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USA, 2009 : Jackie Earle Haley
(Walter Kovacs / Rorschach), Billy Crudup (Dr. Manhattan
/ Jon Osterman), Patrick Wilson (Dan Dreiberg / Buho Nocturno
II), Malin Akerman (Laurie Jupiter / Espectro de Seda
II), Matthew Goode (Adrian Veidt / Ozymandias), Jeffrey
Dean Morgan (Edward Blake / el Comediante), Carla Gugino
(Sally Jupiter / Espectro de Seda), Matt Frewer (Edgar
Jacobi / Moloch el místico), Stephen McHattie (Hollis
Mason / Buho Nocturno) Director
- Zack Snyder, Guión - Alex Tse y David Hayter,
basados en la novela gráfica homónima
de Alan Moore y Dave Gibbons
TRAMA : Norteamérica,
en un 1985 alternativo. Durante la Segunda Guerra Mundial
se han formado grupos de vigilantes enmascarados que
han combatido al crimen. Pero con el paso de los años
los desmanes de algunos de ellos y su excesiva violencia
han motivado que el gobierno impulsara el acta Keene,
la cual prohibe sus actividades. Ahora, en medio de
una escalada de tensión de la Guerra Fría
- que tiene a Estados Unidos y la URSS al borde de una
guerra nuclear -, Edward Blake ha aparecido muerto.
Rorschach, un vigilante renegado que continúa
en actividad, sabe que Blake era el Comediante - uno
de los pocos héroes legales que ha continuado
trabajando para las órdenes del gobierno norteamericano
- y sospecha que ha sido asesinado. Alertando sobre
el hecho a otros héroes retirados como Ozymandias
y Buho Nocturno II, Rorschach prosigue con su investigación,
convencido que se trata de una conspiración destinada
a eliminar a los antiguos vigilantes. Pero Rorschach
terminará por descubrir, detras de la muerte
del Comediante, una inesperada y shockeante verdad que
puede afectar el destino de toda la humanidad.
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Antes de empezar a comentar Watchmen (Vigilantes),
es imprescindible describir el gigantesco derrotero que
sufrió la historia desde que naciera de la pluma
de Alan Moore y Dave Gibbons entre 1986 y 1987 hasta su
llegada a la pantalla grande.
Todo empieza en 1985, cuando la DC Comics adquirió
a la Charlton Comics y estaba planeando un relanzamiento
de su línea de personajes. Mientras tanto, Alan
Moore venía trabajando en la idea de realizar
una especie de comic opera, en donde los personajes
de diversas tiras estuvieran relacionados y la premisa
inicial fuera el asesinato de uno de ellos. Moore presentó
el proyecto a los ejecutivos de la DC, utilizando
para el mismo varios de los héroes de la recién
adquirida Charlton; pero si bien estaban interesados
en la propuesta, el editor en jefe de la DC -
Dick Giordano - le sugirió a Moore que dichos
personajes le habían costado caro a la editorial
como para liquidar a algunos de ellos a lo largo de
la historia. En cambio, se podía mantener la
trama con héroes creados especialmente para la
misma, ya que sus características eran fácilmente
reconocibles con los lectores. Moore llamó a
uno de sus colaboradores, el dibujante Dave Gibbons,
y juntos se embarcaron en la aventura de crear una miniserie
de 12 episodios. Pero a medida que desarrollaba Watchmen,
Moore se dió cuenta de que la historia inicial
era demasiado corta y comenzó a densificarla
con documentación adicional, historias de origen
de los caracteres, fábulas intermedias (como
el comic ficticio Cuentos de la Fragata Negra,
que se incluye dentro del desarrollo de Watchmen
y es una historieta que varios de los personajes leen
en el transcurso de la historia), y gran cantidad de
flashbacks sobre sucesos importantes del pasado
que repercuten en el presente. Si bien esto era un recurso
de relleno, terminaría dándole a Watchmen
un enorme sentido alegórico y, al momento de
su publicación, pasaría a ser considerada
como una de las piedras fundamentales de una nueva generación
de comics.
