|
USA, 2011 : Danny McBride (Principe
Thadeous), James Franco (Principe Fabious), Natalie Portman
(Isabel), Zooey Deschanel (Belladonna), Toby Jones (Julie),
Justin Theroux (Leezar) Director
- David Gordon Green, Guión - Ben Best &
Danny McBride
TRAMA : Cuenta la leyenda que
cada 100 años un malvado hechicero suele raptar
a vírgenes para intentar preñarlas durante
el eclipse de las dos lunas y, como fruto de dicho acto,
engendraría a un dragón invencible con
el cual dominaría el mundo. Pero dicha ceremonia
siempre ha sido interrumpida por los caballeros de la
Orden Dorada, una orden de justicieros dedicados a combatir
el mal. Ahora, en los territorios del rey Tallious,
el príncipe Fabious se prepara para casarse con
la doncella que ha logrado rescatar de las garras del
mago Leezar. Pero Leezar llega a tiempo para raptarla
y llevársela a su castillo, a la espera del eclipse
de las dos lunas. El heroico principe Fabious se lanza
a la misión de recuperar a la chica... pero su
padre lo obliga a llevar a su hermano Thadeous con él.
El problema es que Thadeous es un zopenco bueno para
nada, que vive para las drogas y el sexo. Sin embargo
Thadeous terminará descubriéndose a si
mismo como un héroe al final de la larga jornada
de rescate.
|
|
Imaginen a La Princesa
Prometida reescrita por Seth Rogen en clave de bromance
- el género surgido a partir del hit Virgen
a los 40 (2005), y en donde un grupo de varones mantenía
un grado de afecto y amistad tan íntimo y sensible
que es lo más parecido a un romance entre hombres,
pero sin sexo ni intereses gay -. De eso se trata
Caballeros, Princesas y Otras Bestias. Por supuesto
que a esto se le agregan otros temas favoritos de Rogen,
como drogas, bromas sobre fluidos corporales y observaciones
desubicadas de todo tipo. Quizás el mayor problema
del filme sea que el mismo Rogen no esté involucrado
- ni como actor ni como libretista - y, en cambio,
tengamos a un pálido imitador en el aspecto creativo.
Al menos las comedias de Rogen tienden a ser mucho más
graciosas y emotivas que esto que vemos aquí.
Los protagonistas son James Franco y Danny McBride,
una dupla que trabajó en la exitosa Pineapple
Express (2008) y que aquí quiere repetir
la movida. Los personajes son idénticos: Franco
parece una versión dopada de El Príncipe
Valiente, y McBride es el desubicado que dice disparates
todo el tiempo. Ambos se ven obligados a rescatar a
la insoportable Zooey Deschanel (en un papel tan inocuo
que casi se lo podría tildar de cameo extendido)
de las garras del malvado mago Leezar (Justin Theroux,
el villano de Los Angeles de Charlie: Al Limite).
Para ello se embarcan en una misión de búsqueda
de objetos mágicos con los cuales poder derrotar
al hechicero en su propio territorio. En el camino se
le suma varios hombres fieles del ejército de
su padre, algunos traidores y una misteriosa arquera
(Natalie Portman), la cual parece tener su propia agenda.
Según lo que uno puede descubrir en la trivia de
la IMDB, Caballeros, Princesas y Otras Bestias
es en realidad un ejercicio de improvisación. Los
libretistas dieron un par de lineamientos generales y
el resto fue creado sobre la marcha en el mismo set. Mientras
que la improvisación suele dar resultados efectivos,
es necesario que el director controle tiempos y climas
como para que el proceso no resulte reiterativo, abrumador
o sin gracia. El problema es que David Gordon Green deja
la película en piloto automático y le ha
cedido todo el control creativo al co-guionista y estrella
Danny McBride, quien se la pasa puteando todo el tiempo.
A mi me gusta el humor profano y las secuencias zarpadas,
pero es necesario que haya pausas en el medio como para
tomar un poco de distancia y darles efectividad. Uno
se rie a la primera puteada, pero a la vigésima
- disparada en menos de cinco minutos -, uno ya empieza
a aburrirse.
Todo ello lleva a que Caballeros, Princesas y Otras
Bestias sea una película completamente desbalanceada.
Hay secuencias muy graciosas y hay otras que son un
bochorno. Los chistes sobre la droga se ven completamente
fuera de lugar y la estrella del show - McBride
- parece un clon de segunda de Adam Sandler, empecinado
a reunir a famosos y darle papeles avergonzantes. Por
ejemplo el casting de la ganadora del Oscar,
Natalie Portman, que es algo completamente descolgado.
La Portman actúa todo el tiempo como si estuviera
en otra película (p.ej. una versión seria
de Robin Hood) y sus parlamentos están
depurados de vulgaridades, con lo cual zafa bastante
bien. Al menos lo suyo no es el rol bonzo que le
tocó a Nicole Kidman en en la comedia con Adam
Sandler y Jennifer Aniston Just Go with It.
Si el ego de Danny McBride hubiera estado más
controlado, Caballeros, Princesas y Otras Bestias
podría haber sido más efectiva. El problema
es la saturación de guasadas, la que le
resta gracia al relato en vez de sumárselo. Igual
es una comedia simpática plena de toques fantásticos,
un filme que se deja ver... siempre y cuando sea
otro el que nos pague la entrada. |