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USA, 1994 : Sander Vanocur (como
él mismo), Jane Kaczmarek (Dra. Caroline Jaffe),
Bree Walker (como ella misma), Dwier Brown (Matt Jensen),
Brian McNamara (Mike Curtis), James Morrison (Paul Whitaker)
Director - Robert Iscove, Guión
- Jeremy Thorn & Walon Green
TRAMA : La transmisión
habitual de TV se interrumpe y un noticiero irrumpe
con un flash informativo. Un asteroide a punto de chocar
con la Tierra se ha fragmentado en tres pedazos, los
cuales han caído en Norteamérica, Francia
y China. La exploración de la zona del impacto
revela que los fragmentos emiten una poderosa señal
electrónica, la cual interfiere con las emisiones
de radio. El tráfico aéreo se paraliza,
y la NASA investiga los incidentes. Pero a los escasos
minutos hay noticias de un nuevo asteroide, dirigiéndose
contra el Polo Norte. Se envian cazas a interceptarlo
con misiles atómicos, los cuales desintegran
el objeto pero el mismo emite un rayo que derriba a
los aviones. Pero, entre ese incidente, la decodificación
de las señales emitidas por los meteoritos impactados,
y el hecho de que las tres colisiones se encuentren
a 45 grados exactos del polo, los rumores acerca de
una invasión extraterrestre comienzan a cobrar
fuerza.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Los ingleses utilizan una categoría muy general
llamada mockumentary (o falsos documentales), pero
uno podría rebautizarla como experiencias virtuales.
El género fue fundado inconscientemente por Orson
Welles en su mítica emisión de radio de
1938 de La Guerra de los Mundos. Allí Welles
tomó la novela clásica de H.G. Wells y la
rearmó como un falso informativo que narraba la
evolución gradual de una invasión alienígena
a la Tierra. Y a pesar de los cuidados y advertencias
que incluyó Welles para indicarle a los oyentes
que se trataba de un radioteatro, la gente se lo tomó
en serio y desencadenó una oleada de pánico
masivo. Lo que Welles terminó por demostrar es
que la gente, sin importar lo delirante que pueda ser
el contenido va a aceptar todo lo que se narre como cierto,
simplemente porque el formato está catalogado como
creíble.
Desde aquel entonces, se han rodado numerosos mockumentaries,
desde Este es Spinal Tap hasta El
Proyecto Blair Witch - quien sería quien
aggiornara la idea y generara una enorme cantidad
de seguidores que adoptarían el mismo formato:
Cloverfield, Rec,
Alien Abduction, El Diario de los Muertos, Incidente
en el Lago Ness, etc -. Sea un documental, un falso
noticiero, una emisión de radio orquestada, lo
cierto es que la gente juzga por la cáscara y
no por el huevo. En el caso de El Proyecto Blair
Witch, la cámara en mano produce una sensación
de inmediatez que pone al espectador dentro de la experiencia
misma; en el caso de los falsos informativos, es una
experiencia pasiva (y más intelectual) pero no
menos inquietante. La data nos llega a través
de terceros - los falsos periodistas - y nos genera
expectativas; la sobreabundancia de reporteros y especialistas
remachan una y otra vez la supuesta veracidad de los
hechos.
Without Warning no es el primer experimento
televisivo en tal sentido. Los ingleses han incursionado
varias veces en el género, comenzando a partir
de Alternative 3 (1977) y siguiendo hasta Ghostwatch
(1992). Los americanos también desarrollaron
títulos similares como Special Bulletin
(1983). Sean abducciones extraterrestres, expediciones
a casa embrujadas o el seguimiento de una escalada terrorista
nuclear (en sus casos respectivos), el formato que adoptan
le da visos de veracidad. Se toman como ciertos, en
algunos casos hay llamadas y brotes de pánico,
y por más que la cadena emisora ponga carteles
a cada rato de que se trata de ficción, la gente
que agarra el programa a mitad de camino se traga el
anzuelo con la caña entera.
En el caso de Without Warning, es un programa
generado por la CBS para la noche de Halloween.
La película empieza con una escena de misterio
propia de un policial hasta que la pantalla se interrumpe
por un flash informativo. Las cosas se ponen shockeantes
porque la falsa emisión tiene a Sander Vanocur
- un veterano y reconocido periodista que incluso reporteó
a Bobby Kennedy en su momento - sentado en el despacho
de la CBS News y dando la noticia de que tres
fragmentos de meteoritos chocaron contra la Tierra en
el mismo paralelo y a idéntica distancia entre
sí. Después salta a otra conocida periodista
- Bree Walker, a bordo de un helicóptero - cubriendo
la zona de impacto en Grover's Mill, New Jersey, que
es precisamente donde llegaba la primera cápsula
marciana de la emisión de Orson Welles de La
Guerra de los Mundos. Y por si quedaban dudas, minutos
más tarde tenemos una entrevista satelital con
Arthur C. Clarke acerca de estos incidentes.
Sinceramente deseaba que Without Warning me gustara
más, pero terminé encontrándole un
monton de detalles que empobrecen la experiencia. Desde
el inicio la película satura de información
al espectador, con reportes de todas partes del mundo,
en vez de comenzar con una lenta escalada de sucesos.
Por otra parte el nivel de perfomances y de las escenas
son bastante desparejos. Hay varios rostros conocidos
- Jane Kaczmarek de la serie Malcolm, John de Lancie
de Star Trek: The Next Generation, Phillip Baker
Hall, etc - en los roles de periodistas y expertos, pero
hay otros (como el experto SETI) que directamente son
malos actores y la arruinan cuando les toca disparar fragmentos
fundamentales de la historia en sus diálogos. En
otros casos como Special Bulletin, se le daba mayor
aire a la historia, dedicándole más tiempo
a los periodistas falsos apostados en los sitios; pero
Without Warning resulta por momentos abrumadora
e impide al espectador sumergirse en la experiencia.
Es una buena película y es un experimento interesante;
sin dudas la logística de la producción
debió ser infernal para coordinar una enorme
cantidad de actores y locaciones cuyas escenas no superan
los 3 minutos y se suceden sin cesar. Pero el director
Iscove no es muy exitoso con el timing que precisaba
la historia, y en la enorme cantidad de secuencias que
debe manejar se le escapan un par de malos intérpretes
que le quitan brillo y credibilidad al proyecto. |