Con el enorme suceso de la novela gráfica, Hollywood
se interesó en llevarla al cine. En 1986 Lawrence
Gordon adquirió los derechos y empezaría
un larguísimo periplo en donde terminaría
involucrando a cuatro estudios de Hollywood, lo que
después terminaría generando una enorme
gresca judicial entre todos ellos. Primero Gordon fue
a golpear las puertas de la Fox, quien pondría
a Sam Hamm (el libretista de la Batman
de Tim Burton) a desarrollar un libreto, el cual estuvo
listo en 1988. Pero la Fox no quedó convencida
con el resultado y el proyecto quedó en el limbo
hasta 1991. Como Gordon estaba cansado de esperar el
visto bueno del estudio, se fue a la Warner Brothers;
allí atacharon a Terry Gilliam (Brazil)
al filme, pero el director llegó a la conclusión
de que era infilmable (al menos como película;
Gilliam era proclive a desarrollarlo como una miniserie
de 5 horas). Entre ello y el hecho de que la Warner
sólo quería gastar 25 millones de dólares
(!) en la producción provocaron la partida de
Gilliam (y consecuentemente de Gordon).
Para el 2001 Lawrence Gordon volvió a la carga
y se fue para la Universal; allí pusieron
a David Hayter a desarrollar el libreto. Para ese entonces
los sucesos del 11 de setiembre le habían dado
un nuevo sabor a la historia... y Hayter decidió
contemporizar la trama, trasladándola a la época
actual. En un principio Hayter estaba apalabrado para
ser el director del filme... hasta que siguió
sin pasar nada y el indomable Gordon decidió
probar suerte con la Paramount en el 2004. En
la Paramount mantuvieron el libreto de Hayter
pero llamaron a Darren Aronofsky para dirigir. Aronofsky
se acobardó con la magnitud del proyecto, partiendo
a filmar La Fuente de la Vida;
en reemplazo vino Paul Greengrass (de la saga de Jason
Bourne)... pero problemas financieros y la partida
del CEO de la Paramount hundieron nuevamente
las posibilidades de concretar la película.
Para el 2005 Gordon regresó a golpear las puertas
de la Warner... y allí las cosas por fin
obtuvieron luz verde, sumando al director de 300,
Zack Snyder, al proyecto. El problema del periplo de
Gordon es que, con excepción de la Universal,
el resto de los estudios estaba enganchado con derechos
y retribución de costos de desarrollo, lo cual
devino en una gran cantidad de litigios mutuos que recién
se resolvieron en febrero 2009, a un mes del estreno
del filme. La Paramount se quedó con el
25% y la distribución a nivel mundial; la Fox
recibiría un 8.5% de la recaudación más
10 millones de compensación por ser la dueña
original - aunque no tendría copropiedad en el
lanzamiento en video -; y la Warner se quedaría
con el resto. Todo ello por la adaptación de
un comic que, tras el enorme éxito de The
Dark Knight, presagiaba ser otro hit de semejante
calibre en la temporada 2009.
Pero dejando de lado la anecdótica historia de
su derrotero hasta la llegada a la pantalla grande, la
realidad es que Watchmen no es una historieta en
el sentido tradicional. Sin dudas es un comic realmente
original y uno cuyas influencias llegan hasta el día
de hoy - vean sino la versión descremada que hizo
la DC Comics con La
Liga de la Justicia: La Nueva Frontera -, pero no
es una tira clásica en donde se puedan sacar subproductos
y merchandising. Es una trama oscura y alegórica
que se puede leer en varios niveles, pero todos ellos
son adultos. En lo personal me resulta fascinante el universo
que crea Moore desde el momento en que los héroes
quedan prohibidos (ya hemos comentado que la Marvel
hizo algo similar con el comic de Los Vengadores),
pero la historia central en sí (la conspiración)
tiene un desenlace muy poco convincente. El otro problema
que he encontrado difícil de digerir es el hecho
de que este mundo en realidad está poblado con
loquitos disfrazados, ninguno de los cuales tiene
superpoderes (con la excepción del Dr. Manhattan).
