|
USA, 1950 : Kirk Alyn (Superman
/ Clark Kent), Noel Neill (Lois Lane), Lyle Talbot (Luthor
/ Atom Man), Tommy Bond (Jimmy Olsen), Pierre Watkin (Perry
White), Jack Ingram (Foster) Director
- Spencer Gordon Bennet, Guión - David Mathews,
George H. Plympton & Joseph F. Poland, basados en
el personaje de la DC Comics
TRAMA : El millonario Lex Luthor
es acusado de ser el responsable de la ola de crimenes
que asolan a Metrópolis. Ahora ha sido encerrado
en prisión, pero Luthor ha inventado un dispositivo
teletransportador que le permite salir del recinto cuando
se le da la gana. Adoptando una nueva identidad y usando
un disfraz, Luthor se hace pasar como el Hombre Atomo,
y se convierte en el rey de los criminales de Metrópolis,
robando todas las joyerías de la ciudad. Pero
Superman se encuentra tras su pista y, al sentirse acosado
por el hombre de acero, Luthor ha lanzado un misil atómico
contra Metropolis. ¿Podrá Superman detener
a tiempo la amenaza?
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
|
- Un misil atómico se dirige hacia aquí.
¡Rápido! ¡Sácale una foto!
Este es el segundo serial basado en el personaje de
la DC Comics creado por Joe Shuster y Jerry Siegel
en 1933. El primero fue Superman:
El Serial (1948) y la DC (que en aquel momento
se llamaba Action Comics) había mantenido
un férreo control creativo sobre la tira, resultando
en uno de los mejores seriales de la historia. Pero
para la secuela la editorial decidió aflojar
las riendas y los resultados - lamentablemente
- quedan a la vista. Atom Man vs. Superman es
mediocre por donde se la mire, y cae en todos los defectos
que a la larga terminarían por hundir al género
de los seriales.
Al mando del serial está la mitad del equipo
técnico de la tira de 1948; y todos ellos dan
muestras de pereza creativa. El mayor problema es el
libreto, que insiste en meter cliffhangers
tontos y disparatados a cada rato, y generalmente a
causa de Lois Lane, la que se comporta como una idiota
durante todo el serial. Mientras que en Superman
1948 Noel Neill era astuta, inquieta y pícara,
acá es la máquina de hacer burradas: le
dicen "no vayas allí, que se va a romper
el dique" (que está resquebrajado luego
de un terremoto y protege al valle de la inundación),
y ella va y se para delante. Ella abre todo lo que
no debe abrirse, se mete en todos los lugares prohibidos
y hace lo que nadie en su sano juicio haría.
Para colmo el personaje ha sido castrado verbalmente
y habla con monosílabos, siendo incapaz de emitir
algún razonamiento medianamente elaborado.
El otro problema evidente es Kirk Alyn. Sus limitaciones
actorales estaban bastante bien camufladas en el serial
1948 pero aquí no deja de ser un pueblerino
con capa roja. Pero sería injusto recargar
las tintas sobre esto, ya que el tema es que el serial
está plagado de defectos y seriamente reñido
con la lógica. Por ejemplo, Superman entra varias
veces a la cueva del villano y después se olvida
como la encontró; o sobrevuela el territorio para
hallar el escondite del Hombre Atomo y resulta
incapaz de ver un misil nuclear de 50 metros de altura
estacionado en una plataforma de lanzamiento en pleno
descampado. La mezcla de estupidez y amnesia del
guión es más que obvia.
Y por supuesto está el problema característico
de la mayoría de los seriales, y es que la trama
se queda sin combustible a mitad de camino. Ello es
arreglado aquí de la manera más bizarra
posible, encastrando sin vaselina una historia diferente
a mitad de camino. Imaginen ver una película
que, a mitad de rodaje, la haya tomado otro guionista,
le haya importado un pito todo el desarrollo anterior
y se decidiera a arrancar una trama diferente desde
ceo con los mismos personajes. Al principio teníamos
a Luthor preso (odiado por Lois Lane y todo el diario
El Planeta), disfrazado como el Hombre Atomo,
utilizando un teletransportador y atacando a la ciudad
mientras estaba en prisión. Pero, a mitad de
la tira, Luthor sale de la cárcel, resulta ser
un hombre de negocios respetable, contrata incluso a
Lois Lane para su canal de televisión (haciendo
unas entrevistas callejeras lamentables, digamos la
verdad) y la identidad del Hombre Atomo desaparece del
mapa (lo cual no está mal, ya que el tipo se
ponía una escupidera plateada como casco que
resultaba patética - otra que el Darth Vader
de Rick Moranis en Spaceballs (1987) -),
y nadie sospecha de él, como si hubieran sido
victimas de un ataque de amnesia generalizado.
Quizás el mayor mérito de Superman Contra
el Hombre Atomo sea su valor como referencia histórica.
Es la primera vez que Luthor aparece en pantalla (a cargo
de Lyle Talbot, un tipo que terminaría haciendo
de comisario en Plan 9 del Espacio
Exterior!), y está bien interpretado, aún
cuando el libreto sea un desastre. Hay un montón
de detalles que serían reciclados / homenajeados
por el filme de Richard Donner
de 1978. Fíjense, sino: Luthor escapa de prisión
con un teletransportador (igual que Gene Hackman en Superman
II); Lois queda en apuros en medio de un terremoto
(la mencionada secuencia del dique); y Luthor se despacha
con un sismo, amén de disparar un misil atómico
(la secuencia en que Kirk Alyn cabalga el cohete es icónica,
siglos antes de que Slim Pickens montara una bomba nuclear
en Dr. Strangelove).
Lo que repunta un poco el serial es que, en el último
tercio (en donde posiblemente haya intervenido otro escritor)
las cosas se ponen más delirantes y creativas,
y araña el nivel de la tira
de 1948. El rescate del camión donde estaba
Lois al momento de la inundación es una notable
conjunción de efectos especiales y dibujos animados.
Atom Man vs Superman es interesante para descubrir
las ideas que sería homenajeadas por los filmes
de Donner 28 años después. Pero es un
serial plagado de problemas e inconsistencias, y no
es la mejor aventura del hombre de acero. Luego de esto
sobrevendría la serie clásica con George
Reeves, la que sería otra historia.
|