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USA, 1990 : Arnold Schwarzenegger
(Doug Quaid / Hauser), Rachel Ticotin (Melina), Ronny
Cox (Cohaagen), Sharon Stone (Lori Quaid), Michael Ironside
(Richter), Mel Johnson Jr (Benny), Michael Champion (Helm),
Marshall Bell (George / Kuato) Director
- Paul Verhoeven, Guión - Gary Goldman, Dan O’Bannon
& Ronald Shusett, basados en el cuento de Phillip
K. Dick We Can Remember It For You Wholesale, Musica
- Jerry Goldsmith |
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TRAMA : Douglas Quaid comienza a tener pesadillas,
imaginando su muerte en la superficie del planeta Marte.
Los sueños son constantes y se transforman en
la obsesión de Quaid, quien desea ir al planeta
rojo para enfrentar sus temores. Pero ante la negativa
de su esposa, Quaid decide acudir a los servicios de
la empresa Rekall, quien se dedica a implantar recuerdos
en la memoria de las personas, para que le inserte vivencias
de Marte. Pero la operación sale mal, debido
a que la memoria de Quaid había sido borrada
previamente, y comienza a tener vagos recuerdos acerca
de una posible existencia anterior como espía
al servicio de la corporación Cohaagen - la que
controla Marte con mano de hierro -, dedicado a infilitrarse
y descubrir la organización terrorista que lucha
por la independencia del planeta rojo. Mientras Quaid
se debate entre la ilusión y la realidad, asesinos
enviados por Cohaagen comienzan a perseguirlo. Quaid
deberá huir a Marte y comenzar su propia investigación
para descubrir la verdad acerca de la misión
que le había sido encomendada así como
su verdadera identidad..
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Total Recall (Recuerdo Total)
está basada en el cuento de Phillip K. Dick de
1966 We Can Remember It For You Wholesale
(no hay una traducción demasiado coherente del
título, aunque podría asemejarse a Vendemos
recuerdos para usted al por mayor). Dick era un sólido
autor de sci fi que comenzó a salir del ghetto
intelectual y obtener reconocimiento popular a partir
de la adaptación de su obra ¿Sueñan
los Androides con Ovejas Eléctricas?,
el que terminaría por traducirse en la versión
filmica de Blade
Runner (1982). Recién entonces Hollywood comenzaría
a interesarse en los trabajos de Phillip K. Dick, pero
tardarían varios años en llegar nuevas adaptaciones
cinematográficas.
La evolución del proyecto de Total Recall
fue largo e intrincado. Dino de Laurentiis adquirió
los derechos a principios de los ochenta, poco después
del estreno de Blade
Runner, y en un momento (post Star
Wars) en que los filmes de ciencia ficción
estaban en auge. David Cronenberg quedó atachado
al proyecto, y comenzó a generar más de
una docena de guiones, los que terminaban siendo rechazados
de plano por de Laurentiis. Entre las discrepancias
entre director y productor, sumado al fracaso que obtuvo
Duna
(1984), de Laurentiis se hartó de la sci fi y
decidió cajonear el proyecto, tras lo cual Cronenberg
partió a rodar The Fly (1986).
Tras varios años de juntar polvo, la idea de
rodar el cuento de Dick recobró vida a manos
del director Bruce Beresford, quien había empezado
a montar una producción en Australia y con Patrick
Swayze como protagonista. Pero la quiebra de de Laurentiis
dejó en suspenso el rodaje, y la noticia del
borrador fue a parar a los oídos de Arnold Schwarzenegger,
quien convencería a la productora Carolco
para que adquiriera el guión. Paul Verhoeven
quedaría a cargo de la silla del director.
En todos esos años el libreto de We
Can Remember It For You Wholesale iría
sufriendo cambios bastante radicales. En el cuento original
un hombre adquiere un pack de recuerdos en la agencia
de implantes de memoria, con la idea de fantasear sobre
una posible vida de aventuras como agente secreto en
Marte. El individuo, tal como Schwarzenegger en el film,
termina por descubrir que él realmente
había sido un agente secreto, y ahora el gobierno
lo presionaba para que suprima nuevamente dichas memorias.
El relato culminaba con el hombre yendo a la agencia
y reemplazando esos recuerdos con otros que lo ilustran
como el salvador del planeta frente a una invasión
alienígena. El chiste de todo esto es que también
esos recuerdos eran reales.
