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USA, 1983 Episodios :
Prologo / El Racista - Director / Guionista
– John Landis, Elenco : Dan Aykroyd (acompañante),
Albert Brooks (conductor), Vic Morrow (Bill Conner)
Patea la lata - Director – Steven Spielberg,
Guionistas – George Clayton Johnston, Richard
Matheson & Josh Rogan, Elenco: Scatman Crothers
(señor Bloom), Bill Quinn (señor Conroy),
Helen Shaw (señora Dempsey)
Es una buena vida - Director – Joe
Dante, Guionista - Richard Matheson, basado en el episodio
homónimo de la serie escrito por Rod Serling,
Elenco: Kathleen Quinlan (Helen Foley), Jeremy Licht
(Anthony), Kevin McCarthy (tío Walt), William
Schallert (padre), Patricia Barry (madre), Nancy Cartwright
(Ethel)
Pesadilla a los 20.000 pies - Director –
George Miller, Guionista - Richard Matheson, Elenco
John Lithgow (John Valentine), Abbie Lane & Donna
Dixon (azafatas), John Dennis Johnston (co piloto) |
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TRAMA : Prólogo : dos amigos van
en auto por la carretera y comienzan a recordar viejas
series de TV. Uno de ellos le propone al otro darle
un susto que realmente lo impresione. El racista
; Bill Conner pierde su ascenso y se
reúne en un bar a descargar sus penurias con
sus amigos. Las quejas se convierten en recriminaciones
hacia negros, judíos y asiaticos, a quienes culpa
de arruinarles la vida. Pronto se verá envuelto
en una serie de episodios fantásticos, en donde
él resulta ser la víctima durante la recreación
de algunos de los momentos de persecución racial
más terribles de la historia. Patea la
lata : el señor Bloom es un anciano que
recorre geriátricos y que le promete a los huéspedes
regresar a su infancia. Es una buena vida :
Helen Foley se ve atrapada en una casa en donde un niño
con poderes mantiene encerrados a su familia en un clima
de constante delirio. Pesadilla a los 20.000 pies:
el especialista en computadoras John Valentine sufre
un ataque de pánico durante su vuelo nocturno
en medio de una tormenta. Pronto descubre que una criatura
está destrozando los motores del avión
y, ante el descreimiento de todos, decide tomar acciones
para evitarlo.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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¿Qué se puede decir de La Dimensión
Desconocida?. Posiblemente sea la mejor serie de todos
los tiempos. Si bien duró sólo 5 años
(1959 - 1964), muchos de sus capítulos resultaron
memorables y mantendría una vida perenne en la
sindicalización televisiva y, después, en
el cable. Rodeado de un equipo de notables creativos (autores
provenientes de la sci fi literaria), The Twilight
Zone sería el epitome de la calidad en cuanto
a series de TV: conciso (sus episodios duraban tan solo
media hora), reflexivo y entretenido.
El cerebro tras La Dimensión Desconocida
era Rod Serling. Serling era un guionista de series
de TV que, cansado de que sus libretos fueran manipulados
por las cadenas o la censura, decidió producir
su propia serie y utilizar la sci fi como herramienta
para realizar sus comentarios (sociales, políticos,
raciales) de un modo más velado. La tarea de
Serling fue descomunal: escribió 92 de los 156
episodios de las cinco temporadas de la serie. En general
los ratings de la serie siempre fueron flojos
en su emisión inicial, y la tira resultaba excesivamente
cara. Hubo varios cambios de sponsors pero la
CBS se hartó de sus costos y decidió
bajarle la cortina en 1964.
A pesar de sus excelentes críticas, sólo
la popularidad alcanzó a la serie en sus sucesivas
reemisiones. Para entonces Serling obtuvo reconocimiento
y pudo encaminarse a otros proyectos - en libretos cinematográficos
o desarrollando una especie de sucesora de The Twilight
Zone, orientada hacia el terror gótico y
que sería Night Gallery, otra formidable
serie de TV -. Durante el transcurso de Night Gallery
colaboraría en la dirección de uno de
los episodios un debutante Steven Spielberg.
Spielberg debía conocer a la serie de antes
(fue largamente influencial en toda una generación
de cineastas y autores de sci fi), aunque tuvo
el honor de conocer a Serling en persona. Ya en los
80, con Tiburón, ET, Indiana
Jones y Encuentros Cercanos del Tercer Tipo
bajo el brazo, Spielberg era una persona poderosa en
Hollywood e intentaba generar su propio brecha a través
de su productora Amblin. Es en esa época
en que arma un team de talentosos que aparecerían
en varias de sus producciones: John Landis, Joe Dante,
Robert Zemeckis, etc. Parte de ese equipo sería
llamado por Spielberg para este film homenaje a la serie
de Serling.
