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TRAMA : Sarah Connor es una joven mesera de
Los Angeles. Pero accidentalmente se entera que su vida
se encuentra en peligro, ya que se suceden numerosos
asesinatos cuyas víctimas se llaman igual que
ella. Contactando a la policía, le piden que
busque refugio mientras van a buscarla. Connor se esconde
en una discoteca, pero un hombre fuerte y bien armado
irrumpe y se apresta a matarla. Siendo rescatada del
atacante por un extraño, éste le comenta
que su nombre es Kyle Reese, que viene del futuro, y
le explica que el asesino de la discoteca es un robot
enviado a matarla. Connor descree de Reese, y ambos
terminan siendo apresados por la policía. Ya
en la comisaría, Reese explica a las autoridades
que para el año 2029 se ha desatado un holocausto
atómico provocado por las computadoras, y que
las máquinas dominan la Tierra. Y que el asesino
que busca a Sarah Connor es un Exterminador, un robot
invencible que ha viajado desde el futuro con la única
misión de matarla. Es que en el futuro, Sarah
Connor dará a luz al líder de la resistencia
humana, el que reorganizará a las fuerzas vivientes
remanentes, las entrenará, y se impondrá
como único escollo para que las máquinas
terminen por dominar la Tierra.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Terminator es uno de los títulos más
importantes e influenciales del cine de los años
80. No sólo resultaría en un blockbuster
descomunal, desataría una oleada de clones y sus
propias secuelas, sino que elevaría al estrellato
a Arnold Schwarzenegger y al director James Cameron. De
más está decir que Schwarzenegger se transformaría
en la figura de acción por excelencia de los 80
(superando incluso a la estrella a imitar en aquél
momento, que era Sylvester Stallone), y Cameron entraría
rápidamente en el Olimpo de Hollywood con títulos
tales como Terminator 2,
El Abismo y, obviamente, Titanic.
Pero a pesar de toda la alharaca, Terminator no
deja de ser un filme clase B, eso sí, dirigido
con calidad y brío. Es notable la influencia
de la escuela de Roger Corman en el film - después
de todo, Cameron integraba las huestes Cormanianas de
New Line Cinema en los 80, fuera como director
de la segunda unidad, escribiendo guiones, o bien dirigiendo
la terrible Pirañas II en 1981 -. Terminator
no deja de ser un filme barato, donde escasos minutos
de efectos especiales y un poco de maquillaje sirvan
de excusa para desarrollar un 95% del filme en la época
actual y camuflarlo como ciencia ficción. Corman
estaría orgulloso de semejante economía
de medios. Pero el tema es que, aún dentro de
sus recursos limitados, la película termina por
ser efectiva gracias al buen guión y la dirección
impecable de Cameron.
Terminator no viene exento de polémicas;
después de todo, su argumento se copia directamente
del cuento Soldier de Harlan Ellison, que fuera
adaptado en su momento como un capítulo de la serie
de TV The Outer Limits. Y si bien en el cuento
no existía la figura del robot asesino, las "coincidencias"
son numerosas, por lo que Cameron terminó por comerse
un juicio que acabó perdiendo con Ellison, abonándole
una cifra considerable en concepto de indemnización.
Tal como el relato, hay dos soldados (uno bueno y otro
malo) que viajan desde el futuro a asesinar / proteger
a una persona. Lo que Cameron agrega es la figura del
Exterminador, el robot humanoide que se transforma en
una fuerza imparable y letal. Y la interpretación
de Schwarzenegger - escueta, limitada, amenazadora - es
memorable. El austríaco posteriormente desarrollaría
un poco más su histrionismo, pero este sin duda
es el papel por el que lo recordarán siempre.
El problema es que el Exterminador resulta siendo más
interesante que los protagonistas. En parte es la interpretación
apática de Linda Hamilton y Michael Biehn - dos
actores que no supieron capitalizar posteriormente el
éxito del film -, y en parte es porque el guión
y la dirección se deleita con lo expeditivo del
Terminator. Aún con sólo un par de líneas
en el libreto, las mismas resultan memorables (I´m
be back), y las acciones del robot son más
interesantes que todo el melodramatismo artificial que
el script enfatiza en la relación entre
Reese y Connor. Los héroes, por lo tanto, resultan
anodinos. Tampoco ayuda la definición bizarra
de los personajes secundarios (como el Teniente Traxler,
el sicólogo de la Policía, o los parlamentos
atroces del personaje de Lance Henriksen). A pesar de
todo, el público inclina sus simpatías
hacia el villano.
Y tal como decíamos, Terminator tiene
poco y nada de efectos especiales comparado con cualquier
otro filme de ciencia ficción. Lo poco que hay
tampoco es brillante; van de lo aceptable a lo terrible,
en especial en la disección del ojo del Terminator
en el hotel que resulta obviamente falsa. El resto son
innumerables correrías en la ciudad, persecuciones
automovilísticas, tiroteos, y un montón
de relleno de acción para unos pocos minutos
de trama. Sin duda Cameron pone toda la carne en el
asador en el apartado acción - las influencias
van desde Bullit hasta los filmes de Sam Peckimpah
-, y están filmadas con suficiente nervio como
para que resulten interesantes. Pero los mejores momentos
pertenecen al Exterminador en acción, como liquidando
a los amigos de Sarah Connor en su departamento, o la
feroz irrupción en la estación de policía.
Sin duda es un filme sólido, pero termina por
ser un par de ideas inteligentes de ciencia ficción
usadas como excusa a una larga serie de secuencias de
acción correctas pero no demasiado memorables.
En todo caso, lo mejor de la película es la atmósfera
de paranoia, de cacería imparable, y la definición
del Terminator como un Nemesis letal e indestructible.
El problema de la saga es que terminaría por
copiar el esquema de esta primera entrega hasta el hartazgo,
sin dedicarse a explorar en profundidad todas las posibilidades
que el tema (las máquinas dominando la Tierra,
las paradojas del viaje en el tiempo) podría
brindar. Como todos los filmes de James Cameron, se
centra en temas de supervivencia en términos
extremos (lo mismo pasa en El Abismo, Titanic,
o en la secuela de esta película). Pero no termina
por interesarse demasiado en los protagonistas, en sus
debates morales, o en las posibilidades fantásticas
que brinda el tema. Por suerte, la secuela - Terminator
2, El Día del Juicio Final - remendaría
en parte estas omisiones, y termina por ser una especie
de remake ampliada y mejor presupuestada del
presente film.
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