USA, 1984 : Burt Reynolds
(J.J. McClure), Dom DeLuise (Victor Prinzim / Capitan
Caos / Don Canneloni), Dean Martin (Jamie Blake), Sammy
Davis Jr ( Morris Fenderbaum), Jamie Farr (Sheik), Marilu
Henner (Betty), Telly Savalas (Hymie Kaplan), Shirley
MacLaine (Veronica)
Director - Hal Needham,
Guión - Hal Needham, Albert S. Ruddy y Harvey
Miller, Musica - Al Capps
TRAMA : El sheik es retado por su padre, ya
que perdió la última edición de
la carrera de Cannonball. Decidido a ganarla, organiza
una nueva e imprevista carrera con un premio de un millón
de dolares, y otra vez se anotan un montón de
perdedores - entre ellos, los viejos amigos J.J. y Victor,
y el duo de estafadores de Blake y Fenderbaum -. Precisamente
uno de los prestamistas de Fenderbaum se ha enterado
del evento; y presionado por el capo mafioso Hymie Kaplan
a que pague sus deudas en 48 horas, no tendrá
mejor idea que secuestrar al sheik y exigir rescate.
Pero J.J., Victor, los estafadores y Frank Sinatra acudirán
al auxilio del magnate árabe justo sobre su peor
hora.
.
trailer
de Los Locos del Cannonball II
Esta es la secuela del éxito de taquilla The
Cannonball Run de 1981. Entre la fascinación
del público por los autos veloces, y el cholulaje
de la audiencia por ver a las estrellas en tono de broma
produjeron que un film tan mediocre como la entrega anterior
tuviera una buena recaudación y pusieran en marcha
una secuela. En este caso, aquí figuran como productores
el estudio de Hong Kong Golden Harvest,
quien olfateó la posibilidad de introducir a su
estrella Jackie Chan en el mercado norteamericano. Pero
no sería hasta 1998 y Rush Hour
que Chan conseguiría seducir a las masas yanquis
(antes de eso, sus films de hechos en Hong Kong quedaban
relegados para un pequeño grupo de fans).
Quizás uno estuviera en un mal día, pero
la opinión que me merece Cannonbal Run
II es que resulta marginalmente superior a
la original, aún sin llegar a ser un film medianamente
potable. Es una película de fin de semana con
amigos, hecho con cachets irrisorios y simplemente para
pasar un buen momento de rodaje. Así fue como
le vendieron la idea Dean Martin y Sammy Davis Jr a
su viejo amigo Frank Sinatra, que realiza un cameo en
el film (en un rodaje obviamente trucado, donde nunca
los actores se encuentran en el mismo plano con la Voz
de Oro).
El tema aquí no pasa por la falta de argumento,
sino por la falta de gracia. Cannonball Run II
parece una película argentina de los 80, donde
hay decenas de figuras con un bolo de cinco minutos, libreto
cero y pura improvisación. Mientras que en la película
anterior Burt Reynolds y Dom De Luise ponían algo
de ganas, aquí resultan insufribles (al menos De
Luise se redime con una imitación de El
Padrino de Brando), y terminan eclipsados por
cualquiera del elenco que los rodea. Para empezar por
Ricardo Montalban en el inicio con una sobreactuación
sideral; está Doug McClure (obviamente sin trabajo
y cada día más parecido al Troy Mc Clure
de Los Simpson, obviamente inspirado
en el actor: "Hola! ¿Me recuerdan? Yo
trabajé en El Virginiano y En
El Centro de la Tierra...") en un papel
tristísimo; Tony Danza, que pasa por la película
sin pena ni gloria; Telly Savalas, que para esa altura
ya se reía de su propia imagen; y Shirley MacLaine,
que le pone gracia pero debe ser un film que debe haber
borrado de su curriculum. El peor ofensor de todos es
Charles Nelson Reilly como Don Don Canneloni, que es atroz.
Al menos el sheik y los mafiosos le ponen algo de ritmo,
y Hal Needham no se duerme mostrando acrobacias. Pero
sigue siendo una comedia tonta, para pasar un rato sin
desgaste de neuronas, y que tiene un poco más
de agilidad que la primera parte. Esto no impediría
que hubiera una tercera secuela (Cannonball
Run III: Speed Zone) en 1989, con muchas menos
luminarias y que pasaría desapercibida en la
taquilla.
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