Pero a pesar del talento reunido, The Twilight Zone:
The Movie obtendría una tibia respuesta en
las taquillas. De todos modos serviría para un
revival de la serie en 1985 (que duraría
hasta 1989) y otro en el 2002. Parte del fracaso del
film fue la publicidad negativa del episodio que diera
lugar a la muerte de Vic Morrow en el set, y
el otro es que el nivel de calidad de los capítulos
es muy desparejo.
Vamos por partes. El prólogo está ok, con
Dan Aykroyd y Albert Brooks en la carretera. No dura mucho,
no es cerebral, está bien. El tema es el capítulo
siguiente, que tiene problemas de estructuras obvios debido
a la muerte de Vic Morrow. No creo que el segmento terminara
de un modo distinto pero el episodio asiático se
ve excesivamente corto (fue precisamente en una de sus
escenas en que Morrow fue decapitado junto con dos chicos
vietnamitas en la explosión del helicóptero
que volaba a baja altura en el set). A pesar de
estar incompleto, se ve muy largo. Es cierto que las directivas
de Serling en la serie resultaban moralistas y abogaba
en contra de la discriminación racial, pero el
segmento carece de timing. Parece escrito sólo
para cumplir con los postulados de Serling pero no impresiona.
Patea la lata es otra muestra de los excesos melodramáticos
de Spielberg. Steven Spielberg es un formidable director
de acción y un excelente cineasta del cine fantástico,
pero está demostrado que hay dos rubros en los
cuales no puede dirigir nada decente: la comedia y el
drama. Para la comedia no tiene timing, y para
el drama es almibarado hasta el empalago. Sus filmes
dramáticos o son rutinas probadas y repetidas
(apuestas sobre seguro como La Lista de Schindler)
o apela al melodramatismo de una telenovela. El único
film serio de Spielberg es Munich (donde por
fin alcanza la madurez en el drama), pero todos sus
intentos anteriores parecen esfuerzos denodados por
obtener el Oscar apelando a recursos extremos.
Y aquí, aunque sea un episodio proveniente de
un Spielberg joven, resalta los mismos defectos. Parece
que por momentos le gritara a la audiencia ¡Lloren!.
Donde el film comienza a redimirse es en Es una Buena
Vida de Joe Dante. Salvo el prólogo y el episodio
de Morrow, el resto de los segmentos son remakes
de capítulos originales. El segmento de Dante es
el primero que parece dar señales de vida. El clima
del episodio es enrarecido, y uno ve que ni bien Anthony
y Helen llegan a la casa, hay algo que va terriblemente
mal. Además la mayoría de las escenas están
ambientadas como shows de TV. El problema es quizás
la resolución del episodio, donde la transformación
de Helen resulta algo brusca - acepta los poderes del
chico y decide ser su maestra -, pero el resto está
filmado de un modo impecable. Hay un clima de profundo
horror en esa casa, especialmente cuando Kevin McCarthy
decide hacer su truco con la galera (y no sabe en qué
está metiendo la mano). Es una lástima que
la carrera de Joe Dante se haya poblado de fracasos comerciales
(después de Gremlins, todo lo que filmó
se hundió en las taquillas, como la reciente Looney
Tunes: Back in Action), pero es un formidable director.
Donde la película encuentra por fin su punto
justo es en el último segmento, el más
recordado y remake de uno de los episodios clásicos
de la serie. Aquí John Lithgow compone de modo
realmente genial a un pasajero en pánico en el
vuelo nocturno que comienza a ser atacado por la criatura.
Lithgow es miles de años luz mejor que William
Shatner (que lo protagonizaba en la emisión original)
y su cara es tan expresiva que acarrea más que
honorablemente el peso del segmento. Además la
cámara en constante movimiento de George Miller
(el mismo de Mad Max) sirve para crear paranoia
y pura claustrofobia. Es auténtico cine fantástico
de calidad.
Lo único malo es que sólo Miller y Dante
dirigieran un par de episodios y no el resto del filme.
El problema con The Twilight Zone: The Movie
es que, si bien la mayoría son remakes
de episodios de la serie, los directores no saben comprender
el espíritu de la misma. En vez de los tres capítulos
iniciales vistos, deberían haber elegido otros
episodios de la serie que fueran más representativos.
El secreto de la mitica serie está en que Rod
Serling era un bromista: la mayoría de sus capítulos
no eran más que chistes macabros desarrollados
en climas fantásticos. La chica bonita que se
ve horrible y es operada por cirujanos de rostro monstruoso,
o el lector fóbico que sobrevive una hecatombre
nuclear y que dispone de todo el tiempo del mundo para
leer (es el último hombre vivo en la Tierra)
y se le rompen los lentes... o los maniquíes
que vuelven a la vida por escasas horas. Es humor negro
maquillado con gran calidad. En vez del pálido
alegato racista o de la edulcorada fábula, deberían
haber optado por otros capítulos más fantásticos
e impactantes. Pero, como todos los filmes por episodios,
los resultados son desparejos y aquí es más
evidente que nunca. |