| |
Este es el primer Bond renegado.
En 1954, James Bond estaba comenzando a ser un personaje literario
relativamente popular, gracias a las novelas de Ian Fleming. En
realidad, no dejaba de ser un personaje similar al de los pulps
americanos (novelas policiales baratas que tuvieron gran auge en
la era de la depresión, y del cual salieron íconos
como Sam Spade o Philip Marlowe), con algún
toque exótico como eran los escenarios internacionales y
algun toque de sci fi (como desviar cohetes americanos en Dr.No).
Fleming había britanizado el género, y lo enfocó
hacia el espionaje y la aventura.
 |
| títulos
de presentación |
En esa época fué que CBS, la cadena norteamericana
de televisión, decidió poner al aire en una versión
en vivo de una hora para su ciclo Climax Theatre de Casino
Royale (que proximamente ampliaremos sobre el tema). CBS
obtuvo los derechos sobre esta novela y no los adquirió sobre
el resto o futuras (a final de cuentas, ¿quién era
Fleming en 1954?), por lo que a 1962 cuando Saltzman y Broccoli
compran el paquete de derechos cinematográficos de Fleming,
Casino Royale no figuraba en el mismo.
Cuando la Bondmanía estalló en 1964 a raíz
de Goldfinger, Eon vió el
filón de oro que tenía en sus manos e intentó
recuperar los derechos de la novela perdida, precisamente para que
no surgiera ningún film o serie en paralelo que utilizara
a Bond como protagonista. Los derechos ya figuraban en Columbia
Pictures, y la productora delegó a Charles K. Feldman
a desarrollar un proyecto sobre la novela.
 |
| a
punto de fusilar a Jimmy Bond |
Feldman era un productor regular del estudio, que había obtenido
un éxito espectacular con What´s new, Pussycat ?
(1965), una comedia multiestelar entre los que se encontraban quienes
sería regulares en Casino Royale, como Peter O´Toole,
Peter Sellers, Ursula Andress y Woody Allen. Pero aunque parezca extraño,
el primer acercamiento al proyecto por parte de Feldman era directo
(producir un film Bond serio), y se reunió con Saltzman y Broccoli.
Tanto diferencias de puntos de vista como problemas contractuales
impidieron la empresa, lo cual no detuvo a Feldman a que se acercara
directamente a Sean Connery para negociar su participación
como Bond en el film. Y cuando Connery pidió un salario de
1 millón de dólares, Feldman decidió que la película
debería replantearse y cambiar de rumbo, encaminándola
hacia la comedia que terminó resultando.
El enfoque que usó el Feldman era similar al de What´s
new, Pussycat ? : elenco multiestelar, musica de Burt Bacharach,
argumento disparatado. Pero, decidido a generar una obra monumental,
no usó uno o dos directores o siquiera un solo guión.
En uno de los más extraños casos de logística
cinematográfica, decidió armar un boceto lineal de
argumento y escenas, los partió como si fueran capítulos,
y se lo dió a una multiplicidad de actores, directores y
guionistas para que improvisaran sobre él. Por ejemplo, en
el film es bastante claro identificar a la primera parte (el encuentro
de los jefes de inteligencia con Bond) como dirigido por John Huston,
pero la escena siguiente en Escocia ya pertenece a otro director
(y guionista), e inclusive muchas de las líneas (especialmente
las de Welles, Allen y Sellers) fueron improvisadas en el set. Incluso
hasta tres equipos de filmación llegaron a funcionar simultáneamente,
en diferentes estudios, rodando partes del film.
 |
| Le
Chiffre y su harem |
Si todo esto tenía por fin generar una obra maestra armando
un equipo creativo, el resultado - en cambio - es un absoluto desastre.
