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USA, 2009 : Christian Bale (John
Connor), Sam Worthington (Marcus Wright), Moon Bloodgood
(Blair Williams), Helena Bonham Carter (Dra. Serena Kogan),
Anton Yelchin (Kyle Reese), Bryce Dallas Howard (Kate
Connor), Michael Ironside (General Ashdown) Director
- McG, Guión - John D. Brancato & Michael
Ferris
TRAMA : En el futuro, la Tierra
ha sido arrasada por Skynet y los robots dominan el
planeta. Los humanos son guiados por John Connor, el
líder de la resistencia, quien libra una guerra
de guerrillas contra las máquinas. Pero ahora
la resistencia se ha hecho con un arma que puede dar
vuelta la batalla: un emisor de señales que anula
completamente a los robots. Y planean utilizarlo en
un ataque final contra la central de Skynet en San Francisco.
El problema es que en dicha base hay rehenes humanos
que Skynet utiliza como conejillos de indias para sus
experimentos; y entre ellos figura un joven llamado
Kyle Reese - que en el futuro viajará al pasado
a proteger a Sarah Connor de los ataques de los Terminators,
y se transformará en el padre de John Connor
-. John deberá emprender una cruzada desesperada
para rescatar a Reese antes que la resistencia lance
un ataque devastador contra los cuarteles centrales
de Skynet.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Terminator Salvation es el cuarto capítulo
de la saga de Terminator,
iniciada en 1984 por James Cameron. Mientras que Cameron,
Arnold Schwarzenegger y otros talentos creativos tradicionales
de la serie han partido, los relevos (comenzando con Jonathan
Mostow en el 2003 con Terminator
3: La Rebelión de las Máquinas) han
hecho sus mejores esfuerzos para avanzar en la mitología
y llevar a la franquicia a nuevos terrenos. El resultado,
si bien es loable, aún dista de obtener personalidad
propia. Y Terminator Salvation es el último
ejemplo de ello.
El mayor problema que tengo con la saga Terminator
es que se tratan de filmes con cinco minutos en los
que avanza la historia, y después una tonelada
de persecuciones que a la larga se terminaban por copiar
a sí mismas. En la primera se establecían
las pautas de la mitología y Sarah Connor quedaba
embarazada; en la segunda, madre e hijo huían
otra vez del asesino; en la tercera, el hijo y la novia
eran quienes andaban a las corridas, aunque ahora el
futuro era irremediable y Skynet desataba el
holocausto. El tema es que Terminator
2 y Terminator 3
se podrían haber comprimido perfectamente en
un solo filme. Y todo esto viene a cuento de la disponibilidad
de Arnold Schwarzenegger como protagonista. Si Terminator
Salvation hubiera sido la tercera parte de la saga
(filmada en el 2003), y con Schwarzenegger repitiendo
el rol, el resultado hubiera sido muy superior. La historia
hubiera llegado al futuro apocalíptico, y el
musculoso actor hubiera regresado, bien para hacer de
robot o de soldado humano que sirviera de modelo para
el exterminador de turno. El enorme obstáculo
de Terminator Salvation es que Schwarzenegger
no está; e imaginen la enorme sombra que aún
tiene sobre la saga (su saga) que el momento
más festejado del nuevo filme es el cameo (digital)
de Arnie combatiendo con Christian Bale.
Terminator Salvation es un buen filme en sus
propios términos, pero le resulta imposible despegarse
del fantasma de Schwarzenegger. Lo lógico hubiese
sido compensar esto con otros elementos de interés.
De antemano todo parecía apuntar a ello, comenzando
por la elección de Christian Bale como John Connor.
Si a la plasticidad de Bale le hubiera acompañado
un guión que realzara su personaje, el resultado
hubiese sido mucho mejor. El problema es que el guión
desvía totalmente su atención de John
Connor, Kyle Reese y otros elementos mitológicos,
relegándolos al papel de secundarios en su propia
película. El núcleo del filme en realidad
pasa por Sam Worthington, que es un experimento prototipo
de Skynet. El filme empieza con Worthington,
se centra en Worthington y termina con Worthington.
El actor es muy bueno para el papel, y su rol es el
de una figura trágica. Lo acompaña muy
bien Moon Bloodgood como una conflictuada soldado de
la resistencia. El tema es que la franquicia de Terminator
nunca se trató sobre el papel de Worthington;
es un recién llegado que tiene una historia interesante
pero no es lo que uno estaba esperando.
Eso no significa que las perfomances, situaciones y diálogos
estén mal en el filme. Pero es una aventura futurista
disfrazada de secuela de Terminator. Si bien la
trama de Marcus Wright es muy buena, era imprescindible
podarla para darle aire a John Connor y Kyle Reese. Es
curioso ver que en este guión han metido mano un
montón de notables (incluyendo a Paul Haggis y
Jonathan Nolan como script doctors), y ninguno
se ha dado cuenta de que el público precisaba que
la figura de John Connor se erigiera como un héroe
memorable. Así como está, simplemente es
otra figura de acción rutinaria. Ni siquiera el
personaje de Kate Connor (ahora encarnado por Bryce Dallas
Howard) deja de parecer un cameo extendido.
Los otros
detalles que tiene el filme tienen que ver con el estilo.
McG no es un mal director, pero este futuro se ve demasiado
limpio y funcional. La resistencia se mueve en helicópteros
y submarinos, y uno se pregunta a dónde fue a
parar el oscuro mundo apocalíptico de James Cameron
con guerrilla urbana, soldados a pie y suelos tapizados
con toneladas de calaveras. Hay montones de nuevos terminators
- gigantescos, con forma de motocicleta, etc -, pero
se parece más a una adaptación de Transformers
que a otra cosa. El filme grita a los cuatro vientos
de que se trata de una película de Terminator
- los protagonistas repiten frases de filmes anteriores
(Si quieres vivir, sígueme; no le apuntes
a nadie con un arma, a menos de que estés dispuesto
a utilizarla; yo regresaré, etc); You
Could Be Mine de los Guns and Roses hace
un cameo; Connor sigue siendo habilidoso con las computadoras
para abrir puertas de seguridad; la voz de Linda Hamilton
se escucha en diversos momentos de la cinta, etc - pero
no termina de sentirse como tal. Entre la falta de protagonismo
de John Connor, la ausencia de un villano que balancee
las cosas, y un futuro apocalíptico demasiado
pristino, Terminator Salvation carece de personalidad
propia como para erigirse en una entrada fuerte de la
saga. La prueba de ello es que el momento más
memorable del filme es el cameo digital de Schwarzenegger;
por lo demás, el filme es rutina bien hecha y
nada más que eso.
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