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USA, 2011 : James McAvoy (Charles
Xavier), Michael Fassbender (Erik Lenseherr / Magneto),
Kevin Bacon (Klaus Schmidt / Sebastian Shaw), Jennifer
Lawrence (Raven / Mystique), Rose Byrne (Moira McTaggart),
January Jones (Emma Frost), Nicholas Hoult (Hank McCoy
/ Bestia), Director
- Matthew Vaughn, Guión - Jane Goldman, Ashley
Edward Miller, Zack Stentz & Matthew Vaughn, basados
en el comic de la Marvel creado por Stan Lee y Jack
Kirby, y actualizado por Chris Claremont
TRAMA : En 1944 Erik Lenseherr
era un niño judío prisionero de un campo
de concentración. Al ser separado de sus padres,
el shock despierta en Erik la habilidad de doblar los
metales con la mente. El suceso no pasa desapercibido
para el científico nazi Klaus Schmidt, quien
insiste en que el joven Erik demuestre nuevamente sus
poderes; pero ante la negativa del joven, Schmidt ejecuta
a su madre frente a sus ojos. Ahora estamos en 1962
y Lenseherr se ha convertido en un joven sediento de
venganza, quien ha rastreado a Schmidt por todo el mundo
hasta llegar a Las Vegas, en donde el criminal nazi
regentea un club nocturno y se hace llamar Sebastian
Shaw. Pero el club es una tapadera para las operaciones
de espionaje de Shaw, en donde negocia con los rusos
la instalacion de una base misilistica en Cuba. Cuando
Lenseherr se dispone a atacar a Shaw, descubre que tanto
éste como sus guardaespaldas son mutantes mucho
mas poderosos que él, y resulta ferozmente golpeado.
A ultimo minuto es rescatado por un equipo de la CIA
comandado por un joven profesor llamado Charles Xavier,
un poderoso mutante capaz de leer y dominar las mentes
de los demás. Ahora Xavier le pide a Lenseherr
que se sume a su equipo de mutantes para detener a Shaw,
de quien se cree que está orquestando una guerra
nuclear entre los soviéticos y Norteamérica;
pero Erik está tan enceguecido con su misión
de venganza que puede convertir a toda la operación
en un desastre colosal que afecte el destino de toda
la humanidad.
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Blade (1998) fue la cabecera
de playa del desembarco de la Marvel en el cine,
y pronto se sumarían una parva de adaptaciones
de comics de la editorial. Pero la verdadera prueba de
que el negocio era muy rentable para la editorial fue
el masivo hit de X-Men (2000).
En lo personal, los filmes de los hombres X siempre me
parecieron muy inteligentes pero demasiado estáticos
- la acción era poca o no era memorable
-, aún con toda la parafernalia desplegada en X-Men:
The Las Stand (2006). Como todavía esa vaca
tenía leche, la Marvel decidió seguir
ordeñándola con precuelas, primero con X-Men
Origenes: Wolverine (2009) y luego con la de Magneto,
la cual terminó por mutar a último momento
en un reboot / precuela de todos los hombres X.
El resultado final es el filme que ahora nos ocupa.
Por suerte tuvieron el tino de despedir al imitador
Brett Ratner y trajeron a un tipo con talento real como
es Matthew Vaughn - Layer Cake, Kick
Ass -. La buena nueva es que Vaughn le aporta la
adrenalina que le faltaba la saga; si bien los filmes
de Bryan Singer tenía una excelente caracterización
de personajes, a veces se excedían en palabras
y retaceaban en acción, o las proezas superheroicas
se quedaban algo cortas. Acá hay mucha más
acción y es realmente espectacular, pero esto
se logra a cambio de sacrificar la tridimensionalidad
de los personajes. El único desarrollado como
la gente es Erik Lenseherr / Magneto, después
hay un borrador a trazos gruesos del profesor Xavier,
y el resto es absolutamente anónimo.
Si hay una palabra para definir a X-Men: Primera
Generación sería inconsistencia.
