TRAMA : En 1989, los pobladores
de la pequeña isla de Little Tall en Maine se
preparan para una formidable tormenta que podría
dejarlos aislados del mundo durante días. Pero
apenas se inicia el fenómeno, extraños
sucesos comienzan a ocurrir en el pueblo y un forastero
llamado André Linoge parece ser el responsable.
Encerrado en la cárcel del pueblo, Linoge pronto
empieza a revelar que no se trata de un ser de este
mundo, exhibiendo poderes sobrenaturales y conociendo
los secretos de todos los pobladores. Cuando varios
de los lugareños fallecen en extrañas
muertes, Linoge parece ser el causante; y amenaza con
que la sucesión de decesos continuará
a menos de que el pueblo le dé lo que desea.
Y cuando los habitantes de Little Tall llegan a un punto
de tensión extrema, Linoge revela sus verdaderos
propósitos, algo que obligará a la comunidad
a tomar una decisión terrible.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia.
trailer
de La Tormenta del Siglo
A partir de 1976 - con la adaptación de Carrie
por parte de Brian de Palma -, Stephen King empezaría
una década de oro en la cual estaría de
moda entre los estudios americanos. Sus obras más
recordadas datan de esa época, pero a partir de
finales de los 80 la estrella de King se iría apagando.
Juzgando por algunas adaptaciones posteriores resulta
obvio que King comenzó a reciclar temas de sus
primeros éxitos, y a esto se le sumó el
caer en manos de algunos realizadores inexpertos. Sin
dudas en la sucesión de puestas en escena de sus
novelas, hubo algunas versiones buenas y una gran cantidad
de mediocres. Pero aún con todo ello, King terminó
por transformarse en un gusto adquirido por parte del
público, y sus libros nunca dejaron de ser best
sellers; incluso el escritor comenzó a ganarse
el respeto de la crítica con obras más serias
(o menos terroríficas) como The Green Mile,
Dolores Clairborne, Stand By Me, Misery
o The Shawshank Redemption, por sólo citar
algunas.
Stephen King desembarcó en la TV en la primera
oleada de su época de oro con la recordada mini
serie Salem´s Lot (1979). Y a partir de
entonces inició una prolífica carrera
en ese medio. En lo personal considero que los primeros
libros de King eran frescos, pero después el
autor se transformó en un generador de monumentales
bodoques de mediana o baja calidad con ocasionales excepciones.
King era mucho más intenso en una novelita breve
como Carrie que en un mamotreto de cientos y
cientos de hojas como Los Tommyknockers. No todo
lo que toca King es oro ni es brillante. Los Langoliers,
Sleepwalkers. Los Niños del Maíz,
The Mangler, The Running Man, Dreamcatcher
o Kingdom Hospital figuran entre algunas de las
cosas más horribles (en cuanto a calidad y coherencia)
que han salido de su pluma, y que han tenido adaptaciones
lamentables.
Acá King genera un libreto original para esta miniserie
dirigida por Craig R. Baxley, quien terminaría
por transformarse en un experto en obras del autor adaptadas
a la televisión como con Rose Red, Ellen
Rimbauer y Kingdom Hospital. Y es un entretenimiento
pasable, aunque se encuentra lastrado por los habituales
defectos del estilo de King. Es un relato demasiado largo
para el núcleo de la historia que desea contar.
De los tres capítulos de dos horas, sobra uno.
Y si se pusiera algo de esfuerzo, se podría comprimir
aún más hasta llegar al formato de un filme
de una hora y media sin demasiado sacrificio. Están
todos los elementos clásicos de las historias de
King - pueblo pequeño, lugareños con terribles
secretos guardados, una presencia sobrenatural, una comuna
fervientemente religiosa -, pero todo se conjuga en una
anécdota demasiado estirada. El problema pasa por
la naturaleza del mal - André Linoge, el extraño
que posee superpoderes y que acosa al pueblo - que, al
no caer dentro de una clasificación standard -
diablo, vampiro, etc -, King le inventa una mitología
que termina por resultar traída de los pelos. No
es un Dios aunque tiene poderes descomunales; es una especie
de demonio humano que envejece lentamente; y lo más
ridículo de todo es la premisa central del relato
- este ser sobrenatural de enorme poder precisa una contribución
voluntaria de parte de los pobladores para satisfacer
su demanda, en vez de tomarlo directamente -. El problema
de crear una mitología nueva es que precisa ser
lógica y coherente, no un mecanismo del libreto
para que la historia se estire y quepa en 6 horas de duración.
La pregunta obvia es: ¿por qué Linoge
no revela desde el principio cuál es su demanda?.
Lo que termina por compensar la estupidez de la anécdota
central es que, al menos, la miniserie tiene un buen
clima de suspenso y hay muy buenas actuaciones. Como
Linoge, Colm Feore es un villano refinado y expeditivo,
y destila la amenaza que requiere el papel; por el otro
lado Tim Daly es un hombre de sólidas convicciones
que se opone a la corrupción que plantea el extraño.
Y además está el desenlace (alerta
spoilers) que es potente. La última entrega
de La Tormenta del Siglo es densa en clima y
tensión, y está excelentemente filmada.
Pero lo mejor es que King apela a dos recursos que eran
parte de su estilo hace años y que parecía
haber olvidado: uno es involucrar a los niños
en el horror - sea narrando los temores infantiles o,
como aquí sucede, poniéndolos como víctimas
-, que era lo que pasaba en Carrie, Cujo,
Los Ojos del Gato, Salem´s Lot,
Christine y todos los filmes
de la primera época de sus obras (que incluían
niños o adolescentes); lo otro es golpear con
un final amargo donde el mal triunfa. (fin
de spoilers). Entre ello, el clima y las actuaciones,
La Tormenta del Siglo emerge por encima de la
debilidad de la construcción de la historia de
fondo. Es larga y excesiva pero es sólida, a
pesar de no ser coherente con la elaboración
de la figura del mal que pretende vender.
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