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TRAMA : John Connor ha crecido y vive en la
marginalidad, sin identidad ni pertenencias que dejen
rastro. En uno de sus continuos viajes sufre un accidente,
y decide forzar la entrada de una veterinaria en medio
de la noche, en busca de medicamentos. Casualmente Kate
Brewster acude al lugar, a atender una emergencia. Brewster
atrapa a Connor y lo reconoce de su adolescencia. Mientras
tanto, un androide femenino - el modelo TX - viaja desde
el futuro con la misión de exterminar a Connor,
Brewster y otros compañeros de secundario de
los mismos. Todos ellos formarán la futura resistencia
cuando se desate el armagedón. Al mismo tiempo,
un obsoleto Terminator es enviado a proteger a Connor
y Brewster de la amenaza de TX. Y el androide culminará
por explicarles que el holocausto sólo ha sido
diferido, y que tendrá lugar ese mismo día,
dentro de tres horas. Los jovenes junto al androide
llevarán a cabo una carrera desesperada contra
reloj para evitar la masacre nuclear, la que se llevará
a cabo cuando los militares intenten contrarrestar a
un poderoso virus informático que está
bloqueando sistemas civiles y de la defensa, por medio
de la liberación de la inteligencia artificial
conocida como Skynet y que se encuentra en etapa de
prueba.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Terminator es la creación
de James Cameron y Gale Ann Hurd, que viera la luz en
1984 con la primera entrega de la saga. En un principio
Terminator no dejaba de ser un film clase B con
algunas buenas ideas, pero resultó ser un éxito
inesperado y se transformó en uno de los íconos
de culto de los 80. También fue el vehículo
para el estrellato de Arnold Schwarzenegger, quien dominaría
las pantallas durante 10 años, antes de que su
carrera cayera en un serio declive a partir de 1996 con
Eraser y filmes subsiguientes.
Por supuesto vino la continuación; pero fue
una que se hizo esperar. Si uno considera la cronología
de la saga, resulta claro que la meticulosidad de estudios
y creativos tamizaron a niveles infinitos la calidad
de todos los proyectos posibles de secuela. Sólo
eso pudo explicar por qué Terminator
2 : Judgment Day llega a las pantallas a 7 años
del film original. Y sólo la hábil mano
de Cameron pudo sobrellevar lo que podría haber
resultado en un desastre - una secuela tardía,
de esas que llegan cuando el calor de la euforia se
ha evaporado -. Terminator 2 también es
un gran filme, con algunas ideas nuevas y bastantes
conceptos reciclados de la película original.
Y pasarían ahora 12 años más para
que se concretara una nueva entrega. Pero esta vez llega
en medio de polémicas. Por un lado, la mayoría
del elenco original (Hamilton, Furlong, Biehn) se ha
perdido por el camino, fruto de negativas y omisiones.
El otro aspecto es la desaparición de James Cameron
de los cuarteles creativos. Sumando a esto el pobre
desempeño de las últimas apariciones de
Schwarzenegger en la taquilla, todo despedía
un tufillo de manotazo desesperado del austríaco
por resucitar su carrera, amén del oportunismo
comercial de los estudios. Y a pesar de todo el empeño
puesto en la producción, el film chocó
con una recepción mezclada, tanto por el público
como por la crítica. La taquilla fue buena, pero
las opiniones no tanto.
Lo cual termina de ser injusto, y los rumores faltos
a la verdad. La realidad tras las bambalinas merece
otra lectura. Si bien la carrera de Schwarzenegger iba
mal, Terminator 3 es su canto de cisne,
ya que se encontraba embarcado en la carrera política
que lo llevaría a la gobernación de California
el mismo año del estreno del filme. Ciertamente
Linda Hamilton no quiso volver al rol, y en cuanto a
Edward Furlong, resulta bastante obvio que carece de
la presencia en pantalla para representar al John Connor
adulto que debería ser el líder de la
resistencia en el futuro. Nick Stahl es mejor actor,
si bien es cierto que su papel en el film no está
bien escrito (carece de un crecimiento heroico que correspondería
a la leyenda que nos han venido vendiendo en los últimos
dos filmes - y, por el contrario, Claire Danes parece
tomar las riendas en algunos momentos de acción
en vez del personaje principal -). Y sobre "El
Rey del Mundo", los rumores son exagerados.