Es un filme que hace muchas cosas brillantes y hace
algunas terribles, y da la sensación que el libreto
es un conglomerado de aportes sin que hubiera un guionista
rector que hiciera el control final de calidad (o puliera
las desprolijidades). Si bien esto es un reboot
uno no puede dejar de toparse con algunos detalles chocantes,
como que todos los hombres X ahora son adultos jovenes
de la misma edad - trasladando esto a la saga dirigida
por Bryan Singer, cuesta imaginar que el veterano Patrick
Stewart (o el mismo Ian McKellen) figure con la misma
edad que la bellísima y fresca Rebecca Romijn
-. Por supuesto el libreto se despacha con una explicación
no muy creible para esto, lo que equivale a tapar al
muerto con un diario y seguir adelante con el partido.
Otro punto pasa por el cast, que es dispar. Aún
cuando tengan edades similares, Michael Fassbender parece
el papá de James McAvoy; y en el caso de Jennifer
Lawrence, se ve demasiado insulsa en comparacion a la
Mystique / femme fatale que componía Rebecca
Romijn en la saga original. Bah, también
es cierto que McAvoy no exhibe esa presencia imponente
que tenía Patrick Stewart, aunque resulta mucho
más natural imaginar a Fassbender (con toda su
furia e intolerancia) como la versión joven de
Ian McKellen.
Otro detalle es que la mayoría de los origenes
de los personajes están cambiados respecto del
comic original, pero ya eso es un tema para los especialistas.
Quizás mi ultimo pero hacia el filme sería
la insistencia en forzar la marcha, metiendo con calzador
cosas vinculadas con la saga original de Singer. El
cómo Magneto se transforma en villano parece
una invención de ultimo momento del libreto y
no el resultado de una evolución natural dentro
de la historia. Luego está la aparición
del avión Blackbird característico de
los X-Men, la mansión de Xavier, el incidente
en donde el profesor queda lisiado, la construcción
del dispositivo Cerebro para ubicar mutantes, etc, etc...
cosas que yo hubiera incluido con mayor discrecionalidad
en los siguientes filmes. A final de cuentas, ésta
es la primera entrega de una nueva trilogía,
¿no?.
Ahora que uno ha terminado de ennumerar defectos y desprolijidades,
corresponde hablar de los méritos de X-Men:
Primera Generación. Si uno perdona esos detalles,
el filme es una gozada. El villano de Kevin Bacon es muy
bueno, aunque el libreto omite imperdonablemente una explicación
de cómo este tipo adquirió super poderes
de un día para otro. Aquí Bacon hace de
super villano (al estilo de los filmes de James Bond)
dotado de su propio plancito para destruir al mundo.
Lo que hace tan disfrutable a X-Men: Primera Generación
es que tiene el tino de convertir a la trama en una especie
de versión alternativa (y secreta) de los sucesos
que llevaron a la famosa crisis de los misiles cubanos
en octubre de 1962. Esto es, una epica retro de superhéroes
con toques de intriga internacional. El escenario
es tan gloriosamente rico que uno perdona las pifias del
libreto o los errores de casting. El otro enorme punto
a favor es la historia de origen de Magneto, que es realmente
potente. Es una lástima que dichas escenas provengan
de la canibalización de un libreto descartado -
el que habían escrito para la abortada película
sobre el personaje -, porque tienen una energía
y calidad enorme, además de que su nivel contrasta
seriamente con el resto de las secuencias (que tienen
tufo a añadido).
X-Men: Primera Generación es una desprolijidad
brillante. Es espectacular y entretenida, aunque cada
tantos minutos tenga alguna pifia. Pero como arranque
para una nueva trilogía me parece excitante,
y no veo la hora de ver las nuevas entregas... aunque
espero que en la próxima ocasión esta
gente se tome la molestia de pulir la historia como
se debe.
(en nota para la trivia, para los libretistas
yanquis Villa Gesell es una especie de fiordo a orillas
de los Andes en donde viven millones de nazis escondidos.
¡Cómo se nota que para esta gente el limite
del universo es la frontera con Mexico!)
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