Un super héroe debe tener algún poder para
llamarse así; aquí la excusa es que policías
fuera de servicio y vigilantes aficionados empezaron a
disfrazarse para combatir el crimen. Quizás el
tema pase por el origen de los personajes (los de la editora
Charlton, que sirvieron de molde a Moore), que
es demasiado mundano. Al menos Buho Nocturno tiene una
impresionante galería de gadgets (basado
en Blue Beetle, quien a su vez era un clon de Batman);
el Dr. Manhattan es el único tipo con superpoderes,
que maneja la materia y está inspirado en el Capitán
Atom; pero el resto son unos chichipíos
en trajes de carnaval. Si bien Rorschach está
tomado de Mister A, el Comediante se basó
en Peacemaker (que a su vez clona al Capitán
América), y Espectro de Seda está influenciado
por Canario Negro (de la DC), admitirlos
como superhéroes en un sentido tradicional implica
un conocimiento muy nerd del universo de los comics.
Con lo cual llegamos a esta versión 2009 de
Watchmen. Las reviews alrededor del mundo han
sido mixtas (mayormente positivas), pero no he encontrado
ninguna de ellas que tengan un correcto balance del
filme. Por un lado, los fans aplauden y la consideran
una obra maestra (aunque en general terminan por aplaudir
cualquier adaptación potable de sus historietas);
por otro lado los críticos de carrera apuntaron
contra la falta de originalidad de Snyder (calcando
cuadro por cuadro la tira de Alan Moore); y aquellos
quienes han leído la historieta, se lanzaron
contra la densidad de la historia y la necesidad de
una adaptación real más que una transcripción
del texto.
En sí Watchmen no es una obra maestra,
pero no lo es por poco. El problema principal es que
la fidelidad de Snyder a la novela gráfica traslada
una buena parte de los defectos de la obra de Moore
al filme (sí, el comic de Watchmen no
es perfecto!), pero corrige una enorme mayoría
de ellos. Yo aplaudo la poda del relato paralelo basado
en el comic ficticio Tales of the Black Freighter,
ya que en la tira resultaba demasiado pesado (añadía
otra subtrama más a la cantidad enorme que manejaba
la historieta). Si bien Tales of the Black Freighter
establecía paralelismos entre su historia y la
misión del villano, era un exceso de recursos
que terminaban por desviar la atención del lector.
Aún sin ella, el filme se centra en las historias
de los orígenes de la mayoría de los personajes
- que están excelentemente narradas -, pero sigue
cayendo en el mismo defecto: nos alejamos del punto
central del problema, que es la resolución del
asesinato del Comediante y el descubrimiento de la conspiración.
La historia avanza poco, aunque los adornos sean hermosos.
Hay otras secuencias que han sido podadas, como la
muerte del primer Buho Nocturno, y en cambio otras son
contadas en el flashback inicial (que es muy
bueno). Aún cuando haya leído el comic,
no debo dejar de reconocer que el trabajo de condensación
es notable y sirve para sumergir al espectador en el
universo que se pretende crear. Y cuando lo logra, es
formidable. El voice over de Rorschach es excelente,
y es como si fuera la versión sicópata
de The Spirit. La historia
se encarrila en los senderos propios de un excelente
thriller hasta que Snyder (por culpa de Moore)
comienza a distraerse con las historias de origen. Y
cuando sale de ello, la resolución es demasiado
limpia (dos secuencias después tenemos a nuestros
héroes descubriendo al culpable). El problema
siempre es de Moore.
Pero por tres cuartas partes del filme, Watchmen
es un relato fascinante. Hay algunos cambios que me
generan problemas: que tanto el Dr. Manhattan como Adrian
Veidt / Ozymandias piensen que el conflicto nuclear
viene por culpa de acaparar recursos y energía,
lo cual es una visión muy naif del mundo.
