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TRAMA
: Han pasado 7 años desde que Sarah Connor lograra escapar
del robot exterminador. Ahora se encuentra recluída en un
hospital siquiátrico, y su hijo John se encuentra bajo la
guarda de padres adoptivos. Un nuevo Terminator es enviado desde
el futuro, y logra ubicar a John Connor justo a tiempo antes que
un atentado termine con su vida. El Terminator le explica que desde
el futuro ha sido enviada otra máquina con orden de asesinarlo,
y que él es un robot programado por el mismo John (en el
futuro) que ha sido despachado para protegerlo. Huyendo del nuevo
robot asesino - el T-1000 - logran liberar a Sarah, y emprenden
la huída hacia el Sur. Pero Sarah Connor comprende que el
desenlace es cuestión de tiempo - en el año 1997,
Cyberdyne culminará por desarrollar un chip revolucionario
que será la base de todos los ordenadores militares, y que
terminará por constituirse en la Skynet, el cerebro computacional
que lanzará un devastador ataque nuclear para aniquilar a
la mayor parte de la humanidad, y que erigirá el poderío
de las máquinas -. Decidida a cambiar la historia, Sarah
va tras la pista de Miles Dyson, el diseñador de procesadores
que está descifrando el chip dejado por el anterior Terminator
en 1984. Mientras John y el Terminator van detrás de Sarah
- para intentar evitar el asesinato de Dyson, convencido que el
futuro aún puede reescribirse -, el implacable T-1000 permanece
de guardia y devela la presencia del trío. Y pronto Sarah,
John y el anticuado Terminator deberán librar una batalla
en la que está en juego el destino de la humanidad.
NOTA : como siempre, desarrollamos este sitio
desde fans hacia fans del buen cine. Por ello, se pueden mencionar
partes del film que pueden develar el final (spoilers), pero asumimos
a esta altura que los lectores han visto el film o se encuentran
familiarizados con la historia. |
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Mucho se ha comentado sobre la serie de Terminator, creada
por James Cameron en 1984, y que generara (hasta el momento) tres
entregas. A decir verdad, hay un cierto tufillo a virtudes sobrevaloradas
acerca de la saga, por lo cual los puristas han alabado algunos filmes
y lapidado a otros. Concretamente, endiosaron a Terminator 2
y dispararon sin piedad sobre la tercera
entrega - no pergueñada por James Cameron -.
Pero a decir verdad, los filmes de Terminator son esencialmente
películas exploitation. Hay diez minutos de una trama
bien pensada que sirven de excusa para una hora y media de tiroteos
y persecuciones. No son filmes cerebrales como 2001:
Odisea del Espacio, por lo cual es impropio catalogar que uno
u otro filme de la saga resulten sacrílegos o no. En general
todos han respetado el mismo espíritu, y han seguido los
mismos patrones : diez minutos de argumentos inteligentes, un avance
mínimo en la historia hasta el final abierto para otra secuela,
y en el medio un montón de acrobacias y efectos especiales.
La tercera parte de Jonathan Mostow
no difiere demasiado de las formas de la primera y segunda entrega.
El único pico de calidad que se establece en la saga es
éste, el segundo filme, que al menos brinda una mayor profundidad
a los personajes y una perspectiva más filosófica.
Pero Terminator 2 tampoco genera una historia radicalmente
diferente: acá Schwarzenegger cumple el papel de Michael
Biehn en el primer filme, y en vez de una pareja fugitiva hay un
trío. A su vez no hay un avance significativo en la historia
- del primer Terminator bien podríamos pasar a la
tercera entrega sin problemas, sólo agregando que en el medio
Sarah Connor entrenó a su hijo y se murió -. De hecho,
Terminator 2: Judgment Day es la versión 2.0
del primer filme: seteo casi similar, algunas persecuciones casi
idénticas, y las mayores diferencias estriban en que Schwarzenegger
ahora es una estrella y no puede ser el malo, además de que
Linda Hamilton ahora tiene más músculos que el austríaco.
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Y a pesar de que el 70% de la historia sea similar al primer filme,
es una película muy superior. No se trata de los chiches
que incluye el film - la novedad de los CGI o animación
computada para aquella época -. Simplemente es el sentido
de Pathos (el destino, según los griegos) que parece
tener cada protagonista. Los personajes no pueden cambiar su naturaleza,
ni el futuro que les espera. El destino lo llevan en sí mismos.
El caso ejemplar es el sacrificio final del T-800, pero hay más
muestras en el argumento. Sarah ahora es una paranoica incontrolable,
John es un rebelde que debe madurar de golpe, y el T-1000 es una
fuerza mortal indetenible. Un análisis más detenido
del film muestra que en realidad John es el verdadero protagonista:
las órdenes dadas al Terminator, la toma de decisiones...
la historia gira alrededor de él. Sarah Connor puede tener
una mayor presencia física, pero sus decisiones son volátiles:
es John quien decide sacar a la madre del siquiátrico, es
John quien todo el tiempo conversa (y tiene mayor comunicación)
con el T-800 que con su madre, y es John quien detiene a Sarah de
liquidar a Miles Dyson. A pesar de que Edward Furlong resulte insoportable
por momentos, en las escenas que requiere profundidad la presta
sobradamente.
Desde ese punto de vista, si bien son impactantes las escenas oníricas
de Sarah (la caída de la bomba nuclear) o los razonamientos
que hace ella sobre la relación entre John y T-800, las secuencias
tienen un referente inapropiado. Es John quien debería narrar
el film, ya que él es el protagonista. Sarah Connor es una
desquiciada obsesionada con la seguridad, la huída o el fin
de la futura Skynet. En cambio es John Connor quien lentamente
va progresando y termina siendo un líder, aún con
sus fallas emocionales.
Las escenas de acción son descomunales y ya clásicas;
en general hay un planteo inteligente de las paradojas del tiempo,
lo que le da mayor profundidad al relato. En especial en la escena
del desierto, que es donde los protagonistas pueden filosofar acerca
de su destino - y si es posible cambiarlo -. Es decididamente un filme
pesimista, a pesar de sus palabras finales.
Como el T-1000, Robert Patrick es absolutamente letal. Es una presencia
atemorizante, similar al papel antagónico que Arnold Schwarzenegger
tenía en el primer film. El resto del elenco cumple efectivamente
con su tarea, aunque el personaje de Sarah Connor no siempre está
bien delineado - en el final resulta mucho más racional de
lo que impone su naturaleza -.
La versión que vimos es la edición especial,
que incluye un par de escenas novedosas pero superfluas: una, es
una secuencia onírica donde Sarah es visitada por Reese en
el siquiátrico, que no añade demasiado - Reese le
dice que el destino es el que escribimos ahora, pero esto
es algo que John menciona en la escena del desierto -; lo otro que
agrega es un experimento con el T-800 en la gasolinera, en donde
Sarah desconecta al robot y está a punto de destruir el chip
principal ya que lo considera una potencial amenaza (pero es detenida
por John). Otras cosas añadidas son, por ejemplo, más
escenas familares de Miles Dyson en su casa, o en el combate final
donde el T-1000 tiene algunos desperfectos después de su
recomposición tras ser congelado en nitrógeno.
Sigue siendo un filme formidable, y la mejor entrega de toda la
saga, simplemente porque hace un alto en el fuego en medio de la
trama y permite pensar sobre la gravedad de la historia que narra.
Sin dudas, todo un clásico.
La saga de Terminator se compone de: Terminator
(1984), Terminator 2: El Juicio Final
(1991), Terminator 3: La Rebelión
de las Máquinas (2003) y Terminator
Salvation (2009) |
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