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USA, 1957 : Jeff Morrow
(Dr Les Gaskell), Barbara Lawrence (Vera), John Emery
(Dr Elliot Hubbell), George O’Hanlon (Profesor Arnie
Culver), Morris Ankrum (Dr Albert Stern) Director
- Kurt Neumann, Guión - Lawrence Louis Goldman
sobre una historia de Irving Block, Musica - Paul Sawtell
& Bert Shefter |
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TRAMA : El Dr. Les Gaskell está siguiendo
la trayectoria de un asteroide y concluye que se encuentra
en vía de colisión directa con la Tierra.
Alertando a las fuerzas militares, estas lanzan 3 misiles
con cabezas nucleares al espacio, pero el asteroide
apenas se desvía de su curso y cae en las aguas
de la costa de Mexico. Gaskell y un equipo de científicos
se dirigen a la zona para investigar, pero descubren
que una enorme mole de aspecto cúbico ha emergido
del oceano y se dirige hacia las ciudades. La entidad
extraterrestre - a la que la prensa llama Kronos - se
dedica a absorber todas las fuentes de energía
que encuentra en su camino. Incluso un ataque atómico
resulta inutil contra el ente y, por el contrario, éste
aumenta de tamaño. Todos los esfuerzos resultan
inutiles para detener a Kronos en su afan de arrasar
el planeta.
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Kronos (1957) es considerado un clásico
menor debido a la novedad de su historia central. No es
una película atroz, como otras muestras de la sci
fi serie B de la época, pero tampoco es excesivamente
brillante. Bien podría decirse que posee una premisa
fascinante, arruinada por una ejecución pobre en
talento y presupuesto.
Detrás y delante de cámaras hay varios
talentos y habitues de la sci fi de la época.
La historia original es de Irving Block, el mismo que
diera a luz Planeta
Prohibido el año anterior. Dirige Kurt Neumann,
que más tarde pergueñaría el clásico
La
Mosca; y en el rol estelar está Jeff Morrow,
el mismo de This
Island Earth. Pero el trío se reune aquí
en una historia que tiene su inventiva, pero carece
de los medios necesarios para hacerla prolija y realmente
memorable.
Sin dudas la premisa es muy buena: una raza alienígena
ha logrado convertir la energía en materia. Pero
en su planeta natal han agotado sus recursos, así
que envía a un robot gigante para que devore
y acumule las reservas energéticas terrestres
como paso previo a una invasión. En el medio
hay una pequeña avanzada alienígena, a
cargo de una entidad luminosa que termina por poseer
al Dr. Hubbell - un científico a cargo del avanzado
Laboratorio Central, un centro de investigación
militar -. Hubbell le brindará los datos - telepáticamente
- a los aliens para el control de la trayectoria de
Kronos. Cada vez que el ente es atacado, Hubbell sufre
shocks y se desmaya, pero por segundos logra retomar
el control de su mente y termina por proveer algunos
datos claves de lo que pasa.
El problema principal de Kronos es
Kronos mismo, que es un mamotreto gigante. Parece un
bloque de cubos salido de algún Lego
y, para peor, el director Neumann lo filma desde unos
angulos terribles, que terminan por verse como un esperpento
de utilería y ni siquiera da la sensación
de enormidad que precisaba. Es simplemente un cachivache
metido entre maquetas en miniatura. Si Neumann hubiera
visto Godzilla,
quizás hubiera aprendido cómo hacer encuadres
que den la impresión de que las cosas son gigantes
en la pantalla. Para peor el aparato tiene unas antenitas
bastante cómicas y, cuando se mueve, sus patas
están animadas de un modo más que obvio.
Los FX son realmente burdos y no consiguen dar - siquiera
de un modo aceptable - el efecto que desean lograr.
El presupuesto del film debía de ser una lágrima,
y se nota. Las secuencias donde aparecen Kronos son realmente
muy breves; y en el medio hay enormes cantidades de stock
footage, que a veces estiran las cosas hasta el borde
del aburrimiento. Hay mucha charla y mucha teoría
que hace de relleno. Pero, por otro lado, el film se empeña
en mostrar tecnología avanzada que es creíble.
El Dr. Gaskell tiene una mesa - visor donde observa la
trayectoria del meteorito; hay varias puertas que se abren
con tarjetas computarizadas; el laboratorio tiene una
computadora central bastante bien montada. A su vez el
libreto termina por armar un artilugio algo artificial
pero efectivo, haciendo que los aliens posean a uno de
los científicos - y poder usar este recurso para
dar alguna explicación coherente de lo que realmente
pasa -. Lamentablemente sobre el final las cosas se resuelven
de uan manera absurda - Gaskell asume que Kronos es una
batería de auto gigante y termina por
invertirle la polaridad -. Todo resuelto en escasos minutos
y con tensión cero.
Kronos es un film chato y algo desprolijo,
pero con buena premisa. Es una película que merecería
una remake mejor producida, ya que la historia
de fondo es interesante. El problema aquí es
la falta de billetes, que impide mostrar más
ataques del ente y más cantidad de secuencias
de destrucción masiva. Así como está
es modesta, bastante inteligente y pobremente realizada.
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