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USA, 1999 : Intérpretes : Mike Myers (Austin
Powers / Dr Evil / Fat Bastard), Heather Graham (Felicity
Shagwell), Verne Troyer (Mini-Me), Seth Green (Seth Evil),
Mindy Sterling (Frau Frabissina), Michael York (Basil
Exposition), Rob Lowe (Joven No 2), Kristen Johnson (Ivana
Humpalot), Will Ferrell (Mustafa), Jerry Springer (como
él mismo), Gia Carides (Robin Swallows), Robert
Wagner (No 2), Elizabeth Hurley (Vanessa), Tim Robbins
(Presidente de los EEUU). Dirigida por Jay
Roach. Guion de Mike Myers y Michael McCullers. Musica
de George S. Clinton y Quincy Jones. 94 minutos
TRAMA : El espía internacional Austin
Powers se encuentra ahora casado con Vanessa Kensington,
pero en la noche de bodas descubre que es una robot
y termina por explotar. Por otro lado, el Dr. Evil ha
regresado y, en un viaje al pasado, le roba la líbido
a la versión de Powers que se mantiene congelada
criogénicamente, lo cual debería quitarle
su efectividad para oponerse a sus planes. Pronto Austin
nota los efectos en el presente. Mientras Evil viaja
a los 60 para lanzar sus planes de dominación
mundial con tecnología de los 90, Powers deberá
seguirlo en el tiempo : no sólo para detenerlo,
sino para recuperar su deseo sexual.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans y seguidores de la
serie. Por ello, se pueden mencionar partes del film
que pueden develar el final (spoilers), pero asumimos
a esta altura que los lectores han visto el film o se
encuentran familiarizados con la historia. |
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Austin Powers,
International Man of Mistery fué lo que
los americanos suelen denominar un hit dormilón
(sleeper hit) : un film modesto y con escasa publicidad
que aparece de la nada y termina por arrasar las taquillas
y las ventas en video, lenta pero incansablemente. Incluso
en su momento, el film fue directo a video en la mayoría
de los países, considerándolo un film muy
menor. Pero el humor inteligente del guión, la
ternura de sus personajes, y la calidad en la dirección
de la obra lo convirtieron en un clásico de culto
casi instantáneo. Los clásicos de culto
generalmente son filmes que uno recuerda y revee todo
el tiempo, con escenas memorables y frases pegadizas,
y que no necesariamente son buenos filmes, pero son cintas
que a la gente le gusta a rabiar. Mientras que la crítica
considera a Citizen Kane un clásico del
cine, Plan 9 From The Outer Space - en el otro
extremo de la barra calificadora - también lo es
a su manera, y es un film inmensamente popular. Y Austin
Powers 1 consiguió el status de culto no
sólo entre los fans Bond, sino entre la mayoría
de la gente, gracias a su avispado guión.
Lo cual no puede decirse de Austin Powers 2 : The
Spy Who Shagged Me. El inesperado suceso de la primera
parte indudablemente afectó al ego de Mike Myers,
cuya carrera se había estancado por la falta
de éxitos post Wayne´s World. Y
consideró que el público le había
dado carta blanca para desarrollar lo que quisiera.
Lo que olvida Myers es que el éxito del primer
film se basaba en comedia de calidad; por el contrario,
en la segunda parte, el humor adolescente - contenido
en International
Man of Mistery - brota con toda la furia, y
arruina mucho de lo que es un muy buen film, amén
de comenzar a caer a repeticiones que pierden la gracia.
Como dijimos, los clásicos de culto se caracterizan
porque todos memorizamos partes de dicho film; el problema
es que The Spy Who Shagged Me, al reiterar ciertos
mecanismos - el ingreso de la nave espacial del Dr.
Evil a la atmósfera, las sombras chinescas, etc.
- pierde toda la originalidad y frescura porque repite
lo que ya todos recordábamos de sobra. Y, lo
que es peor, Myers tiene la tendencia de que, si encontró
una broma, la reitera y la alarga hasta el hartazgo.
Al menos un 30% de lo que uno ve en The Spy Who Shagged
Me ya lo vió en International
Man of Mistery, y resulta triste, porque con
otras ideas (y chistes) hubiera sido igual o superior
a la primera parte.
Sin duda hay ideas en el film que son geniales : por ejemplo,
que el Dr. Evil tenga su propio clon que resulta siendo
un enano de tendencias caníbales - por falta, ejem,
de "material" -. Como alguna vez expresó
Myers en la prensa, la idea proviene de la adaptación
de The Island of Dr. Moreau (1996), donde Marlon
Brando tenía su propia versión a escala.
