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USA, 2007 : Jake Gyllenhaal
(Robert Graysmith), Mark Ruffalo (Inspector David Toschi),
Robert Downey Jr (Paul Avery), Anthony Edwards (Bill Armstrong),
Chloe Sevigny (Melanie), Elias Koteas (Sargento Jack Mulanax),
Donal Logue (Capitán Ken Narlow), John Carroll
Lynch (Arthur Leigh Allen) Director
- David Fincher, Guión - James Vanderbilt, basados
en los libros Zodiaco y Zodiaco Desenmascarado:
La identidad del Asesino Serial Más Buscado
de Robert Graysmith
TRAMA : Una serie de homicidios
tiene lugar en la zona de San Francisco en 1969. Nada
llama la atención sobre ellos hasta que tres
periódicos de la ciudad comienzan a recibir cartas
anónimas y enigmas, cuyo autor dice ser el responsable
de los crímenes y se hace apodar Zodíaco.
La ciudad vive en estado de terror, y ni la policía
ni el periodismo logran obtener pistas válidas.
Pero el caricaturista Robert Graysmith ha hecho de los
casos su causa personal; y a mediados de los setenta
comienza su propia investigación. Graysmith irá
armando los rompecabezas que conforman las distintas
investigaciones policiales, descubriendo detalles que
a los detectives se les ha pasado por alto, y perfilando
las pistas tras un posible sospechoso que fuera descartado
en su momento.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Zodíaco está basado en el best
seller de Robert Graysmith acerca de las investigaciones
personales que llevó a cabo sobre el mencionado
asesino serial cuya identidad nunca pudo ser confirmada.
Los asesinatos de Zodíaco tuvieron lugar entre
1968 y 1969 tanto en la ciudad como en los alrededores
de San Francisco. Fue uno de los casos policiales más
resonantes de Norteamérica, ya que el homicida
comenzó a utilizar a la prensa para anunciar sus
próximos crímenes (o vanagloriarse de los
cometidos). Y la publicidad terminaría por poner
a la ciudad en un verdadero estado de terror.
Esta versión para la pantalla grande viene de
la mano de David Fincher. Fincher comenzó haciendo
videos musicales y cortos publicitarios hasta que saltó
a la pantalla grande con la criticada Alien 3
en 1992. Pero a pesar de la tibia respuesta de la crítica
y el público, alguien debe haber percibido el
talento de Fincher como para darle una nueva oportunidad
y deslumbrar al mundo con Seven
- Pecados Capitales (1995). Luego Fincher volvería
a descollar con El Club de la Pelea y muy pronto
ingresó en el club de los directores más
influenciales de la historia del cine.
En el caso que nos ocupa, Fincher tenía un interés
personal por la historia de Zodiaco; a los 19 años
ya había optado por los derechos sobre el libro
de Robert Graysmith y los mantuvo aferrados como dream
project durante años. Posiblemente el interés
se deba a que la infancia de Fincher transcurrió
al mismo tiempo que el asesino real cometía sus
crímenes, amén del clima de paranoia existente
que debió haber vivido en aquel entonces - Zodiaco,
en un momento, amenazó con comenzar a matar niños
en los buses escolares -.
Si bien esta nos es la primera vez que se lleva la
historia al cine, sin dudas es la versión más
intensa de todas. En este caso David Fincher da un paso
atrás en cuanto a su estilo y narración
habitual, y decide llevar un thriller de conspiraciones
al pie de la letra. Si no fuera por su firma, Zodiaco
bien podría pasar como una película de
Oliver Stone (JFK) o, mejor aún, de Alan
J. Pakula (Todos los Hombres del Presidente;
El Informe Pelícano). Aún con la
distancia geográfica que nos separa de los hechos,
Zodíaco se las ingenia para presentar
un enorme volumen de información de manera ordenada
y comprensible, y a su vez de modo completamente absorbente.
Funciona como un inmenso documental de Discovery
Channel, sólo que con actores de renombre.
La diferencia está en que Fincher recrea con
enorme grado de meticulosidad los crímenes más
conocidos del Zodíaco - instruyendo a los actores
con la asesoría tanto del real Robert Graysmith
como de uno de los supervivientes de sus ataques; filmando
en las locaciones originales o recreando digitalmente
los lugares para mantenerse fiel a los hechos -, y no
sólo en lo formal. Tanto el ataque a los amantes
en el auto, como la pareja en el lago y, especialmente,
la mujer con el bebé que es levantada en la autopista
por el supuesto asesino son secuencias brillantes, que
hacen saltar al espectador de la butaca. Ciertamente
Fincher no precisa sangre para generar el impacto; basta
mantener la escena en silencio, con el asesino fuera
de cámara para que - cuando ingrese al plano
- se produzca el shock. El impacto se genera simplemente
porque lo que vemos ya ha pasado en la realidad, y no
son un grupo de adolescentes idiotas semi desnudas en
una cinta mediocre de ficción.
El tema es que, salvo esos ataques, la película
diluye su tensión a medida que el asesino decide
pasar a cuarteles de invierno; y es allí cuando
el film se reconstruye como un thriller de conspiraciones.
Específicamente no es que nadie oculte la verdad,
sino que está tan fragmentada en distintos cuerpos
policiales que nadie pudo ver el panorama en conjunto.
Ciertamente uno no puede aseverar si las conclusiones
a las que llega el filme son reales, pero están
presentadas con tal grado de convicción que es
imposible no darlas como ciertas. Es un filme verdaderamente
absorbente desde el punto de vista intelectual.
Tal como figura en la película, Harry
el Sucio es una historia de ficción cuyo
asesino estaba basado en el perfil de Zodíaco
- en actividad durante aquel momento -. A su vez no
se pueden negar las influencias que el caso real ha
tenido sobre el perfil cinematográfico de los
asesinos en serie - las pistas, los enigmas, las cartas
a la prensa, la aplicación de la sicología
forense -; en todo caso, Fincher ya había creado
su propio modelo de Zodíaco en Pecados
Capitales.
Las actuaciones son excelentes, aunque aquí
los actores sólo están para recitar sus
parlamentos y darle avance a la historia. No es un filme
con final definido - el caso aún sigue abierto,
aún cuando el principal sospechoso al que apunta
Robert Graysmith falleciera en 1992 -, pero es tan intensa
(en shocks e intrigas) que resulta muy recomendable
hacer el viaje que propone. |