We Can Remember It For You Wholesale
entra dentro de los temas típicos de Dick, como
es la delgada y difusa línea que divide lo real
de lo imaginario. Es sci fi introspectiva, que tiende
a funcionar como una aventura intelectual. Los protagonistas
dudan acerca de si son ellos mismos, y de si lo que
están viviendo es real. Además en la obra
de Dick proliferan los desdoblamientos de identidad
y de personalidad. Es posible que con Cronenberg o Beresford
la adaptación hubiera tomado un camino de thriller
sicológico; aquí en cambio Verhoeven termina
por transformarlo en un vehículo de pura acción
para lucimiento de Schwarzenegger. Y mientras que uno
podría asumir que esto es una visión bastardeada
de la obra de Dick, termina funcionando de una manera
sorprendentemente eficiente. No sólo combina
el reto intelectual y el suspenso, sino que el guionista
Dan O´Bannon (el creador de Alien)
le añade una enorme cantidad de ideas de su propio
pecunio, que terminan por transformar al film en una
historía de ciencia ficción épica.
No está nada mal para un cuento que empezó
como un viaje interior...
Con el holandés Verhoeven en la silla del director,
uno ya sabe a qué atenerse. Verhoeven ha probado
ser un artesano de calidad en el terreno de la sci fi,
desde Robocop
hasta Starship
Troopers. No es un individuo al que le gusten los
debates intelectuales; prefiere un guión con un
par de ideas sólidas y empezar a improvisar toneladas
de acción, a veces excesiva en cuanto a violencia
y sexo, que terminan por darle a sus filmes un fuerte
sabor a comic adulto. Y tal como pasaba con Robocop,
Verhoeven hace lo mismo con Total Recall.
A él le interesa mucho el tema del individuo amnésico,
la corporación de asesinos que domina Marte, y
la guerrilla mutante, pero no le interesa en absoluto
que esos personajes estén haciendo catarsis por
los rincones; él prefiere que estén a las
corridas y a disparo limpio. Por ello buena parte de la
crítica menospreció a Total Recall
como film pasatista, sólido pero sangriento, y
la acusó de sacrilegio contra el cuento de Dick.
A mi juicio el enfoque de Verhoeven es perfectamente válido;
y me parece que hubiera sido imposible que la historia
pudiera haber corrido por caminos de exploración
sicológica cuando O´Bannon incluye en el
guión a gigantescas turbinas marcianas generadoras
de oxígeno y guerrilleros mutantes. Toda la adaptación
perfila hacia lo épico, y Verhoeven simplemente
la transformó en uno de esos comics adultos que
tan bien saben hacer él.
Eso no significa que el libreto no tenga problemas.
Hay tantos hechos encadenados de manera fortuita que
resultarían incoherentes o artificiales sino
fuera porque Verhoeven no le da tiempo al espectador
para que piense si esa escena que recién vió
tiene lógica. Mientras que la acción es
espectacular e incansable, cuando la película
ralentiza su ritmo aprovecha para disparar un par de
desafíos a la trama, en especial en la visita
del técnico de Rekall a la habitación
de hotel de Quaid, donde queda la duda de si lo que
vive Schwarzenegger es falso o real (indudablemente
los guionistas de Matrix
deben haber tomado un par de ideas de aquí).
Quizás aquí es donde venga el fracaso
de Verhoeven como director del film; la escena es perfecta,
pero la idea es abandonada y seguimos la trama a balazo
limpio, sepultando la premisa bajo el tendal de muertos.
En el comentario en DVD, Verhoeven aboga que su política
- a lo largo de todo el film - siempre fue de que el
espectador estuviera en la incógnita de si se
trata de algo real o si es imaginado por Quaid; por
ello incluye algunas pistas parciales a lo largo de
la película - Rachel Ticotin aparece en los sueños
de Quaid, pero también en la base de datos de
Rekall; cuando el vendedor ilustra
la aventura en Marte a Schwarzenegger, prácticamente
le está contando todo lo que va a suceder en
Marte e incluso le muestra imágenes del generador
alienígena; la escena final se funde en un extraño
resplandor blanco que podría ser el despertar
de Schwarzenegger del sueño inducido por Rekall
-. Pero esa premisa de Verhoeven está muy mal
implementada, porque inmediatamente después de
la escena del hotel entre Quaid, su esposa y el encargado
de Rekall, el espectador jamás
tiene la duda de que todo lo que sigue es real.
El elenco es uniformemente bueno. Schwarzenegger sigue
siendo tosco para actuar pero compensa con carisma;
Michael Ironside y Ronny Cox destilan inteligencia y
maldad como sólo los villanos de Verhoeven logran
hacerlo; Rachel Ticotin despliega belleza y coraje;
y Sharon Stone, en su papel previo a Basic Instinct,
tiene la combinación justa de angel y demonio.
La pelea entre Ticotin y Stone es simplemente memorable.
Total Recall es, a pesar de sus críticos,
un clásico. Es sólido, ágil, desafiante
y fresco como una bocanada de aire marciano. En veinte
años no ha perdido su capacidad de sorprender,
y sobrevive a pesar de sus defectos menores. Sin dudas
es un hito en la historia del cine de ciencia ficción. |