Arlequin: Critica: Arrow (2012)

Critica de cine fantástico y de culto, peliculas de estreno.

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una crítica del film, por Alejandro Franco


4 atómicos: muy buenaUSA, 2012: Stephen Amell (Oliver Queen / Flecha Verde), David Ramsey (John Diggle / Spartan), Paul Blackthorne (Quentin Lance), Emily Bett Rickards (Felicity Smoak /Overwatch). Willa Holland (Thea Queen / Speedy), Katie Cassidy (Laurel Lance / Canario Negro), Colton Haynes (Roy Harper /Arsenal), John Barrowman (Malcolm Merlyn / Arquero Oscuro), Caity Lotz (Sara Lance / Canario Negro)

Director: Joachim Rønn – Guión: Greg Berlanti & Marc Guggenheim, basado en el personaje de DC Comics creado por Mort Weisinger & George Papp

Trama: En Starling City los criminales temen salir de noche. Porque saben que es la hora en que actúa el “encapuchado” un vigilante que gusta masacrar a los mas violentos matones con su arco y flecha -. Lo que nadie sabe es que el encapuchado es Oliver Queen, un joven millonario miembro de la alta sociedad. Pero aunque Queen parece otro playboy sólo interesado en quemar su dinero y divertirse, ha pasado varios años varado en una isla cerca de China – luego de que el yate de su padre naufragara cerca de allí – y ha debido entrenarse para poder sobrevivir. Ahora ha formado un escuadrón con sus compañeros mas dilectos, formando un equipo que combate contra el crimen de manera implacable. Pero el equipo sólo podrá sobrevivir si Queen / Flecha Verde puede reprimir sus impulsos de justiciero, matando a todo malhechor que se interponga en su camino. Porque para él la justicia está corrupta y la cárcel son solo vacaciones pagas para los villanos; la única manera de evitar de que regresen a sus fechorías es directamente suprimirlos de este mundo.

Arlequin: Critica: Arrow (2012)

Cuando era niño y visitaba la enorme y mítica librería de canje Rúben (con acento en la u) en mi Montevideo natal, solía pasar horas pispeando revistas de superhéroes y magazines de cine fantástico japonés. Recuerdo que uno de los comics que mas me impresionaba era el de Flecha Verde; mientras que Batman y Superman vivían sufriendo en las portadas de los números de Editorial Novarocon sus trajes rasgados -, el de Flecha Verde era incómodamente sexual y adulto: luciendo sus brazos musculosos, su barba rubia y su pelo largo, sus ojos ignotos sin iris bajo un antifaz negro, y acompañado por una escultural rubia de traje de cuero negro y medias de malla. Oh, sí, Flecha Verde y Canario Negro era la pareja mas sexual y la dupla de superhéroes mas adulta que tenía la DC Comics para ofrecer en aquel momento (mediados de los setenta).

Un detalle curioso de todo esto es que Flecha Verde nunca dejó de ser una copia bizarra (y hasta alevosa) de Batman, solo que con arcos y flechas en vez de gadgets. Nacido en 1941 de la mano de Mort Weisinger y George Papp, era otro millonario justiciero que combatía al crimen por las noches, tenía una Arrowcueva y un Arrowavión, y tenía un sidekick llamado Speedy, que era tan letal como él con el arco y la flecha. Copiado el molde de Robin Hoodincluyendo su capucha y su uniforme de color verde -, Flecha Verde nunca fue un superhéroe demasiado popular pero – cosa curiosa del destino – fue una de las tiras que jamás se canceló, básicamente porque funcionaba como historieta de soporte / relleno de la popular Superboy. Desde 1941 hasta 1985 (año en que la Crisis en Mundos Infinitos terminó con su defunción) el comic disfrutó de una tirada ininterrumpida, algo nunca visto en el mundo de la historieta.

El por qué este personaje secundario del universo DC fue revivido en el nuevo milenio tiene que ver con la mega éxito de la trilogía de Batman de Christopher Nolan. Estando bloqueados los derechos televisivos del encapotado (y por eso es que tenemos engendros como Gotham, en donde existe todo el universo de Batman sin Batman), el camino mas lógico para hacer un show televisivo similar era resucitar a Flecha Verde (el cual había aparecido esporádicamente en Smallville y algunos productos animados de la DC). A cargo pusieron a Greg Berlanti, un tipo que quizás no sepa manejar superhéroes para la pantalla grande (¿se acuerdan del Linterna Verde de Ryan Reynolds?) pero ha probado ser muy eficaz en la caja boba, dándose maña incluso para construir un universo compartido que es mucho mas eficiente y satisfactorio que el que la DC están intentando armar (sin éxito) con el DCEU. Y Arrow es precisamente la piedra basal de dicho Arrowverse.

