos no me dejarán en la noche
y no tengo miedo que puedan abandonarme
Los diamantes son eternos
toma uno y cuídalo,
tócalo, aprétalo y desnúdalo
tu puedes ver cada parte
nada oculta en su corazón que pueda herirme
Yo no necesito amor,
por qué buena razón me amarían?
los diamantes nunca me mentirán,
para cuando el amor se haya ido
ellos seguirán brillando
Los diamantes son eternos
destellan alrededor de mi dedo,
al contrario que los hombres, los diamantes permanecen
Los hombres son meros mortales que
no valen la pena ir a la tumba por ellos
Yo no necesito amor,
por qué buena razón me amarían?
los diamantes nunca me mentirán,
para cuando el amor se haya ido
ellos seguirán brillando
Los diamantes son eternos, eternos, eternos
Los diamantes son eternos, eternos, eternos
eternos y para toda la vida |
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