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Toda estrella tiene contra, diría Juan
Carlos Calabró. Y la contra de Motoyoshi Oda fue
el quedar a cargo de la primer secuela de Godzilla.
La Toho se había topado con una
enorme mina de oro bajo sus pies, y terminaría
fundando el género del Kaiju Eiga
(cine japonés de monstruos) en 1954 con el film
de Inoshiro Honda. Con su poderosa carga alegórica
y dramática, Godzilla se convertiría
en un gigantesco hit, superando incluso al modelo de base
que era la americana The
Beast of 20.000 Fathoms. Inmediatamente el estudio
puso a funcionar a toda marcha su maquinaria creativa
y seis meses después estrenó esta secuela,
conocida con infinidad de nombres que van desde Godzilla
Raids Again hasta Gigantis the Fire Monster
(en la versión americana distribuida por la Warner
y seriamente re-editada, renombrada porque el estudio
no poseía los derechos legales sobre el nombre).
Recaudó muy bien, pero la opinión del público
y la crítica no fue muy amable, e inmediatamente
pasó a ocupar el lugar de la oveja negra de la
familia. La saga terminaría durmiendo siete años
hasta King
Kong vs Godzilla (1962), la que establecería
la formula definitiva de la serie. El resto es historia.
Pero si bien las reviews de aquel entonces y de ahora
suelen ensañarse con Godzilla Raids Again,
cuando uno ve el film termina por valorarlo de manera
muy superior a toda su mala fama; ni por asomo es el
desastre que uno estaba esperando. En todo caso la mala
suerte de Motoyoshi Oda terminó por ponerlo en
el mismo lugar histórico de incomodidad que a
Peter Hunt y su film de James Bond Al
Servicio Secreto de Su Majestad; cuando la película
previa fue tan enorme e icónica, la siguiente
entrega (a manos de un director novel) termina por ser
ferozmente vapuleada en su momento, simplemente porque
no posee la altura de clásico del film anterior.
Pero no cabe dudas de que Godzilla Raids Again
merece ser revisada y revalorada, ya que se trata de
una película superior a muchas secuelas posteriores
de la saga, y tiene su puñado de grandes momentos.
Admitamos también que posee su propio caudal
de errores, pero recordemos que aún la fórmula
estaba fresca.
Desde ya la película carece del trasfondo alegórico
de Godzilla
1954. En todo caso es un relato más standard
y usual dentro de los parámetros de todo lo que
ha generado la saga a partir de los años 60. Por
ejemplo, tenemos el primer choque de monstruos de la historia.
Ciertamente los efectos no se ven tan felices en algunos
momentos, en especial en los primeros planos de las criaturas
(cuyo aspecto es muy bizarro), pero con el film de Inoshiro
Honda sucedía lo mismo. En particular el diseño
de Anguirus (un habitué de la serie, que aparecería
con regularidad en entregas que van desde Destroy
All Monsters hasta Godzilla:
Final Wars) es bastante horrible, pero el traje de
Godzilla se ve un poco mejor. Las tomas generales con
los monstruos batallando con la ciudad de fondo son realmente
buenas, y Oda se las arregla para seguir la escuela de
Honda creando gigantescos escenarios apocalípticos.
Lo que se le puede cuestionar como director a Oda es el
error de filmar los combates en cámara muy rápida,
lo que hace que las criaturas se comporten como enloquecidas
y pierdan bastante la perspectiva de su tamaño
gigante (el origen de este estilo estriba en un error
de cálculo de regulación de las cámaras
por parte de un empleado del departamento de FX de Eiji
Tsuburaya, pero que el director Oda terminaría
por aprobar y seguiría usando en todo el film).
Pero salvo eso, los FX son muy buenos para su época,
y el brillante blanco y negro del film termina por disfrazar
muchas de sus carencias, amén de darle una excelente
atmósfera a la película.
En el aspecto dramático, Godzilla Raids
Again entra dentró de los clisés
más propios del cine americano de monstruos.
El protagonista se cruza con la criatura de turno por
accidente, y permanece en el relato hasta el final -
aquí Tsukioka es milagrosamente atachado a la
fuerza aerea militar que ataca a Godzilla en el clímax,
cuando en realidad no pasa de ser un simple piloto civil
de avionetas -. No hay molestos comic relief ni
exageraciones de ningún tipo. Incluso la película
se las ingenia para crear un par de buenos momentos.
