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USA, 1957 : Richard Denning
(Dr Hank Scott), Mara Corday (Teresa Alvarez), Carlos
Rivas (Profesor Arturo Ramos), Mario Navarro (Juanito),
Carlos Muzquiz (Dr Velasco) Director - Edward
Ludwig, Guión - Robert Blees & David Duncan,
Musica - Jack Cookerly |
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Este es otro film de stock dentro del género de
bestias gigantes mutantes, que tan de boga estaba
en los 50. Salvo contadas excepciones, todas estas películas
resultan más que digeribles, en gran parte a que
siguen una rutina probada y exitosa, que usualmente se
basa en dos filmes pilares del género: Them!
y The
Beast of 20.000 Fathoms.
Concretamente The Black Scorpion es
Them! pero con escorpiones. Nuevamente
hay una explicación científica de cómo
se comportan sus contrapartes de la vida real, y las
fuerzas del orden actúan en consecuencia. En
ese sentido el film no presenta demasiadas novedades;
se descubre la amenaza, se la combate y resurge sobre
el final para brindar un gran clímax. Al menos
dentro de la rutina del género los personajes
están bien escritos y resultan interesantes,
comenzando por Richard Denning - quien también
había participado en El
Monstruo de la Laguna Negra -, que tiene su gracia
y resulta un héroe racional. Para no desmerecer
a los lugareños, al menos los mexicanos - dentro
de los estereotipos que le asigna Hollywood - tienen
una participación destacada, colaborando activamente
en el combate de la amenaza. En todo caso, lo que se
puede inferir es que los mexicanos no pueden terminar
de concretar nada sin consultar a un americano antes.
Las criaturas están formidablemente animadas,
en este caso por Willis O´Brien, el artesano que
dio vida a King
Kong (1933). Posiblemente debido a lo esquemático
de los movimientos de un insecto, las técnicas
de stop motion resultan perfectas aquí.
A lo sumo lo que se puede reprochar es que, mezclado
con las animaciones excelente de O´Brien, hay
algunos primeros planos de los rostros humanoides de
los escorpiones, que son repetitivos y difieren en calidad
del trabajo de stop motion. También
hay una superposición de sombras de las criaturas
sobre filme proyectado que suele ser demasiado opaca
(o demasiado transparente) y que no siempre terminan
resultando felices. Pero si la calidad de los FX es
despareja, al menos los escorpiones resultan lo suficientemente
salvajes para inspirar amenaza. En especial el escorpión
negro y líder del grupo, que se muestra excesivamente
violento (para beneplácito de la platea).
Los principales problemas de El Escorpion Negro
no pasan por los FX, el guión rutinario o las perfomances,
sino por dos factores: el personaje de Juanito - el niño
mexicano que hace idioteces increíbles y pone a
todo el mundo en peligro; algo lamentable ya que el resto
del libreto estaba ok -, y el tercer acto, que está
incluído con calzador en el resto de la historia.
A decir verdad el ejército mexicano no precisa
para nada a Scott y a Ramos - siquiera son biólogos
- pero los llama igual para combatir la amenaza que ha
resurgido cerca de la ciudad de México. El libreto
no tiene manera coherente para mantener esos personajes
dentro de lo que sigue de la historia, pero igual los
mete. Eso no quita que la última parte sea realmente
entretenida, especialmente con el duelo entre la milicia
y el escorpion negro en un estadio de futbol.
El Escorpion Negro es típica
rutina serie B de los cincuenta, pero dirigida con gusto
y dotada de buenos efectos especiales (aunque desparejos).
Sigue teniendo su appeal, en especial por lo
salvaje de los ataques de la criatura del título;
y al menos los personajes se comportan con algunas neuronas,
como para no resultar los caracteres idiotas que suelen
poblar este tipo de películas. |