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La esencia del género de los superhéroes se remonta a la década
del 30, exactamente a 1932, año en que nace Superman
de la mano de Jerry Siegel y Joe Shuster. En general todos los super héroes
son íconos que terminan por representar el status de orden y justicia
de una determinada cultura, nacidos en las épocas en que dichos pueblos
padecían enormes crisis. Visto de este modo, son visiones idealizadas creadas
para los tiempos en que los ideales están rotos, y funcionan como una suerte
de figuras moralizantes. Según su época de nacimiento, cada uno
de los super héroes más icónicos de la historia - Superman,
Batman, Spiderman - representan los modelos y vivencias de su propia generación.
El gran problema con los superhéroes es que, pasados los tiempos de
crisis, su propia existencia termina por ponerse en problemas. Como estandartes
del American Way of Life, ellos derrotan a los enemigos de moda de América
y el Mundo Libre, pero cuando éstos desaparecen, sus historias terminan
por resultar banales. Especialmente en el caso del panteón de la DC
Comics, donde una inmensa mayoría del stock de personajes está
vestido con los emblemas de la bandera americana y pelean por los ideales estadounidenses
de justicia y libertad. Mientras que los héroes de la Marvel son
más mundanos y cercanos a la gente, los de la DC Comics son impresionantemente
idealistas y eso les da cierta acelerada caducidad. Ya sea Superman combatiendo
a Hitler, o la Mujer Maravilla contra el peligro rojo, es obvio que ello apareja
con el tiempo cierta clase de riesgos. Las nuevas generaciones son más
cínicas y menos idealistas, y tienden a interpretar a estos comics como
lo que realmente son: una propaganda camuflada.
Es por ello que, con el paso de los años, los comics terminaron por
convertirse en una suerte de complejos culebrones, con historias disparatadas
y hasta amarillistas con tal de retener a los lectores. Mezclar personajes de
diferentes tiras, establecer mundos alternativos donde los héroes tuvieran
comportamientos bizarros, y en general todo tipo de shock tremendista que sirviera
para reavivar un género que estaba entrando en crisis. Precisamente el
comic de Superman estaba entrando en una franca decadencia
hasta que, en 1993, la DC Comics decidió dar un gigantesco golpe
de efecto, matando a su figura editorial estrella. Terminó siendo el mayor
best seller del mundo de la historieta de todos los tiempos, pero la bizarra
trama que orquestaba toda la historia mostraba a todas las luces hasta que punto
el grado de credibilidad era exigido a los lectores con tal de vender millones
de ejemplares.
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La Muerte de Superman era básicamente la historia de Doomsday
- el villano de la historieta - que aparecía de la nada, destruía
media Metrópolis y terminaba por perecer en un combate a muerte con el
hijo de Kripton. Pero a partir de allí, quizás por brainstorming
(o franca falta de ideas, o bien intento desesperado de recaudar lo más
posible del brillante éxito de ventas), comenzaron a aparecer cuatro supermanes
- individuos que habian captado parte de los poderes del superhéroe - y
que eventualmente terminarían por fusionarse en el viejo (pero aggiornado)
Kal El, eso sí, ahora con pelo largo. Algunos de estos supermanes seguirían
su vida después de la saga (curiosamente el terrible film Steel con
Shaquille O´Neal como superhéroe esta basado en uno de estos personajes),
aunque después serían podados en su mayoría en la relanzada
serie Infinite Crisis - otra matanza generalizada de héroes de la
DC Comics para repuntar ventas -. Como se vé, a partir del éxito
de The Death of Superman, liquidar super héroes pasó a ser
algo corriente cuando las recaudaciones menguaban.
Superman: Doomsday es una seudo adaptación de The Death of
Superman. Es un film directo a video, de calidad impecable, que sigue estilísticamente
casi la misma línea que la serie animada de los 90 (que a su vez se basaba
en el estilo art deco de los cortos de Max Fleischer de 1941). Todo es
casi o pseudo... Graficamente los personajes son parecidos, aunque el diseño
de Superman aquí se ve menos agraciado (se vé más envejecido
y rústico, quizás para darle más dureza al personaje). Y
en cuanto a lo argumental, sólo el primer tercio del film sigue las ideas
básicas de The Death of Superman. Pero el resto toma vuelo libre,
especialmente por el interés de los guionistas de no regurgitar una historia
tan conocida.