Por ejemplo, reaparece el profesor Yamane de Godzilla
1954 para instruir a los militares de Osaka
en técnicas de defensa. Si bien lo de Yamane
no deja de ser un cameo, aporta la pista para la futura
estrategia: Godzilla se fascina con las luces. Esto
sirve como excusa para generar una de las mejores escenas
de la película, en la cual Godzilla es divisado
e inmediatamente la ciudad es puesta a oscuras - la
interrupción del baile y la estampida general
a los refugios parece un revival de los bombardeos aliados
de la Segunda Guerra Mundial -. Los aviones tiran bengalas
que sirven para alejar al monstruo de la ciudad; pero
como cinematográficamente todo esto sería
demasiado fácil, el guión intercala la
fuga de unos presos que deciden huir en un camión
cisterna cargado de combustible (!) y que terminan por
perder el control, estrellándose contra una refinería
(!!), prendiendo un gigantesco cartel de "Eh,
Godzilla! Osaka está aquí! Aquí
hay comida!!". Si bien la anécdota
es bastante obvia, está filmada con talento.
Los problemas de la película comienzan por la
reaparición de Anguirus en medio del ataque de
Godzilla a Osaka (nota aparte: salvo que la memoria
me falle, Osaka es el otro paseo de fin de semana para
Godzilla aparte de Tokio; siempre veo al mismo palacio
feudal ser arrasado en las películas, como King
Kong vs Godzilla, Godzilla
vs Mothra y ésta). Además del mencionado
problema de que el match está filmado a mil por
hora, resulta bastante expeditivo y culmina con Anguirus
pasando a mejor vida en mitad del film. Esto ya deja
en off side al resto de la historia (si es
un film sobre dos monstruos peleando y uno muere en
la primera hora, ¿cómo rellenamos
el resto?), y es un grueso error que las siguientes
secuelas corregirían, reservando el combate para
los postres. El otro problema es el climax, que si bien
no está tan mal en sí, es algo artificial
(Godzilla vuelve a la islita del inicio, y la fuerza
aérea intentar sepultarlo bajo los escombros
a puro cañonazo). Indudablemente el libreto intenta
seguir el lineamiento de la Godzilla
original - el combate final es un duelo entre los hombres
y la criatura; hay un sacrificio heroico, etc - pero
la resolución suena altamente improbable.
Godzilla Raids Again es un film que
merece ser revalorado. No es ningún bodrio y
posee unas cuantas virtudes. Es posible que la versión
americana (seriamente re-editada) sea terrible. Al respecto
hay unas cuantas anécdotas que incluyen proyectos
bizarros de los distribuidores americanos en generar
un film enteramente distinto (tomando las escenas de
FX, restringiendo la historia a un solo monstruo, y
pidiendo prestados los trajes de Godzilla a la Toho
para generar nuevas escenas con actores norteamericanos)
y que han quedado en la leyenda. Pero la versión
original japonesa es más que aceptable y es digna
de verse por cualquier fan del kaiju eiga.
En mi opinión su mayor desventaja es haber quedado,
en el tiempo y espacio, bajo la sombra del colosal film
de 1954. Pero salvo eso, es una competente pelicula
japonesa de monstruos.
| LA SAGA DE
GODZILLA |
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Los filmes de la saga de Godzilla son:
Godzilla,
Rey de los Monstruos (1954), Godzilla
Raids Again / Gigantis the Fire Monster (1955),
King
Kong vs Godzilla (1962), Mothra
vs Godzilla (1964), Ghidorah
the Three-Headed Monster (1965), Monster
Zero (1965), Godzilla
contra los Monstruos del Mar (1966), Son
of Godzilla (1968), Destroy
All Monsters (1968), Godzilla’s Revenge
(1969), Godzilla
vs Hedorah (1971), Godzilla
vs Gigan (1972), Godzilla
vs Megalon (1973), Godzilla
vs Mechagodzilla (1974), Terror
de Mechagodzilla (1975), Godzilla
1985 (1984), Godzilla
vs Biollante (1990), Godzilla
vs King Ghidorah (1991), Godzilla
vs Mothra: La Batalla por la Tierra (1992),
Godzilla
vs Mechagodzilla (1993), Godzilla
vs Space Godzilla (1994), Godzilla
vs Destoroyah (1995), Godzilla
2000 (1999), Godzilla
vs Megaguirus (2000), Godzilla,
Mothra and King Ghidorah: Giant Monsters All-Out
Attack (2001), Godzilla
Against Mechagodzilla (2002), Godzilla:
Tokyo SOS (2003) y Godzilla:
Final Wars (2004). Godzilla (1998) es la versión
americana dirigida por Roland Emmerich |
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