| |
USA, 2003 : Johnny
Depp (Capitan Jack Sparrow), Orlando Bloom (Will Turner), Keira Knightley
(Elizabeth Swann), Geoffrey Rush (Capitan Barbossa), Jack Davenport
(Comodoro Norrington), Jonathan Pryce (Gobernador Weatherby Swann),
Lee Arenberg (Pintel), Mackenzie Crook (Ragetti), Kevin R. McNally
(Mr Gibbs) Director - Gore Verbinski, Guión -
Ted Elliott & Terry Rossio, basados en el espectáculo
de animatronics homónimo de Disneyworld, Musica - Klaus Badelt |
|
| |
TRAMA
: La tripulación del barco pirata Perla Negra ha robado
un tesoro maldito perteneciente a los aztecas, y por ello se encuentran
condenados a vivir el resto de la eternidad como muertos vivos.
Su única esperanza de liberación reside en obtener
todas las 882 piezas de oro que conformaban el botín, y que
han dilapidado en todos estos años. Para ello se dirigen
a Port Royal, atacando a la milicia inglesa y tomando como rehen
a Elizabeth Swann, la hija del gobernador, quien es la poseedora
de la última pieza del tesoro. Pero en el lugar también
se encuentra el capitán pirata Jack Sparrow, quien intenta
recuperar el Perla Negra después que su tripulación
se amotinara y lo dejara abandonado en una isla. Sparrow tejerá
una alianza improbable con el herrero Will Turner, quien se encuentra
enamorado de Elizabeth, para recuperar a la chica. Pero Turner desconoce
que Sparrow tiene secretas intenciones para con él, como
utilizarlo como canje para recuperar su barco. Y mientras tanto
toda la armada inglesa se encuentra rastreando el Caribe intentando
dar con el Perla Negra.
NOTA : como siempre, desarrollamos este sitio
desde fans hacia fans del buen cine. Por ello, se pueden mencionar
partes del film que pueden develar el final (spoilers), pero asumimos
a esta altura que los lectores han visto el film o se encuentran
familiarizados con la historia. |
|
| |
Hay géneros que se encontraban en extinción y que desde
principios de los 90 Hollywood ha intentado resucitar con diverso
éxito, en parte gracias a la escasez de ideas reinantes. Tanto
el Western, los filmes de guerra, el Peplum como
las películas de piratas habían desaparecido de las
pantallas hacía mucho tiempo. Y posiblemente el film que diera
el puntapie inicial fuera Gladiator (2000), el que
demostraría que un género viejo, con buenos efectos
especiales y un director competente, podía ser rescatado de
las arenas del tiempo.
Los filmes de piratas tuvieron su auge entre las decadas del 40
y el 60. Desde ese entonces, Intentos intermedios de reflotarlo
habían perecido como horrendos fracasos, en especial Piratas
(1985) de Roman Polanski o la terrible La Pirata
(1995) de Renny Harlin. Sorpresivamente a principios del nuevo milenio
el imperio Disney - en otro caso más que
evidente de reciclaje de ideas - comenzó a probar suerte
con producir filmes basados en los parques temáticos que
componen Disneyworld, idea extraña si las
hay. Y para ello recurrió a los servicios del productor Jerry
Bruckheimer, el rey del cine lobotomizado de acción y el
responsable tras títulos tales como The Rock,
Armageddon o Pearl Harbor; todas
peliculitas que abundan en explosiones y efectos especiales pero
dotadas de guiones atroces y pésimos directores.
El resultado de esta alianza fue Piratas del Caribe: La
Maldición del Perla Negra, que terminó por
convertirse en un fenomenal blockbuster y que dispararía
dos secuelas, una más taquillera que la otra, ubicándose
entre los 20 títulos más exitosos en el box office
de toda la historia (compitiendo con Titanic y
las trilogías de Star
Wars y El
Señor de los Anillos). Sin dudas fue un bombazo que tomó
por sorpresa a todos.
El éxito de Piratas del Caribe consiste en
mezclar dos géneros: el de piratas con el cine fantástico,
y condimentarlo todo con abundante comedia. Estos dos ultimos elementos
son los que terminaron por cautivar a millones de espectadores, y
lo convirtió en un film de culto. Es obvio que para que ello
funcione precisa un guión aceitado, una buena dirección
y un gran casting; y Piratas del Caribe los posee
en las medidas justas.
El modelo obvio del film es sin lugar a dudas The
Crimson Pirate (1952), ese gran clásico adelantado a
su tiempo con Burt Lancaster. Hay numerosas ideas que toma directamente
(o bien termina por parodiar) de dicha película: desde los
discursos pomposos de Lancaster, los vuelos aéreos en soga
sobre las inmensas velas de los barcos, y el tono en solfa de todo
el film (incluso en alguna de las secuelas se roba la secuencia
entera en que los piratas huyen, con un bote dado vuelta y usado
como campana de oxígeno, por el fondo del mar). A esto le
añade toda la historia de la maldición que pesa sobre
los piratas, los que los transforma en un ejército de muertos
vivos al estilo de El
Ejercito de las Tinieblas. Pero nada de esto funcionaría
si el film no se las ingeniara para crear una troupe compacta de
caracteres disfrutables, desde la tierna pero práctica Elizabeth,
los piratas malvados pero torpes, los piratas buenos y aún
más torpes, el genial villano del capitán Barbossa.o
ese constante ladrón de escenas que es Jack Sparrow, que
Deep compuso inspirándose en un Keith Richards demasiado
trasnochado. El único que no funciona (al menos en este film)
es Orlando Bloom, que es opacado por cualquiera de ellos en todas
sus escenas.
Pero es en realidad la simpatía de los personajes lo que
hacer funcionar a la película. Si uno se atiene a cada uno
de los detalles, el guión es extremadamente complicado y
suele meterse en un callejón sin salida tras otro, creando
situaciones imposibles e inventando escapes improbables. Nunca queda
debidamente claro por qué se precisa la sangre de Will Turner
(ni por qué Sparrow se convierte sobre la hora en un muerto
vivo), y todas las artimañas de Sparrow con los piratas,
Will y la milicia inglesa vienen medio traídos de los pelos.
Si no fuera por el carisma de los caracteres (y si tuviera otro
director) la película habría caido inmediatamente
en el ridículo y la incredulidad. Es algo similar a lo que
ocurre cuando uno imagina qué hubiera sido de toda la saga
de Arma Mortal sin Danny Glover y Mel Gibson al
frente.
La Disney probaría suerte con la mísma
línea, adaptando The Haunted Mansion ese
mismo año, con resultados mucho más pobres. La misma
troupe volvería en dos improbables secuelas: la disfrutable
El Cofre del Hombre Muerto (2006) y la mediocre
conclusión En El Fin del Mundo (2007)
La trilogía de Piratas del Caribe se compone
de: Piratas
del Caribe: La Maldicion del Perla Negra (2003); Piratas
del Caribe: El Cofre del Hombre Muerto (2006); y Piratas
del Caribe: En El Fin del Mundo (2007) |
|