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USA, 2005 : Josh Hutcherson (Walter), Jonah Bobo (Danny),
Dax Shepard (astronauta), Kristen Stewart (Lisa), Tim
Robbins (padre) Director - Jon Favreau, Guión
- John Kamps & David Koepp, basados en la novela
de Chris Van Allsburg, Musica - John Debney |
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TRAMA : Walter y Danny son dos hermanos que
aún no se reponen del reciente divorcio de sus
padres. De visita en la casa del padre, éste
debe salir imprevistamente por cuestiones de trabajo
y los chicos quedan a cargo de Lisa, la irresponsable
hermana mayor. Pero mientras Lisa se encierra en su
cuarto a escuchar música, los chicos pelean constantemente
hasta que Danny es encerrado en el sótano de
la casa y descubre un antiguo juego de mesa llamado
Zathura. Intentando reconciliarse con Walter, Danny
comienza a jugar a Zathura, pero extraños sucesos
comienzan a ocurrir, y pronto los chicos se percatan
de que los acontecimientos que narra el juego son reales.
De pronto su casa se encuentra flotando en el espacio,
y los niños deben evadir lluvias de asteroides,
robots asesinos y peligrosos alienígenas. La
única esperanza de regresar sanos y salvo a la
Tierra parece ser llegar hasta el final del juego.
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Jon Favreau es un actor secundario bastante popular en
los filmes de Hollywood, aunque posiblemente su nombre
sea desconocido para la mayoría del público.
Pero basta verlo en papeles de soporte como el abogado
sordo amigo de Matt Murdock en Daredevil, como
para recordar su cara y reconocer que uno lo ha visto
en muchos filmes. Favreau probó suerte con la dirección,
y Elf (2003) se convirtió en un éxito
de taquilla que le abrió las puertas de Hollywood.
Basta decir que después de Zathura su próximo
proyecto es la adaptación a la pantalla grande
del héroe de la Marvel The Iron Man.
Sin conocer demasiado de su corta carrera como director,
debo reconocer que Favreau tiene talento. En este caso
le toca el turno a Zathura, una obra de Chris
Van Allsburg en que el autor termina por copiarse a
sí mismo y a uno de sus libros más conocidos
que es Jumanji. En principio el éxito
de la adaptación cinematográfica de Jumanji
impulsó una secuela que nunca terminó
por despegar en Hollywood, y que con el tiempo evolucionó
hasta transformarse en Zathura. Los mecanismos
son idénticos: niños que encuentran un
juego de mesa que tiene vida propia y que termina por
abrir portales dimensionales. En Jumanji, eran
viajes en el tiempo y la llegada de todo tipo de fauna
salvaje. Aquí directamente son aliens y el espacio
exterior.
Y a pesar de seguir todos los clisés de Jumanji,
Zathura es un filme muy superior. Personalmente
Jumanji siempre me pareció entretenimiento
con la misma consistencia de una hamburguesa: algo rápido
y placentero que se olvida a los 5 minutos de haberlo
disfrutado. A su vez el otro problema de Jumanji
es Robin Williams - actor con gracia si los hay,
pero cuando juega a la comedia pura termina siendo irritante
y cuando no, empalagosamente melodramático -.
Pero aquí Favreau y los guionistas (en especial
el excelente David Koepp) le dan total realismo a los
personajes, dejan que la aventura la guien unos niños
y fundamentalmente, consigue unos formidables actores
infantiles. Los minutos iniciales de Zathura
son un ejemplo de cómo debe hacerse un filme
infantil sin caer en caricaturas ni trazos gruesos.
Y cuando el juego de mesa aparece, es cuando comienza
la aventura. Es un filme bastante intenso, que no termina
por saturar al espectador con los efectos especiales y
que, gracias a la tridimensionalidad dada a los chicos
permite seguirlos dentro de la trama. Porque Zathura
es una historia sobre el crecimiento de los niños,
el abandono de sus recelos como hermanos, el olvido de
las culpas mutuas y, especialmente, el cierre de las heridas
causadas por el divorcio. Tanto Walter, Danny como Lisa
son totalmente disfuncionales, egoístas acerrímos
que viven en sus mundos personales, y a los que las desventuras
del juego los lleva a descubrir su solidaridad, su esencia
como grupo familiar (post divorcio). Uno podría
incluso comparar a sus heridas emocionales con la de los
protagonistas de filmes como Los
Pajaros o Planeta
Prohibido, aunque suene algo descabellado; consideremos
que en esos filmes, los momentos de tensión emocional
de los protagonistas disparaban sucesos fantásticos.
Quizás todo esto suene a un exagerado análisis
de un filme standard de entretenimiento, pero me
resulta una interpretación válida. A fin
de cuentas Zathura no deja de ser un capítulo
extendido de The Twilight Zone; y a mi juicio,
son los inconscientes de los protagonistas los que, a
través del juego de mesa, comienzan a abrir los
portales hacia otras dimensiones.
Detrás de todo su show de fuegos artificiales,
Zathura no deja de ser un film moralizante. Es
una fábula que predica la reconciliación
y el respeto entre los hermanos, e incluso se puede
interpretar que si bien el divorcio no ha sido suficiente
para unirlos, es necesario que pasen acontecimientos
descomunales (una invasión alienígena,
un bombardeo de meteoritos, etc) para que redescubran
sus sentimientos fraternales. Y que inconscientemente
ellos mismos provocan dichos sucesos. La relación
entre los hermanos es totalmente diferente hacia el
final del film, y todos los acontecimientos que viven
sirven para que descubran cosas nuevas en su interior,
cuando no vencer sus miedos.
Es una película altamente entretenida y bien
hecha. Posiblemente no sea un clásico, pero es
un show inteligente y bien escrito, y considero que
es un modelo de cómo hacer una muy buen película
para toda la familia. Desde ya será interesante
ver qué es lo que hará Favreau con su
adaptación del Hombre de Hierro. |