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USA, 2006 : Keanu
Reeves (Robert Arctor / Fred), Robert Downey Jr (James Barris), Woody
Harrelson (Ernie Luckman), Winona Ryder (Donna Hawthorne), Rory Cochrane
(Charles Freck), Dameon Clarke (Mike) Director - Richard
Linklater, Guión - Richard Linklater, basado en la novela
homónima de Phillip K. Dick, Musica - Graham Reynolds |
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A Scanner Darkly es una adaptación de la novela
del mismo nombre, escrita por Phillip K. Dick - el autor de culto
tras las historias originales de Blade
Runner y El Vengador del Futuro,
entre otros títulos -. En verdad este trabajo de Dick contiene
fuertes ribetes autobiográficos, ya que el autor se encontraba
experimentando con drogas desde mediados de los 60; y, a principios
de los 70, comenzó a tener picos paranoides que motivaron que
fuera internado en una clínica de rehabilitación. La
inmensa mayoría de lo narrado en el libro (y en el film) está
transcripto por Dick desde sus experiencias reales con la droga y
el proceso de desintoxicación : desde las visiones de pesadilla,
el centro de consumo montado en la casa, la manía persecutoria
de que la casa estaba vigilada hasta los episodios médicos
y la llegada a la clínica de rehabilitación. El film
concluye con una larga lista de personas reales, amigos de Dick en
el vicio, cuyo daño causado por la droga ha terminado por ser
irreparable.
Al mando del proyecto está Richard Linklater. Las obras
más populares de Linklater son, sin dudas, Before
Sunrise (1995) y su secuela Before Sunset (2004)
(con Ethan Hawke y Julie Delphy) y la excelente remake de la comedia
Bad News Bears (2005). Pero usualmente Linklater
es un tipo experimental y se desempeña más a gusto
en el cine independiente. A Scanner Darkly es,
en más de un sentido, un hijo directo de su trabajo previo
Waking Life (2001), donde ya había experimentado
con las técnicas de Rotoscope (esto es, un grupo
de dibujantes toma, fotograma a fotograma, una filmación
con actores y los reemplaza con animaciones).
De más está decir que la mezcla de Linklater con
Dick no es para cualquiera. Sin dudas todas las obsesiones de Phillip
K. Dick están aquí, como las realidades distorsionadas,
los problemas de identidad del protagonista así como el tema
de la memoria y los recuerdos. Linklater hace una traslación
fiel al libro, podando la mayoría de los elementos de sci
fi de la obra de Dick, y sólo restrigiéndose a mantener
el tema del biotraje que camufla los rasgos de los agentes de narcóticos;
aparte de eso, todo el escenario está montado en el presente
actual, y la sustancia D no difiere demasiado de otro tipo de droga
que se conozca hoy en día. Lo que sí añade
Linklater de su pecunio (y expande al texto de Dick) son las largas
peroratas intelectualoides con que se despachan los protagonistas
(en especial el personaje de Robert Downey Jr).
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El film realiza unas cuantas cosas bien, y unas cuantas cosas mal;
y ambas vienen de la mano en los mismos puntos. La técnica
de Rotoscope es fascinante (a años luz de la horrible El
Señor de los Anillos (1978) de Ralph Bakshi) pero resulta
absolutamente desperdiciada aquí. Mientras que ello le provee
un medio económico para ilustrar las bondades del biotraje
y sirve para mostrar una realidad distorsionada y alucinógena,
la óptica de la animación es siempre la misma. Por
ejemplo, el deterioro mental de Fred no es acompañado por
las imágenes (debería proveer alucinaciones o una
realidad mucho más deformada de lo que se ve en la película;
a lo sumo Fred logra visualizar, en un momento, a sus compañeros
de convivencia como insectos gigantes pero no mucho más que
eso). Por otro lado los diálogos suenan creíbles -
todas las fantasías conspirativas que tienen los drogadictos
pasados de rosca; las explicaciones estúpidas acerca de cómo
funciona el mundo, o las presunciones acerca de lo desconocido -,
pero a la vez Linklater los expande con densos discursos de tono
filosófico, tal como había hecho previamente con la
pesadísima Waking Life. Todas las escenas
en el bar bien podría pertenecer a dicha película.
Además de esto, cuando la película se acerca al fin,
la historia comienza a perder sentido.
(alerta: spoilers) Si todo esto fue una maniobra complicada
para poder mandar a Fred a la granja de rehabilitación de
la corporación NewPath, bien podría haberse
encontrado una manera más directa de conseguir el mismo objetivo.
Cuando Fred llega a la rehabilitación está en el borde
de convertirse en un vegetal; y la agencia sólo cruza los
dedos para que conserve algún instinto de sus días
como agente, y logre descubrir que la corporación es la misma
que fabrica la sustancia D. Es absurdo. Mientras tanto, la vida
de Fred ha quedado deshecha. (fin de spoilers).
A Scanner Darkly es interesante como experiencia
(ver el proceso de degradación de Fred), no como historia
(con inicio y final). El desenlace es obvio. Las perfomances son
dispares (mientras Keanu Reeves y Winona Ryder están ok,
Robert Downey Jr y Woody Harrelson exageran demasiado sus papeles
y quedan como comic relief), la técnica de Rotoscope
no está explotada como corresponde, la trama cuesta seguirla
a veces, y los diálogos van de lo profundo a lo intelectualmente
pretensioso. Es una obra única y dispar que puede cautivar
al espectador mientras está en movimiento pero definitivamente
no cuando concluye. |
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