Desde que Cameron chocó su barquito en 1997,
ha sufrido de un bloqueo creativo (o de pánico
al fracaso), que lo ha llevado a emprender proyectos
menores, mayoritariamente como productor. Nadie duda
que James Cameron es un excelente director; pero analizando
la serie de Terminator, la conclusión
obvia es que se trata de unas pocas pero buenas ideas
y que resultan geniales como excusa para un filme de
acción, pero nada más que eso. No es que
Uwe Boll tomó las riendas de Matrix;
la saga de Terminator no es tan cerebral como
la de los hermanos Wachowski. El que Jonathan Mostow
tome la posta de la saga no resulta en ningún
sacrilegio, en especial viendo la perfomance de su entrega.
Y es que a pesar del dogmatismo de los fans, Terminator
3: Rise of The Machines es una conclusión (?)
más que digna. Es cierto que dos tercios del film
son una suerte de remake expandida de Terminator
2: Judgement Day. Pero esto no es nuevo; en la segunda
entrega, Cameron también se copiaba a sí
mismo, y le daba algo de aire fresco al introducir al
T 1000 líquido y la magia de los CGI a los
ojos del público, amén de un cambio en el
setup (un androide bueno contra uno malo); pero
el resto del film eran correrías por toda la ciudad
como en la primera parte. Mostow expande las acrobacias,
e introduce a un Terminator femenino, también liquido,
y con armas incorporadas. La virtud del director está
en que este upgrade (de una trama ya vista) sigue
siendo excitante. La persecución con el camión
grua es absolutamente impresionante, y el resto de las
secuencias están, por lo menos, inspiradas. No
son totalmente originales: otra vez Schwarzenegger se
enfrenta a la policía y no lastima a nadie, y otra
vez los androides se enfrentan en una larga cacería
en medio de una autopista. Pero al menos tienen el suficiente
nervio como para resultar muy entretenidas.
Como la
Terminatrix está la modelo Kristanna Loken. El
trabajo de Loken es excelente; no sólo es bella,
letal e imparable; su papel va más allá,
y transpira maldad. A pesar de su naturaleza androide,
hay momentos en que la TX expresa sutiles sonrisas,
como si disfrutara de sus acciones. Su elección
para el papel es inspirada.
Pero mientras que la TX y la acción son efectivos,
la historia en sí no lo es tanto. El problema
no es seguir los mismos derroteros de Terminator
2, sino que hay algunos Deux Ex Machina,
unos cuantos agujeros de lógica, y un par de
caracteres mal escritos. John Connor, por ejemplo, nunca
termina por dar la estatura heroica que amerita el relato.
La trama de los compañeros de Connor - que formarán
la elite de la resistencia - resulta algo descolgada
y es rápidamente obviada. Que el Terminator sólo
responda a las órdenes de Brewster es algo trivial,
y por supuesto están los hechos en el complejo
militar. Uno podría aceptar que en el fondo la
TX es una suerte de catalizadora para que las acciones
se salgan de curso, pero resulta inexplicable la aparición
del virus (¿creado por la misma Skynet?),
o que cuando se libera la inteligencia artificial, resulta
en una fuerza rampante determinada a destruir la humanidad
en cuestión de minutos. Así mismo, la
aparición de los protagonistas en un complejo
militar de alta seguridad como panchos por su casa carece
de lógica, especialmente cuando uno considera
que en medio de una crisis los niveles de vigilancia
deberían ser extremos. Pero a pesar de todos
estos deslices, el argumento tiene la valentía
de llevar las cosas hacia un cauce natural y hacia la
conclusión lógica (de que el destino es
irreversible). Esto es lo que termina de redimir a Terminator
3; podría haber estirado las cosas para dejar
el camino abierto a otra secuela con correrías
automovilísticas por la ciudad y nuevas carreras
contra el tiempo. En cambio, decide vagar una vez más
por los mismos caminos hasta llegar a un desenlace que
supone un cambio radical de escenario en posibles secuelas
(ya hay una planeada para el 2008 con Mostow al mando).
Despedida de Schwarzenegger del cine; si bien Arnold
nunca fue un buen actor, siempre irradió carisma
de sobra, pero sus últimas actuaciones han resultado
patéticas. Acá se encuentra de nuevo en
su hogar, y es un adios glorioso. Respecto al resto
de los intérpretes están bien. Danes le
da humanidad a su personaje, sin duda es el espejo de
los razonamientos de la platea; y Stahl supera a Furlong,
con mejor presencia en pantalla, aunque su papel no
esté bien desarrollado.
Posiblemente Terminator 3 no rompa moldes como
las entregas anteriores, pero es una secuela más
que digna. Termina por avanzar en la historia, aunque
recorra un camino ya visto. Comparada con otras sagas,
mantiene un standard de calidad alto. Y a pesar de las
protestas de los fans, con Mostow la serie se encuentra
en buenas manos.
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