Pensar que con un nuevo tipo de generador las cosas
se van a arreglar es ingenuo y demuestra un total desconocimiento
de la política - si bien el filme hace unas excelentes
reflexiones acerca de la vil naturaleza humana -. El
otro aspecto que sigue sin funcionar es el clímax,
(alerta: spoilers)
que aquí ha cambiado el método pero no
el resultado. Uno podría pensar en el mundo post
11/9 y todas las implicancias de semejante devastación
- hay una decisión creativa realmente valiente
al mantener a Nueva York como epicentro de la catástrofe
-, pero si bien mejora algunas cuestiones de lógica,
por otro lado plantea nuevas interrogantes. Al menos
en el comic, la falsificación de una invasión
alienígena era estúpida pero por otro
lado resolvía el tema de la unión de las
naciones contra un enemigo común; que aquí
figure como una venganza / malfuncionamiento del Dr.
Manhattan (y homenajeando al comic, el proyecto se llama
SQUID - pulpo -), sólo serviría
para que la URSS viera a EEUU como un rival más
débil. Si bien las explosiones surgen en diversas
partes del globo, el caso más obvio y masivo
es el de Nueva York. ¿Por qué los comunistas
deberían ayudar a los americanos si les ha explotado
su propia bomba en el patio de su casa?. (fin
de spoilers).
En otros aspectos, las decisiones creativas de Zack
Snyder son bizarras. La banda de sonido se compone de
temas ochentosos, pero hay por lo menos un par de ellos
que suenan totalmente inapropiados - la llegada de Silk
Spectre al restaurante; cuando Silk Spectre y Nite Owl
hacen el amor -. El maquillaje de Richard Nixon es potable...
hasta que le dan primeros planos y se ve ridículo.
Pero esos detalles se ven sobrepasados por la gran cantidad
de aciertos que tiene la película: el clima es
excelente, en los momentos de acción estos tipos
disfrazados funcionan realmente como superhéroes,
el suspenso es formidable (hasta que el complot se revela,
claro); y el filme captura perfectamente la filosofía
nihilista de los personajes. Como Rorschach, Jackie
Earle Harley impone carisma y amenaza; Jeffrey Dean
Morgan brilla en sus pocas apariciones como el Comediante;
y el resto va de lo muy bueno a lo ok, no tanto por
sus perfomances sino por el bajo perfil que el original
de Alan Moore les asigna. Quizás una de las cosas
que debería haber corregido el guión es
darle un sentido mucho más trágico al
Dr. Manhattan, en lugar de transformarlo en un misántropo
castrado emocionalmente. Por otro lado el villano no
surge con la estatura omnipotente que debiera tener,
y el clímax carece de impacto emocional, quizás
porque es demasiado breve.
Watchmen es un filme excelente hasta que decide
revelar los ases que tiene guardados en la manga. El
inicio y las secuencias intermedias son brillantes,
y la cámara lenta de Snyder sirve para capturar
el clima del comic de Moore. Cuando surge la violencia,
lo hace de manera realmente gráfica; y posiblemente
el mayor mérito de Snyder sea que ha logrado
crear un universo de tipos disfrazados que se sienten
como héroes reales, mucho más que en la
historieta original. Lo único que le quita brillo
son detalles aquí y allá, y el clímax
que tiene problemas similares a los del comic, si bien
está instrumentado de forma diferente. Pero ese
es un problema que hay que achacarle a Moore, quien
es el padre de toda la idea.
| WATCHMEN |
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Watchmen (2009)
es la adaptación del comic de culto de Alan
Moore dirigida por Zack Snyder. Cuentos
de la Fragata Negra (2009) es un dibujo animado
basado en el comic alegórico incluido como
parte de la historieta; Bajo
la Capucha (2009) es un documental apócrifo
que retrata el surgimiento de los superhéroes
en el universo de los Watchmen. |
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