|
Corea del Sur, 2009 : Kyung-gu
Sol (Choi Man-shik), Ji-won Ha (Gang Yeon-heui), Joong-Hoon
Park (Kim Hwi), Jeong-hwa Eom (Lee Yu-jin), Min-gi Lee
(Hyeong-shik), Ye-won Kang (Hee-mee), In-kwon Kim (Dong-chun)
Director - Je-gyun Yun, Guión
- Je-gyun Yun
TRAMA : Numerosas historias
se entretejen en el distrito de Haeundae, en Corea del
Sur. Comenzando por un muchacho que se ha hecho cargo
de la hija adolescente de su compañero de trabajo,
después que éste falleciera en alta mar
durante un tsunami que asoló a Corea hace unos
años. Luego hay un experto en sismología,
que tiene la teoría de que la actual sucesión
de terremotos en la zona terminará por desencadenar
un megatsunami (con olas de más de 100
metros) en corto plazo, pero nadie le cree. Y por último
hay un rescatista que comienza a salir con una chica
rica y algo caprichosa. Las tres historias terminarán
por enlazarse cuando una isla cerca del Japón
se desplome al lecho marino a causa de los violentos
terremotos y provoquen una ola gigantesca, la que llegará
a Haeundae en cuestión de minutos y con escaso
margen para generar algún tipo de alerta.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
|
Tsunami es otra de esas producciones asiáticas
que vuelan bajo el radar sin que mucha gente se entere
de su existencia. Cuando uno las descubre, se lleva una
sorpresa de aquellas, y sólo termina de salir del
anonimato a causa de la recomendación boca a boca.
Ciertamente es una película más que ok,
aunque funciona de la manera menos esperada a la hora
de lo que uno podría anticipar ante un título
de cine catástrofe. Y aunque ello termine generando
resultados algo bizarros, Tidal Wave no deja de
ser 90 minutos muy entretenidos.
Uno podría comparar a Tsunami con otro
hit surcoreano como fue The
Host. Toman un género, le meten mucha comedia,
y le ponen garra al momento de la acción. Aquí
el estilo de la narración es muy similar y, hasta
que el espectador se adapta y termina por asimilar la
onda, todo le parecerá muy bizarro. Y es que
Tsunami comienza con una secuencia al estilo
de La Tormenta Perfecta, con marineros luchando
desesperadamente por sus vidas en medio del océano,
y después sigue con el experto en sismos que
se la pasa lidiando con las autoridades para convencerles
de que hay una devastadora amenaza inminente. Hasta
allí, todo muy dramático y propio del
cine catástrofe. El tema es que, cuando la historia
se centra en la época actual, Tsunami
se transforma en una comedia slapstick.
Los personajes hacen monigotadas, se caen, se pegan,
se comportan de una manera muy naif. La primera
impresión es verdaderamente chocante, y calculo
que son cinco minutos en que el filme permanece en vilo
hasta que aparece la subhistoria del rescatista y la
chica adinerada y ultra caprichosa, que es cuando la
comedia realmente encuentra sus pies.
Obviamente uno tiene que tomar en cuenta la idiosincracia
coreana (y asiática en general). Respetan reverencialmente
a sus mayores, muelen a palos a los jóvenes para
que aprendan algo (o hagan lo que quieren los adultos),
son muy inocentes en muchas cuestiones - sobre todo,
las sentimentales -, y explotan en ráfagas emocionales
(de bronca o de risa). El humor no es igual para todas
las etnias, y a simple vista la comedia inherente de
Tsunami es tan sofisticada como una sitcom del
Disney Channel. Pero hay unos cuantos momentos
en que la película se vuelve hilarante. No es
que los chistes siempre acierten, pero la mayoría
da en el blanco, quizás porque uno compra la
idea y las buenas intenciones del director - de pasar
un buen rato antes de que venga la avalancha de los
efectos especiales -.
Si uno considera los bodrios de historias de stock que
suelen rellenar las películas de cine catástrofe
- la chica que precisa el transplante, el ladrón
que se fuga, la pareja de viejitos que se va a morir,
etc -, Tsunami tiene al menos el buen gusto
de hacer algo diferente. Quizás el tema es que
le pone demasiada onda de comedia, tanto que termina por
devorar la tridimensionalidad de los personajes. Seamos
realistas: en el cine catástrofe la gente se muere,
y todo el relleno previo es - supuestamente - para que
la audiencia tome partido por los protagonistas antes
de que el guión empiece a asesinarlos de las maneras
más creativas. Pero acá hay tanto chiste
y tan poca historia personal que uno siente realmente
muy poco por estas personas (más allá de
simpatía) y, lo que es peor, cuando llega el Tsunami
de marras parece un balde de agua fría (ja,ja!)
lanzado sobre una comedia que estaba bastante potable.
Si uno la compara con The Host,
verá la diferencia de calidad en el enfoque. En
The Host había comedia, pero había
un fuerte desarrollo de las relaciones familiares del
protagonista; y cuando todos juntos se enfrentaban a la
amenaza, terminaba por resultar emocionante. En Tsunami
hay demasiados personajes haciendo comedia, apenas
hay alguna pausa para mostrar los sentimientos entre ellos,
y cuando los barre el agua, a uno le da la sensación
de que es una jugada de mal gusto del libreto (como insertando
con calzador algo perteneciente a otra película
mucho más seria). Eso no quita de que el director
Je-gyun Yun filme la catástrofe con mucho nervio
- los FX son algo dispares, pero las tomas están
hechas con mucha originalidad -, permitiéndose
incluso insertar comedia en un momento tan terrible como
ése. La escena en donde uno de los protagonistas
queda atrapado en un puente colgante, con un buque de
carga incrustado sobre él, es sencillamente hilarante.
Tsunami es más que recomendable. Desde
ya le advierto que debe resistir los 10 minutos iniciales
hasta adaptarse al ritmo de comedia de la película,
pero después es una fiesta. ¿Si hay
huecos de lógica?. Se cuentan por decenas;
pero en vista del valor del entretenimiento que brinda
el filme (y de la simpatía de los protagonistas)
resulta eminentemente perdonable. |