Habiendo devorado otros productos del Arrowverse (como Supergirl y The Flash, y aún resistiéndome a ese hibrido de Doctor Who + Suicide Squad que es Leyendas del Mañanaaunque con el tiempo ha encontrado su camino y se ha convertido en un placer culpable! -), el primer contacto con Arrow es chocante. Ciertamente se nota que Berlanti obtuvo mejores presupuestos con el tiempo – lo que le permitió contratar mejores actores como Melissa Benoist y Tom Cavanagh -, pero acá el nivel actoral es el mismo de una soap opera. Ver los mohines de Stephen Amell o Paul Blackthorne es desesperante. Los tipos se plantan en primeros planos en cámara, dicen sus líneas sin demasiada convicción (o siempre con los mismos gestos), y sacan aburridas conversaciones casuales para hacer tiempo, todo lo cual te da la pauta que estás viendo una telenovela. Y mientras que la primera temporada de Arrow comienza soporífera y traída de los pelos – triángulos amorosos, la causa del protagonista es una lista secreta que le dejó su padre y que él toma al pie de la letra, los flashbacks en la isla se hacen eternos -, cuando entra Emily Bett Rickards (Felicity Smoak) las cosas se condimentan muchísimo. La rubia es muy cómica y emocional, actoralmente le pasa el trapo a todos, y termina estableciendo la química definitiva de toda la serie. El problema es, en todo caso, que Arrow no termina de escapar de todos los clichés establecidos por la DC y el mundo de superhéroes en general, que terminan construyendo equipos / familias de superhéroes cada vez mas masivos (como inventaron alguna vez la familia de Batman con el encapotado, el nuevo Robin, Nightwing, Batichica, Batwing y Dios sabe cuántos mas). En la tercera temporada ya son como 20 flacos metidos en la Arrow-cueva, eso sin contar la ausencia de explicaciones sobre de qué vive esta gente ya que Oliver Queen perdió toda su fortuna.

Pero, por otro lado, el reciclado de la galería de villanos de Batman se siente mucho mas natural que en Gotham y es una adición formidable (de hecho toda la segunda temporada está dedicada a Deathstroke). Además Arrow es mucho mas expeditivo que cualquier otro superhéroe que yo haya visto, y no hace empacho en liquidar a alguien cuando es demasiado dañino para su ciudad. En la segunda temporada entrará en un código moral de no matar a lo Batman, aunque no tiene reparos a la hora de aplicar excepciones cuando las circunstancias lo ameritan.

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Si hay algo que flaquea la eficiencia de Arrow, es la elección de Katie Cassidy como Canario Negro. Claro, en la primera temporada Canario Negro es Caity Lotz y, ¡guau!, la pequeña rubia es una masa de músculos que destila odio y sensualidad, lo cual la hace perfecta para el personaje. Incluso ver a Arrow y Canario juntos en la moto patrullando las calles de Starling City me hace refrescar ese look salvajemente sexual que tenían los comics de los 70. La Lotz es genial peleando y tiene un fisico fabuloso – es creíble que esta mina te pueda dar una paliza, mas con el background de haber sido entrenada por la Liga de Asesinos de Ra’s Al Ghul – pero… cuando la sacan de la palestra (¿por qué, por Dios, por qué?) y ponen en su lugar a su hermana – flacucha, cara llorosa, sin un músculo a la vista – el resultado es patético. Es cierto que la Cassidy tiene todo el tiempo del mundo para hacer fierros y mejorar, pero no deja de ser un flaco reemplazo de la que era la protagonista ideal para el personaje. (Por suerte rescataron a la Lotz y la pusieron en Leyendas del Mañana donde tiene mas tiempo de pantalla para lucirse como la estrella que es).

Arrow es una serie adictiva que mejora a medida que pasa el tiempo. Hasta el pétreo Stephen Amell aprende a ponerse emocional y carismático según lo amerite la circunstancia. Definitivamente el correr de las temporadas ha cimentado a estos actores en sus roles… o al menos los ha convertido en un gusto adquirido. Generando sorpresas cada tanto, con buenas peleas y personajes interesantes, con buenos villanos, Arrow es un gran aperitivo televisivo para aquellos que buscamos algo parecido a Batman en la caja boba, topándonos con una serie que tiene sus momentos de lucidez y emoción, y que se vuelve mas pulida y excitante a medida que pasan las temporadas, un regalo por el cual todos los fans comiqueros estamos eternamente agradecidos.

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Arrow (2012) – The Flash (2014) – Supergirl (2015) – Leyendas del Mañana (2016)