En el comic, la Liga de la Justicia combatía a Doomsday, el que
había aparecido de la nada. De hecho, algunos personajes morían.
Aquí en cambio es LexCorp - la corporación que maneja Luthor - quien
accidentalmente libera a la criatura. Se produce el combate, la esperada muerte
del super héroe, y aparece un solo seudo superman en vez de los cuatro
del comic. Si bien lo que sigue toma prestados algunos conceptos de la historieta,
comienza a diferir bastante aunque el resultado es el mismo.
Es un film formidablemente escrito y concebido, y también un film con
notables fallas en la dirección. En lo conceptual es lo que debería
ser el siguiente paso en la evolución de los comics: es sorprendentemente
violento, descarnado y crudo. Doomsday literalmente masacra gente sin piedad,
y las muertes son bastante gráficas. Es un film animado arriesgado y realmente
destinado a un público adulto - ningún superheroe, en versión
animada o live action, tuvo una historia tan sangrienta como esta -. Nunca
vi un comic de la DC o de la Marvel matando tanta gente. Doomsday
realmente impresiona; y, mientras tanto, Superman se encuentra de romance con
Lois, en obvia subtrama tomada de Superman II,
ajeno a lo que pasa en Metropolis. Los problemas del film comienzan a notarse
en la gran batalla entre Superman y Doomsday: es formidable, potente... pero sorprendentemente
breve.
En general todo el film cuenta con el mismo problema; en los momentos de climax
resulta expeditivo. No es que estén mal filmadas dichas escenas, pero de
algún modo resultan decepcionantes en comparación a las expectativas
planteadas. Aquí Superman muere y (atención, fuertes spoilers
más adelante) reaparece una versión que resulta ser un clon
creado por Luthor a partir del cadaver del super héroe. El clon carece
de escrúpulos, pero es controlado bajo la amenaza de una bomba de kriptonita
implantada en su cerebro y controlada a distancia por Lex Luthor. Es una especie
de reedición de Bizarro, el clon malvado de Superman y clásico
personaje de la historieta, pero aquí en tono expeditivamente justiciero.
Por ejemplo, el clon no tiene empacho en liquidar a Toyman una vez que descubre
que éste mató a un niña (otro momento jugado de la trama).
Argumentalmente es brillante. Al comienzo del film Lex Luthor (con una excelente
interpretación vocal de James Marsters, Spike de la serie Angel)
se despacha con geniales cavilaciones acerca de que todos los Dioses terminan
por morir. Luthor descifra la cura para la distrofia muscular, que es instantánea,
pero la va a comercializar en forma diluida para que el tratamiento sea más
caro y dure años, liquida sin piedad a sus asistentes, elabora complejos
planes para vengarse de Superman - desquitándose con su clon - ... es descomunal.
Del mismo modo, Superman (con la voz de Adam Baldwin, en otra brillante interpretación)
tiene un romance adulto con Lois, y es un personaje realmente interesante. Y Lois
Lane (Anne Heche, también formidable) deja de ser el personaje molesto
de los comics para ser un aliado inteligente de Superman. El momento en que contacta
a la madre de Clark Kent es de una inspiración sublime.
Pero mientras que los personajes están escritos e interpretados de manera
formidable, el problema pasa porque los grandes momentos - la pelea a muerte con
Doomsday; el combate del clon de Superman con Toyman; el resurgimiento del hijo
de Krypton en la Fortaleza de la Soledad, o el climax - denotan de que el trio
de directores no está a la altura de las circunstancias. Les falta mayor
inspiración y virtuosismo, y especialmente, les falta más tiempo.
Pareciera que los combates se libran en dos o tres minutos, cuando uno esperaba
mucho más. Hubiera precisado que un Bryan Singer o un Sam Raimi se hubiera
encargado de esas escenas.
Es un excelente film. Merece toda nuestra recomendación, es un versión
animada excelente, y con un guión brillante. La falta de inspiración
en las secuencias de acción quizás sea una contra subjetiva de quien
redacta estas líneas; me parece que con un libreto tan inspirado merecía
batallas memorables y más extendidas. Pero ello no quita que sea un film
muy superior a muchas versiones Live Action de otros super héroes.
Y que incluso, hasta podría afirmarse que es superior a Superman
Returns. |
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