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Japon, 1957: Takashi
Shimura (Dr Kenjiro Adachi), Kenji Sahara (Joji Atsumi),
Akihiko Hirata (Ryoichi Shiraishi), Yumi Shirakawa (Etsuko
Shiraishi), Momoko Kochi (Hiroko) Director
- Inoshiro Honda, Guión - Takeshi Kimura sobre
una historia de Jojiro Okami, Musica - Akira Ifukube |
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TRAMA : El profesor Shiraishi sostiene que existió
un planetoide - al que llama Mysteroid - entre Marte
y Saturno y que ha desaparecido como fruto de una guerra
nuclear, pero la comunidad científica desestima
sus teorías por carecer de fundamento. Cuando
una serie de cataclismos afectan el poblado donde reside
Shiraishi, el científico desaparece y las fuerzas
militares son puestas sobre aviso. De una enorme grieta
en la Tierra surge una base alienígena así
como un gigantesco robot, el cual es abatido. Los alienígenas
acceden a conversar con la comunidad científica,
pidiendoles una fracción de tierra de 3 kilometros
así como la posibilidad de reproducirse con las
mujeres terrestres, ya que las mujeres de su raza han
quedado estériles. Inmediatamente los gobiernos
de la Tierra rechazan la idea y entran en guerra con
los Misterianos, pero todo parece indicar que la lucha
será en vano ya que los alienigenas cuentan con
una tecnología de armamento y defensa mucho más
avanzado.
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En los años 50 la Toho se dedicaba
a copiar los éxitos de la sci fi norteamericana.
Si Godzilla
(1954) fue la versión nipona de The
Beast of 20.000 Fathoms, le seguirían otros
seudo clones de The
Blob, The 4D Man y otros títulos
de la filmografía fantástica yanqui. Y The
Mysterians termina por ser el clon japones de
La
Guerra de los Mundos, aunque con varias libertades.
Los Misterianos es otra piedra basal
de la filmografía fantástica japonesa;
funda la space opera nipona, y se trata de
la primera super producción a todo color. El
equipo técnico es el mismo de Godzilla
- Inoshiro Honda en la dirección, Akira Ifukube
en la música, especialista en FX Eiji Tsuburaya
-, al cual se suma Takeshi Kimura que era el guionista
de Rodan (1956). Incluso varios habitués
del género hacen acto de presencia, como Takasi
Shimura (de Godzilla y el clásico
Los Siete Samurais) y Akihiko Hirata
- que se trabajó todo en la Toho,
comenzando como el profesor Serizawa en el film de la
gran G de 1954 -.
En lo personal, Los Misterianos es
un film que evoca gratos recuerdos de mi niñez.
En mi Uruguay natal era la película de relleno
que solía incluír el canal 5 SODRE
casi todos los días (los orientales de más
de 40 años deben acordarse!). Y tras mucho
tiempo de búsqueda, logré obtenerla, pero
con algunos resultados desilusionantes. Sigue siendo
un buen espectáculo pero argumentalmente es mucho
más inconsistente de lo que había esperado.
Al igual que todas las invasiones alienígenas
de aquel tiempo, los extraterrestres llegan y generan
un cataclismo. Hay un profesor (Hirata, haciendo otra
vez de científico con problemas de conducta)
que tiene su mambo en la cabeza y termina por desaparecer
en la revuelta. Después reaparece como colaboracionista
de los Misterianos. En medio hay varios personajes tontos
que mueren tontamente, un monstruo (Mogera)
que parece la versión gigante y robótica
de Gonzo de los Muppets, y
unos aliens en traje de carnaval que parecen los Powers
Rangers de hace 50 años.
El problema de Los Misterianos es el
libreto, que se despacha con varias ridiculeces, aún
demasiado absurdas para lo que es la sci fi japonesa.
Partiendo de la historia del planetoide desaparecido entre
Marte y Saturno, siguiendo por la historia que los Misterianos
se fueron a vivir a Marte y ahora quieren asentarse pacíficamente
en la Tierra (siempre que le den algunas mujeres; para
lo cual ya tienen una lista!); continuando por la
ridícula reunión entre científicos
y aliens ... el guión intenta emparchar esto, pasando
al profesor Shiraishi al otro bando (lo cual explicaría
toda la data que manejan los alienígenas, especialmente
el nombre y apellido de las listas de personas que desean),
pero de todos modos no termina de cerrar (y menos,
que Shiraishi quiera entregar de pies y manos a su ex
novia y a su hermana a los Misterianos!). Las teorías
de Shiraishi son tan completas y detalladas que el libreto
debería intentar explicar que el científico
ya ha tenido contactos previos con los Misterianos. Así
mismo la declaración de guerra suena a una expresión
altisonante del clásico machismo japonés
(todo bien con que tomen un pedazo de tierra, pero
no le toquen las mujeres!).
Las batallas están ok; los efectos especiales
son bastante variables, desde lo correcto hasta lo improvisado,
pero al menos son coloridas. El tema es que resultan
bastante repetitivas y terminan por cansar.
En definitiva Los Misterianos (o como
dice el horrendo titulo español: Los
Barbaros Invaden la Tierra) es una película
correcta, que entretiene de a ratos pero tiene un libreto
muy inconsistente. Debería haber estado mucho
mejor; en todo caso la secuela Batalla
en el Espacio Exterior resulta mucho mejor armada.
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