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USA, 1993 : Kevin Conroy
(Bruce Wayne / Batman), Dana Delany (Andrea Beaumont),
Mark Hamill (Joker), Efrem Zimbalist Jr (Alfred Pennyworth),
Hart Bochner (Consejal Arthur Reeves), Abe Vigoda (Salvatore
Valestra), Stacy Keach Jr (Carl Beaumont / fantasma),
Bob Hastings (Comisionado Gordon) Director
- Eric Radomski & Bruce W. Timm, Guión -
Alan Burnett, Paul Dini, Martin Pasko & Michael
Reaves, Musica - Shirley Walker |
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Este es un largometraje desarrollado por los creativos
de la serie televisiva Batman: The Animated Series
(1992 - 1994). En un principio las aventuras animadas
de Batman parecieron ser otro flagrante intento de explotar
comercialmente el formidable éxito de la saga de
los filmes
de Tim Burton, pero en escaso tiempo el cartoon
consiguió estatura y reconocimiento propios, y
ampliaron el universo del encapotado como nunca antes
se había hecho. La serie mantuvo la cuidada estética
de Batman
(1989), a la vez que se involucraba con guiones realmente
adultos y de excelente calidad. La inesperada popularidad
de la saga animada sorprendió a la Warner
(que esperaba tibios resultados), e inmediatamente impulsó
el desarrollo de un film propio, dotándolo de un
géneroso presupuesto - 6 millones de dólares
- y dándole luz verde para su estreno en cines,
en vez de lo habitual que hubiera sido comercializarla
directo a video. Una mala campaña publicitaria
determinó que el film pasara casi anónimamente
obteniendo una tibia taquilla, si bien en las ventas en
video la película demostró ser un absoluto
éxito. Una lástima, ya que es una cinta
que merecía mayor reconocimiento.
Batman: Mask of the Phantasm es un
excelente ejemplo de creatividad y respeto por el personaje.
Como suele pasar, las aventuras animadas en video de
la Warner suelen funcionar mejor que
sus contrapartes filmicas en la gran pantalla, y aquí
ocurre otro tanto. Si bien cuando uno examina el argumento
encuentra fallas, la película no decae en ningún
momento su interés y mantiene un suspenso envidiable.
Como es usual en el mundo de los comics, después
de haber pasado tanta agua bajo el río es habitual
que los inicios de los personajes se vuelvan a relatar
pero de modo alternativo. Aquí todo pasa por
Andrea Beaumont, que sirve tanto de nexo con la trama
central como para explorar los orígenes de Batman.
Vemos sus inicios en la lucha contra el crímen,
el desarrollo del primer disfraz, el hallazgo de la
futura baticueva, aunque todo ese tramo está
mayormente centrado en el desarrollo de la relación
romántica entre Andrea y Bruce. Esto no es ni
por asomo Batman
Begins, y en ese sentido los orígenes del
personaje están narrados de manera esquemática,
sin mayor profundidad. A su vez también hay un
vínculo con la prehistoria del Joker, esta vez
como un hampón del grupo mafioso que rodea a
Carl Beaumont.
Pero definitivamente no es una aventura que se centre
en los villanos clásicos de la tira; el papel del
Joker es secundario, y lo que interesa es la misteriosa
figura del Fantasma. El film se las arregla muy bien para
crear un suspenso más que correcto, a la vez que
dispara un tema habitual de la historieta - Batman como
sospechoso de haberse convertido en un vigilante, y pasando
a ser un fugitivo de la justicia -. Tanto el proceso de
investigación del encapotado como los flashbacks
sobre el pasado de Bruce y Andrea están hechos
de manera impecable. Y a medida que la trama progresa,
las escenas de acción se desarrollan con gran espectacularidad.
Alan Burnett, Paul Dini & compañía se
atreven a tomar algunas licencias que en la serie televisiva
resultaban imposibles, como mostrar la muerte de algunos
criminales, aunque sin llegar a los niveles explícitos
de violencia de Superman
vs Doomsday.
Mientras que la dirección es muy buena, la música
y los rubros técnicos excelentes, y la interpretación
vocal es formidable, sin embargo el argumento hace algo
de agua respecto de la misma figura del Fantasma. Su
primera aparición es muy buena, pero a medida
que avanza el guión y aparece el Joker, uno no
puede dejar de sentir que la formidable perfomance vocal
de Mark Hamill (Luke Skywalker de Star
Wars, quien ha reciclado de manera excelente su
carrera como intérprete en el mundo de la animación)
termina por sepultar a quien debería ser el villano
principal. Hamill roba cada una de sus escenas con una
facilidad pasmosa, con la mezcla adecuada de maldad
y locura que requiere el personaje, y opaca definitivamente
al Fantasma. (atención
spoilers) El final es otra vía alternativa
del universo de Batman, donde el espectador asume que
Andrea ha completado su venganza con la vida del Joker.
Tal como en Batman (1989), ya es costumbre
presentar a los villanos más importantes de cada
comic y darles un final violento, como si fueran aventuras
unitarias; en todo caso la omisión de una escena
explícita sobre la suerte del Joker puede dejar
librados al albedrío de la audiencia si el personaje
realmente ha muerto o no (fin
de spoilers).
Es una de las mejores aventuras animadas de Batman;
quizás le falte profundidad en los temas que
involucre - el origen del encapotado, por ejemplo, es
muy abreviado -, pero es un entretenimiento sólido
y con un atmósfera envidiable. Y es un producto
que merece nuestra sincera recomendación.
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