Pero mientras que Mini Me es un personaje que roba escenas
enteras, por otro lado Myers tiene la desafortunada idea
de introducir a Fat Bastard - un velludo escocés
de más de 200 kilos, secuaz del Dr. Evil - que
sólo sirve para incluír el humor escatológico
a full en la serie. Quien escribe estas líneas
ha disfrutado del humor escatológico en muchos
otros filmes (Dumb And Dumberer, There's Something
About Mary, y en general casi toda la filmografía
de los Hermanos Farrelly), pero las escenas que escribe
Myers para Fat Bastard son deleznables. Una cosa es el
humor adolescente, el tomar al espectador por sorpresa,
y otra cosa es bombardear con el mal gusto y lo desagradable.
Ver a Fat Bastard desnudo y comiendo comida grasosa en
la cama con Heather Graham - y que ésta le coloque
un mini transmisor en el peludo trasero - es el colmo
de lo repulsivo. Todas las escenas de Fat Bastard rozan
el asco, y bien Myers podría haber escrito un mejor
personaje para ocupar su lugar como secuaz. Si van a hacer
humor escatológico, tomen lecciones de calidad
de los Hnos. Farrelly.
En cuanto al resto del film, no se trata ciertamente
de una unidad, sino que parecen piezas aisladas, sketches
unidos por un delgado hilo argumental, y que es menos
sólido que Austin
Powers 1. Hay gags brillantes como introducir
al Dr. Evil con su hijo en el amarillista programa de
Jerry Springer ("padres que desean dominar el
mundo"), la parodia del tema musical del título
a lo Goldfinger, o el torpe
asesino encarnado por Will Ferrell, que termina siendo
un Willie E. Coyote humano. Pero por el otro
lado, el regreso a los 60 no resulta tan gracioso como
el despertar en los 90 del primer film, si bien los
homenajes y los apuntes inteligentes sobre el género
siguen : la discoteca en la que aparece Powers nuevamente
en los 60 parece un calco de la del film de Matt Helm
Murderers Row,
el Dr. Evil tiene una isla al estilo de Blofeld en You
Only Live Twice, Austin llega a la misma con un
bikini como el de Ursula Andress en Dr.
No, las secuencias finales toman mucho de Moonraker,
y así un largo etcétera.
Myers establece una linda química con Heather Graham,
que despide mayor simpatía que Elizabeth Hurley
en el primer film (y que daba la sensación que
la mayoría de los chistes de Myers le resultaban
chocantes). Pero el verdadero astro es sin dudas el Dr.
Evil, ahora acompañado por Mini Me, y con sus chirriantes
relaciones con el resto del personal y con su hijo. A
pesar de su carácter, despide una ternura increíble,
y repite buena parte de la magia del primer film, ahora
con ribetes expandidos. En el fondo Powers y Evil son
dos chicos peleándose por el dominio de algo (el
mundo en este caso), pero con la abundancia de recursos
que sólo los adultos pueden tener.
Sobre el resto del casting, repiten la calidad de sus
actuaciones. Además de Mini Me, entra a jugar
el amigo de Myers, Rob Lowe, como una versión
joven de Número Dos, en una parte pequeña
y disfrutable. Kristen Johnson figura en un par de escenas
demasiado largas y con poca gracia. Y Tim Robbins hace
un cameo como un clon de John F. Kennedy negociando
con las amenazas de Evil.
Sin duda, hay muchos huecos - por qué no matar
a Powers en vez de robarle el líbido (el mojo);
la utilidad de construir un laser gigante en la Luna;
y muchas otras cuestiones excesivamente elaboradas que
vive cuestionando Scott Evil -, hay muchos chistes fallidos,
y están las mencionadas escenas escatológicas
que, más que gracia o sorpresa, sólo provocan
asco. Pero, al final de cuentas, sigue siendo una comedia
bien intencionada, y son más los pros que las fallas.
Indudablemente a esta altura ya hay una corriente de seguidores
de la serie, que convirtieron a la segunda entrega en
un nuevo éxito (sorprendentemente, The Spy Who
Shagged Me esperaba modestos rendimientos en la taquilla;
después de todo, era la época del estreno
del Star Wars Episode I : The Phantom Menace; y
se anunciaba con el Dr. Evil sentado en el sillón
del Emperador Palpatine, diciendo "si va a ver
un film este verano, vea Episode I; si va a ver
dos filmes, entonces debe ver The Spy Who Shagged Me"
... sin saber que Austin Powers 2 iba a desbarrancar
al débil regreso de George Lucas en las taquillas).
El problema es que el éxito afecta a Myers y le
hace perder foco sobre las bases realmente efectivas de
la serie, transformándola cada vez en un show personal
de sus propios tics y manías, y repitiéndolo
hasta el hartazgo. Por eso, le seguirá la terrible
Austin Powers 3 : Goldmember. 3
CONNERYS : Un buen film, con algo de la magia de la
primera entrega. Lamentablemente Myers se despacha en
exceso con humor escatológico del grueso, y simplemente
si hubieran suprimido a Fat Bastard, obtendría
una puntuación superior.
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