No sólo en términos de coherencia fílmica (aún
cuando fuera una comedia lunática), sino también en
cuanto a gracia y a ritmos que mantiene la película. Agrava
aún más el hecho de que, ante la dirección
creativa caótica del proyecto, sucedieran percances como
un Woody Allen enojado que se marchó del set vestido como
Jimmy Bond, directo al aeropuerto (y a Nueva York) por diferencias
creativas... o el divismo insufrible de Peter Sellers, que se negó
a filmar cara a cara con Orson Wells, desapareciendo días
enteros de la filmación, y que culminaron con su despido,
con lo cual muchas escenas quedaron recortadas (la marcha de los
escoceses mientras torturan a Bond) o inconclusas, aumentando la
incoherencia de un film sin rumbo.
Ciertamente Casino Royale (1967) es el mayor despliegue
estelar jamás reunido; y la mayor incoherencia super producida
jamás filmada (en el ámbito cinematográfico
se la compara con la Cleopatra de las comedias - la que fuera
un fracaso mayúsculo con Elizabeth Taylor y Richard Burton),
con un presupuesto superior incluso a los de la serie oficial Bond
(el proyecto terminó costando 12 millones de dólares
contra 11 que costó You Only Live Twice
y 9 de Thunderball). Y aunque es visto
como un fracaso comercial, en realidad fué la tercera película
más taquillera de ese año, superada solo por la misma
You Only Live Twice (con el auténtico Bond) y The
Jungle Book, y dando - a la larga - unos 5 millones de dolares
de ganancia. Pero a ojos del público y crítica, fué
vista como una aberración, y es considerada como la lápida
de la moda Bond. Visto el disparate creativo y financiero que fué,
muchos estudios comenzaron a guardar bajo llave sus proyectos para
competir con la serie oficial. The Ravagers - la quinta película
de la serie Matt Helm con Dean Martin - fue archivada (además
de que Martin se lanzó a un proyecto televisivo); y la tercera
película de Derek Flint - The Bride of Flint -
sufrió el mismo destino. Imaginaron que debía ser
tan elevada la apuesta (para salirle al ruedo a 007) que la vieron
como insegura, y a Casino Royale (1967) como la decadencia
del género. Y tal es así, que incluso cuando George
Lazenby filma On Her Majesty´s Secret
Service, la visión general de que James Bond estaba llegando
a su fin llega a oídos del australiano en boca de pésimos
consejeros, y rechaza el contrato para filmar varias películas
más.
 |
| James
Bond, reconocido en el casino |
Tal es el impacto que tuvo en la industria cinematográfica
el proyecto de Feldman (que fallecería al año siguiente
del estreno).
Como dijimos, Casino Royale (1967) no debe ser vista como
un film, sino como una serie de episodios vagamente relacionados
(en algunos casos la conexión apenas existe). Mientras que
en la primer escena del re-reclutamiento de Bond es apenas graciosa,
el viaje a Escocia para reunirse con la viuda de M es definitivamente
terrible y lastra el tibio ritmo que el film llevaba hasta ese momento.
La puntería mejora cuando Sir James regresa a Londres (con
un David Niven incomprensiblemente dejando de tartamudear), y se
eleva bastante cuando Woody Allen y Peter Sellers aparecen en pantalla.
Las escenas de Allen son obviamente escritas por él, ya que
los parlamentos son inconfundibles (en la escena del fusilamiento,
diciendo "Mi médico me dice que balas entrando en mi
sangre pueden ser fatales para mí. ¿No sabe que tengo
una baja tolerancia a la muerte?). Y en las escenas en que Sellers
aparece, también es obvio que el inglés improvisa,
la mayor parte del tiempo con gracia y con el carisma que lo caracteriza.
Pero también - por los motivos del despido antes mencionado
- son las escenas peor cohesionadas del film (especialmente la seducción
en el cuarto de hotel por Jacqueline Bisset es construida y abandonada
sin ton ni son).
 |
| rapto
de Mata Bond en OVNI |
Pero son precisamente las escenas de Sellers las que desarrollan
- en unos pocos minutos - el núcleo de la novela de Fleming.
