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USA, 1973 : Intérpretes : Tamara Dobson (Cleopatra
Jones), Bernie Casey (Reuben), Brenda Sykes (Tiffany),
Antonio Fargas (Doodlebug Simkins), Dan Frazer (Crawford),
Shelley Winters (Mommy) Director: Jack Starrett
- Guión: Max Julien & Sheldon Keller
TRAMA : La agente especial Cleopatra Jones -
perteneciente a una organización internacional
de lucha contra la droga - lleva a cabo un operativo
en Turquía que culmina con la destrucción
de numerosos campos de amapolas - las que se usan
como material de base para fabricar opio y otras drogas
-. Esto no le ha causado ninguna gracia a "Mommy"
- la lider criminal propietaria de dichos campos
-, la cual ha decidido vengarse de Jones en su propio
terreno. Para ello ha comenzado a incriminar a los amigos
de Cleopatra, plantándoles droga a través
de los policías corruptos que responden a sus
órdenes. Ahora Cleopatra se ve obligada a regresar
a Norteamérica a combatir a Mommy en su propio
barrio, desatando una batalla campal que culminará
con una montaña de muertos en las calles.
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En 1971 Shaft
tomó por asalto las pantallas de todo el mundo,
y demostró que los héroes negros eran rentables
y populares. Así se disparó el género
conocido como blaxploitation, el que extendería
su reinado durante la siguiente década y le daría
enormes réditos a estudios grandes y pequeños
por igual (para tener una idea del filón de oro
que representaba el género, la AIP dejó
de producir películas de terror para dedicarse
a esta clase de filmes). Y, entre toda esta avalancha
de testosterona morena, resultaba indispensable que surgiera
una heroína de color. Así es como, en 1973,
nació Cleopatra Jones.
A primera vista Cleopatra Jones viene a ser
una especie de versión femenina y morena de James
Bond. Agente del gobierno envuelta en misiones internacionales,
espectaculares vestidos, coches sensacionales y su correspondiente
cuota de gadgets. Como el presupuesto de producción
no daba para tanto despliegue, decidieron mandarla de
vuelta a Norteamérica a los cinco minutos de
comenzado el filme, con lo cual tenemos un vulgar policial
camuflado de "intriga internacional" -
en vez de matones rusos y chinos, tenemos a vulgares
cafishos morenos y mafiosos de poca monta -. En
su ciudad Cleo es una especie de celebridad local -
la policía y los lideres comunales la respetan
-, y cumple con la fantasía del proletariado
afroamericano al generar un héroe moreno, respetado,
adinerado y con poder. Ahi le toca enfrentar a una banda
de mafiosos de la droga liderados por una lesbiana (una
marca característica de la serie), los cuales
no dejan de ser 5 inoperantes que teóricamente
manejan billones de dólares del narcotráfico.
Que alguien me explique como es que los miembros
de estos "carteles" que aparecen en las películas
son tan numerosos que pueden entrar en un Fiat 600.
¿Acaso no desean gastar dinero en reclutar
más secuaces y subjefes? ¿Así como
están - 4 tipos locos -, se bastan solitos?.
No sabe, no contesta. Lo cierto es que ahi va
Cleopatra Jones, pavoneándose por ahí
y esquivando las balas de los torpes matones despachados
por la villana de turno. Al final termina por derrotarlos
por su propia inoperancia.
Como puede verse, no hay nada demasiado cerebral acá.
Ni siquiera algo que pueda llamarse "pesquisa".
Cleo va, habla con un jefecito de segunda (el insufrible
Antonio Fargas, de la serie Starsky & Hutch),
se pone nervioso, se subleva, y empiezan a tirotearse
con su antigua jefa - guerra que obviamente pierde,
pero que sirve para decantar a la mitad de los malos hasta
un número manejable por nuestra esbelta heroína
-. Cuando Cleo se aburre, sigue a uno de los asesinos
hasta su guarida y se topa con la villana. Chin
pún, este cuento se acabó.
Como aventura blaxploitation, Cleopatra Jones
se excede en palabras y se queda corta en la acción.
Al menos acá Tamara Dobson está más
medida y menos maquillada (no parece una drag queen
de dos metros de altura), pero carece de carisma y pelea
como una ancianita con artritis. Nada de lo que se ve
aquí resulta demasiado excitante y la única
que le pone garra es Shelley Winters, quien la pasa
bomba sobreactuando de manera salvaje. El problema es
que la Winters aparece menos de quince minutos en pantalla
en todo el filme, y el resto son puras idas y vueltas
de la Dobson por el barrio.
Cleopatra Jones está ok, aunque no espere
demasiado de ella. En comparación la secuela
- Cleopatra Jones
y el Casino de Oro - tiene más energía
y disparate y, por ende, es más disfrutable.
3 CONNERYS : Presentación
en sociedad de la primera heroina del blaxploitation.
La Dobson es mala actriz y pésima en las secuencias
de acción, pero los secundarios compensan un
poco las falencias de la protagonista. Igual todo se
ve demasiado serio para un filme de estas características.
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