|
Ciertamente uno podría
decir que las adaptaciones de El Enigma
de Otro Mundo están condenadas al
fracaso en la taquilla. Todo el mundo las disfruta
y habla maravillas de ellas, pero tienen una recaudación
miserable y sólo se rehabilitan con su salida
en video, en donde alcanzan (o alcanzarán)
status de culto. Pasó con el original
de John Carpenter de 1982 y está ocurriendo
con esta precuela 2011. La critica palurda,
como siempre, está dividida y la mitad la
defenestra mientras que el resto la alaba (tal como
el filme de Carpenter). Y esto resulta en una injusta
mala fama, ya que la película de Matthijs
van Heijningen Jr no marcará ningún
camino nuevo, pero no es un insulto a la memoria
de un clásico. No es original, es cierto,
pero es un filme más que digno que no ensucia
el prestigio del original de 1982.
Esta versión de La Cosa del Otro
Mundo es una remake camuflada
de precuela. La historia comienza de modo diferente
(prácticamente siguiendo con fidelidad
a la primera película, la de Christian
Nyby de 1951), con el descubrimiento de la
nave enterrada en el hielo y el cuerpo del alien,
el corte del mismo en un bloque de hielo, el traslado
a la base y su posterior descongelamiento. Luego
vienen todas las correrias y matanzas varias y,
por último, se empalma con el filme de
1982, con aquel comienzo clásico en donde
el perro infectado venía corriendo sobre
el hielo mientras un helicóptero lo perseguía.
Pero el grueso del filme - la parte central,
que acontece en la base - no dejan de ser
variaciones sobre secuencias inventadas por Carpenter
en 1982. Hay otra tensa escena de testeo de infectados,
hay más matanzas llevadas a cabo con lanzallamas,
y hay criaturas de pesadilla que explotan de dentro
de los cuerpos humanos en los momentos más
inesperados.
Aún con toda esa previsibilidad, La
Cosa del Otro Mundo 2011 es excelente
a la hora de despachar sustos y shocks. Ciertamente
ahora los efectos son mejores gracias a los modernos
CGI, pero el patrón a seguir es el de los
artesanales efectos en vivo que Carpenter había
montado en 1982. La tecnología, en este
caso, sirve para crear criaturas aún mas
enormes y bestiales, engendros de pesadilla que
chillan de manera escalofriante. Con toda la critica
pedor... que florece por allí,
ninguno ha terminado por remarcar que The
Thing 2011 cumple con lo que muy pocos
filmes de terror han hecho en los ultimos años,
y es asustar. Y esto
ocurre gracias a que la puesta en escena está
cuidada, las actuaciones son creíbles,
y hay un excelente clima de tensión. ¿Es
original?. No, pero es una pelicula de terror
realmente efectiva.
James Berardinelli remarca que La Cosa
del Otro Mundo 2011 sigue más
el patrón de Alien
que el estilo del filme de John Carpenter. Ciertamente
hay muchos ambientes mal iluminados, y cosas reptando
por el suelo o por los techos, amén de
otra heroína armada con un lanzallamas.
En mi opinión, agregaría que el
director añadió unas gotas de Los
Usurpadores de Cuerpos (en especial, de la
versión 1978). Hay momentos en que se ven
cuerpos a medio formar o humanos idénticos
fusionados por la mitad (como si fueran siameses
engendrados en medio de una pesadilla). En otras
secuencias descubrimos que los humanos híbridos
deshechan lo que sean implantes dentales o clavos
incrustados en los huesos, ya que las celulas
alien no las pueden replicar. Ello da pie a una
de las escenas más logradas de la pelicula,
en donde se lleva a cabo un test sui generis
para detectar quiénes son los infectados...
lo que termina por desencadenar una masacre de
proporciones épicas.
La Cosa del Otro Mundo 2011
es una solida variante sobre el filme en que se
basa. Quizás se le puede reprochar la falta
de originalidad, y alguna confusión con
la suerte de algunos personajes, pero eso no la
descalifica como vehiculo efectivo de terror.
Y desde ya estaré atento a los próximos
filmes dirigidos por Matthijs van Heijningen Jr,
el cual ha demostrado aquí tener el pulso
y la habilidad de todo un veterano para generar
peliculas de horror como deben ser. |