Bond (Sellers - en realidad el experto jugador de Baccarat Evelyn
Tremble que toma el lugar de Sir James) debe arruinar económicamente
a Le Chiffre, sicario de SMERSH (la organización rusa
para eliminar espías rivales), a través de su pasión
por el Baccarat, Bond es atrapado y torturado, y se salva gracías
a la intervención de un asesino de SMERSH que viene
a poner fin los desbandes financieros de Le Chiffre con el dinero
de su organización (aquí no, ya que debían
echar a Sellers). También está Vesper Lynd (aquí
encarnada por Ursula Andress, tomada directamente desde su Honey
Rider de Dr. No) que es una doble agente
y que termina muriendo (en circunstancias diferentes) por Bond.
Ciertamente, mas allá de los disparates, la trama es recreada
con bastante fidelidad e incluso cuando Le Chiffre / Wells tortura
a Bond, hay colgado de su silla un rastrillo para sacudir alfombras...
que era el instrumento que usaba el Le Chiffre original en la novela,
golpeando a 007 semidesnudo a través de una silla sin asiento
en sus genitales.
Pero todo el resto es inventado y es disparate. Los escoceses,
el OVNI que rapta a la hija de Bond, el casino invadido por
indios, vaqueros y Frankenstein.... es demasiada locura junta.
Y locura sin demasiada gracia. A pesar de reunir a los mas grandes
actores, cómicos y directores de su tiempo, son pocas las
risas. E incluso, hay varios chistes atroces como los referidos
al tupé de M, o el intento de seducción de Sir James
por su propia hija que rozan el mal gusto. Y hay otros momentos
muy creativos como la visita de Mata Bond a la escuela de espionaje
de Berlín, diseñada como un escenario de El Gabinete
del Dr. Caligari (1919), y donde participa Vladek Sheybal (el
Kronsteen de From Russia With Love), quien
precisamente menciona que entre sus estudiantes se encontraba Peter
Lorre, que era el Le Chiffre original de la versión CBS
de 1954.
Como film es realmente muy desparejo y poco entretenido. Como comedia
fracasa. El argumento de que todo se trata de una venganza del sobrino
hacia su tío por un complejo de inferioridad es realmente idiota,
y si bien la película tiene algunos rasgos de perspicacia (como
cuando Allen explica sobre los dobles de los mandatarios), nunca termina
de emerger. Ciertamente es una cápsula del tiempo sobre la
paranoia Bond de la época, y también contiene varias
fuentes (Bacharach, las mujeres robot, la sicodelia) que serán
mejor explotadas en Austin Powers. Es un espectáculo
colorido y extravagante, pero salvo Sellers, Allen y la excelente
música de Burt Bacharach, es la más cara y aburrida
locura jamás filmada.
2 CONNERYS : incoherencia
y total falta de gracia en un film que se escapó a la serie
oficial. Demasiados directores y guionistas arman una película
por capítulos mal cohesionados, y donde sólo brilla
Woody Allen, Peter Sellers y la música inconfundible de Burt
Bacharach. Hay algunas escenas y dialogos inspirados y graciosos,
pero son tan pocos que pasan desapercibidos. Un multimillonario
fracaso creativo que sepultó a todos los posibles competidores
de 007 por parte de los grandes estudios.
Canción del film
El tema instrumental del film es todo un clásico, así
como la canción incidental (The Look of Love) que
suena cuando Sellers / Bond se encuentra con Vesper Lynd / Ursula
Andress, y que fuera nominada al Oscar ese año (y más
tarde reciclada en el film de Austin Powers). Musica de Burt
Bacharach, letra de Hal David. Canta Dusty Springfield.
| The
look of love
Is in your eyes
The look your smile cant disguise
The look of love
Is saying so much more
Than just words could ever say
And what my heart has heard
Well it takes my breath away
I can hardly wait to hold you
Feel my arms around you
How long I have waited
Waited just to love you
Now that I have found you
Youve got the look of love
Its on your face
A look that time cant erase
Be mine tonight
Let this be just the start
Of so many nights like this
Lets take a lovers vow
And then seal it with a kiss
I can hardly wait to hold you
Feel my arms around you
How long I have waited
Waited just to love you
Now that I have found you
Dont ever go
I can hardly wait to hold you
Feel my arms around you
How long I have waited
Waited just to love you
Now that I have found you
Dont ever go
Dont ever go
I love you so |
|
|