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TRAMA : Tres historias componen este telefilm
: en la primera, Julie es una madura profesora seducida
por uno de sus alumnos y posteriormente chantajeada.
En la segunda, las hermanas gemelas Millicent y Therese
viven en una mansión, odiándose mutuamente.
Millicent es infantil mientras que Therese es una devoradora
de hombres. Y en la tercera, Amelia compra de regalo
para su madre un antiguo muñeco Zuni guerrero
que - según el folleto - se encuentra en estado
vegetativo... hasta que Amelia pierde la lanza del guerrero,
rompiendo el hechizo, y este regresa a la vida.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Sería interesante definir aquí que es el
verdadero horror. Hay miles de historias en el género,
y sin duda hay relatos que producen más impacto
que otros, pero es difícil encontrar cuentos, novelas
o películas que sean verdaderamente espeluznantes.
A esta altura del partido, cualquier film clásico
de la Hammer resulta infantil. Y por comparación,
cualquier film moderno se regodea con el gore
(o derramamiento de tripas), sólo produciendo
asco y no terror. Tanto la saga de Martes 13,
Halloween o Freddy Krueger no son más
que festivales de maquillaje y efectos especiales. Incluso
obras que se regodean en el sadismo, como Saw o
los films italianos de Lucio Fulci solo tienden a inundar
al espectador con imágenes repulsivas, cuando
el verdadero terror es en realidad mucho mas aséptico.
Quizas el horror verdadero es una sensación visceral,
de esas que continúan con nosotros mucho tiempo
después de ver un film o leer un relato, y tiene
que ver con nuestros miedos mas profundos (Stephen King
entiende de esto, pero no hay muchas adaptaciones decentes
de su obra). A mi entender, un film de auténtico
terror no puede tener un final feliz.
Dentro de la variante cinematográfica del género,
hay pocas perlas que puedan considerarse como horror
puro. Aún a pesar de sus imagenes morbosas, Hellraiser
tiene un concepto brillante, aunque pobremente realizado.
Y si los ingleses de la Hammer en los 60 eran
muy estilizados, y los americanos del 80 en adelante
son demasiado gráficos, quizás el mejor
cine de horror pueda encontrarse en los años
70, cuando había aún ideas y no simples
golpes de efecto. Comenzando por El
Exorcista, los yanquis han comprendido que el horror
no tiene por qué ser exclusivamente gótico,
sino que el horror urbano - más cercano al espectador
- tiene un impacto más profundo en la platea.
Y entre toda esa camada, surge esta joya, un telefilm
de 1975 que hizo historia.
Trilogía del Terror es una amalgama de
los mejores talentos del género de los 70. Comenzando
por el mítico Ruchard Matheson, autor de entre
otras cosas de Yo Soy Leyenda, la mayoría
de adaptaciones de Poe hechas por Roger Corman en los
70, El Hombre Menguante,
infinidades de relatos para La Dimensión Desconocida
y Galería Nocturna, y por supuesto el
argumento inicial de la serie y los telefilms de Karl
Kolchak. A Matheson se suma precisamente el director
y creador de este último, Dan Curtis, que tiene
en su haber alguna de las mejores peliculas de horror
hechas para la pantalla chica, y la increíble
telenovela Sombras Tenebrosas (la del vampiro
Barnabas Collins). Y al tándem se suma Karen
Black, que obtendría el status de diosa del horror
después del film que nos ocupa, sucediendo a
la mitica Barbara Steele en el trono.
Es un film compuesto por tres relatos. Quizás el
formato sea el adecuado para el horror - una dosis pequeña
e intensa -, aunque a decir verdad son contados los filmes
de episodios que realmente funcionan de forma pareja.
Y esta no es la excepción. Los dos primeros relatos
son rutinarios : la profesora chantajeada que termina
envenenando al estudiante que la extorsiona, y el episodio
de las hermanas que resulta ser un caso de doble personalidad.
No contienen mucha sustancia mas allá de ser llevados
de forma correcta. Pero el episodio realmente memorable,
la gema del film es sin duda alguna Amelia. La mujer que
adquiere el muñeco del guerrero Zuni y que, por
error, lo libera del hechizo y lo regresa a la vida. El
suspenso va in crescendo, en una historia a imitar
por la simpleza de la premisa. Dos seres, un departamento,
una cacería, la introducción de lo desconocido
y horrorífico en la vida normal de una persona.
Ver al muñeco Zuni corriendo con un cuchillo
en mano en el departamento persiguiendo a Karen Black
es una imagen impactante, de esas que permanecen en
la retina del espectador durante años. Es cierto
que los efectos especiales no son lo mejor, pero cumplen
su cometido. Black atrapando al muñeco e intentando
ahogarlo en la bañera, el guerrero saliendo de
esta y persiguiendo a toda velocidad a Black, o el shockeante
final, donde Amelia atrapa al guerrero y lo mete en
un microhondas... cumpliendo una de las leyes de Roger
Ebert - todos los protagonistas de filmes de terror
cometen actos estúpidos -, abriendo después
de unos minutos la tapa, y cayendo desvanecida por el
humo que sale del horno. E, instantes después,
vemos a Black de espaldas, hablando con su madre, invitándola
al departamento... mientras la cámara lentamente
muestra a Amelia, ensangrentada, clavando un cuchillo
en el piso y con los dientes deformes y gigantes como
los del guerrero. Sin duda, es un relato realmente shockeante,
que impulsó los altos niveles de rating en el
momento de su televisación, y que motivaría
que años mas tarde - en 1996 - hubiera una segunda
parte del film. Esta vez con Lysette Anthony como protagonista
y, precisamente, el episodio final es realmente una
remake de Amelia. Si bien el personaje de Anthony es
una policía que investiga los hechos de un suicidio
- posiblemente el del personaje de Black en el primer
film -, el desarrollo es casi idéntico, con la
ventaja de mejores efectos especiales.
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